Líbano pide pruebas a Estados Unidos sobre las sanciones al yerno del presidente

El presidente libanés ha pedido probar las acusaciones de Estados Unidos contra Gebran Bassil
PHOTO/DALATI Y NOHRA-Actual presidente de Líbano, Michel Aoun.

PHOTO/DALATI Y NOHRA  -   El presidente de Líbano, Michel Aoun.

Con el resultado de las elecciones estadounidenses encima de la mesa, parece que no es el mejor momento para pedir justificaciones, pero el presidente del Líbano, Michel Aoun, ordenó este sábado al ministerio de Exteriores obtener las pruebas sobre la presunta corrupción de su yerno Gebran Bassil.

Bassil, que fue ministro de Exteriores hasta principios de este año, es el líder del partido Movimiento Patriótico Libre y es un conocido aliado del grupo chií Hizbulah. Este último dato es lo que llevó a la Gobernación de Donald Trump, presidente saliente de los Estados Unidos, a imponer sanciones en su contra.

Según informó a través de Twitter la Presidencia, "Aoun ha pedido al ministro de Exteriores que obtenga las pruebas y documentos que llevaron al Departamento del Tesoro de Estados Unidos a acusar al parlamentario Gebran Bassil”.

Washington acusa al legislador y político libanés de apropiación indebida de bienes del Estado o expropiación de activos privados para su beneficio personal, así como corrupción relacionada con contratos del Gobierno, la extracción de recursos naturales y sobornos.

El impacto de la noticia en Líbano va más allá de una acusación internacional y se convierte en un asunto de Estado personal, ya que el recién sancionado,  Gebran Bassil, está casado con una de las hijas del presidente Aoun.

El mandatario recalcó que necesitaba pruebas para entender y comprender las acusaciones hacia su yerno. Por ello ha reiterado en la necesidad “de enviar estos documentos a la Justicia libanesa para tomar las medidas necesarias” en caso de que haya información delicada disponible, añadió.

Estados Unidos impuso el viernes pasado sanciones a Bassil, quien ostentó varias carteras en el pasado, entre ellas la de Exteriores, y quien lidera desde hace cinco años el importante partido cristiano Movimiento Patriótico Libre, actualmente aliado de Hizbulah y fundado por el propio Aoun.

Según un comunicado del Departamento del Tesoro, en virtud de estas sanciones quedan bloqueadas “todas las propiedades e intereses patrimoniales en Estados Unidos o controladas por ciudadanos estadounidenses de las que Bassil es propietario mayoritario directa o indirectamente".

En una reacción recogida por la televisión Al-Manar, controlada por Hizbulah, la formación chií de Hasan Nasaralá calificó las sanciones como “una descarada interferencia en los asuntos internos del país mediterráneo”, además de acusar a Estados Unidos de proteger a los corruptos.

BAssil Libano
PHOTO/AFP  -   Bassil fue ministro de Relaciones Exteriores y yerno del presidente Michel Aoun

"Esta decisión tiene como objetivo específicamente someter a un amplio equipo político libanés a las condiciones estadounidenses y sus preceptos sobre el Líbano", denunció Hizbulah al mostrar su solidaridad con Bassil y su partido ante estas declaraciones que consideraron "invenciones injustas”.

A principios de septiembre, el Gobierno de Estados Unidos ya sancionó a dos exministros libaneses, Yusuf Fenianos y Ali Hasan Jalil, por supuesta corrupción y vínculos con Hizbulah.

Las nuevas sanciones llegan cuando la nación está sumida en una grave crisis política y económica que se ha visto agravada por la pandemia del coronavirus. 

El Líbano está sufriendo un colapso financiero, agravado por los efectos de la pandemia, así como una profunda ira contra las élites gobernantes por la explosión en el puerto de Beirut en agosto, que mató a casi 200 personas e hirió a otras 6.000.

Actualmente, el primer ministro designado, Saad Hariri, está tratando de formar un gobierno en base al polarizado sistema confesional libanés, por el que cada una de las 18 comunidades religiosas reconocidas debe recibir representación.

La sociedad libanesa está cansada. Muchos manifestantes han salido a las calles de todo el país exigiendo una reforma completa de su sistema político, que se considera que perpetúa la corrupción y la gobernanza ineficaz.

Al anunciar las sanciones hacia Bassil, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Steve Mnuchin, dijo que "la corrupción sistémica en el sistema político libanés ejemplificada por Bassil ha ayudado a erosionar los cimientos de un gobierno eficaz que sirve al pueblo libanés.

Con la victoria del nuevo presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, las cosas podrían cambiar en las relaciones Líbano-Estados Unidos. Por su parte, el presidente libanés Aoun, ha enviado un mensaje a Biden para felicitarle y trasladarle su esperanza en que las relaciones bilaterales sean equilibradas durante la nueva legislatura.

Una buena relación es “algo que va en el interés de los dos pueblos amigos", informó la Presidencia del Líbano en su cuenta de Twitter. ¿Quitará Biden a Hizbulah de la lista negra de Estados Unidos? Probablemente no sea su primer paso (ni el segundo) a seguir, pero estos cuatro años de presidencia podrán aclarar varias incógnitas respecto al nuevo orden internacional que ha dejado Trump tras su paso por la presidencia.