La alta abstención y el desinterés marcan las elecciones legislativas en Argelia

Desde el movimiento de protesta Hirak y desde la oposición se hizo un llamamiento al boicot de los comicios al denunciar que los mismos sectores de siempre siguen monopolizando el poder
Algunos funcionarios electorales vacían una urna en Argel

AFP/RYAD KRAMDI  -   Algunos funcionarios electorales vacían una urna en Argel

La alta abstención, la falta de interés y el hartazgo ciudadano marcaron las elecciones legislativas celebradas este sábado en Argelia, que el Gobierno presentaba como la finalización de un proceso de reformas iniciado en abril de 2019 buscando la denominada “nueva Argelia” y que verdaderamente confirmaron lo que se esperaba, una baja participación en consonancia con las tesis defendidas por el movimiento social de protesta Hirak y la oposición, que exigían un boicot masivo a estos comicios y que pretenden que desaparezca el régimen actual instalado, después de décadas de control del partido dominante, el Frente de Liberación Nacional, y del Ejército, sobre todo. 

24 millones de argelinos estaban llamados a las urnas este sábado de cara a unas elecciones legislativas anticipadas que llegan dentro de un escenario político marcado por las protestas sociales encabezadas por el movimiento Hirak, que busca una regeneración política ante la omnipresencia del Frente de Liberación Nacional y del Ejército, considerado por muchos medios y analistas como la verdadera cúpula de poder. 

La participación en estas elecciones anticipadas a la Asamblea Nacional Popular de Argelia apenas superó el 30%, según las últimas estimaciones. De los 24 millones de personas llamadas a las urnas, menos de un tercio acudieron a votar. La cifra ha estado en torno al 30%, según la Autoridad Electoral Nacional Independiente (ANIE), como publicó el medio Tout sur L’Algérie. 

Según las cifras ofrecidas por el presidente de la ANIE, Mohamed Charfi, la participación electoral en el exterior de Argelia también ha sido muy baja, haciendo referencia incluso valores inferiores al 5%. Aunque sí destacó que la participación en seis de las provincias del país superó el 50%, aunque en otras siete ha estado por debajo del 20%. La ANIE podría tardar varios días en tener los resultados definitivos del voto, según admitió este sábado Mohamed Charfi.

Mohamed Charfi, presidente de la Autoridad Electoral Independiente
PHOTO/AFP - Mohamed Charfi, presidente de la Autoridad Electoral Independiente

Las últimas elecciones celebradas antes de estos comicios legislativos tras la salida del poder del anterior presidente Abdelaziz Bouteflika en abril de 2019 estuvieron marcadas por una baja participación; con una abstención del 60% en la elección de Abdelmadjid Tebboune como presidente de la República de Argelia y del 76% en la consulta sobre la reforma de la Constitución del pasado mes de noviembre. 

El presidente Abdelmadjid Tebboune quitó importancia a la baja participación de las elecciones de este sábado señalando que para él “la participación no importa”. “Lo que me importa es que aquellos por quienes vota la gente tengan suficiente legitimidad”, señaló Tebboune, según publicó la agencia EFE. 

La población ha mostrado un gran desinterés por estas elecciones legislativas, las primeras celebradas desde la dimisión de Bouteflika hace dos años, lo que se ha traducido en una abstención muy elevada.

La jornada electoral estuvo marcada por los llamamientos al boicot de los partidos de la oposición y del movimiento de protesta Hirak, que calificaron los comicios de mascarada o engaño.

Para el Gobierno, estas elecciones debían ser un ejemplo de la "nueva Argelia" del presidente Abdelmadjid Tebboune, con un énfasis en los candidatos jóvenes y que no pertenecen a la élite política. Aunque sí se vieron aspectos bastante ligados al pasado, con los actos de represión policial ante las manifestaciones opositoras. 

Abdelmadjid Tebboune, presidente de Argelia
AP/FATEH GUIDOUM - Abdelmadjid Tebboune, presidente de Argelia

La mayoría de los responsables del Hirak optaron por no aparecer públicamente después del gran número de detenciones de las últimas semanas y que se extendieron incluso a la previa electoral. 

De acuerdo con el Comité de Defensa de los Detenidos en el Hirak, miles de personas han sido detenidas, cientos de ellas han sido procesadas y condenadas y decenas de ellas más permanecen aún en prisión, en su mayoría bajo arresto preventivo, como apuntaba la agencia EFE. Precisamente, como informaba la agencia Europa Press, varios activistas fueron detenidos en la previa de las elecciones de este sábado, como Karim Tabbou, uno de los exponentes del movimiento Hirak, y los periodistas Jaled Drareni e Ihsan el Kadi. 

En la capital Argel, tomada por efectivos policiales y los servicios secretos desde primeras horas de la madrugada, la participación también fue muy baja.  

Miembros de la Protección Civil de Argelia en una concentración en Argel
AFP/RYAD KRAMDI - Miembros de la Protección Civil de Argelia en una concentración en Argel

El presidente de la República de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, había anunciado nuevas reformas políticas para construir la “nueva Argelia” una vez asumió el poder en diciembre de 2019 y después de que se llevase a cabo el referéndum de reforma de la Constitución y la disolución del Parlamento. Todo ello con el objetivo declarado de poner en marcha las reformas políticas demandadas por una ciudadanía harta de la crisis económica que ha atravesado el país, marcado por la caída de los precios del mercado energético (principal fuente de financiación de la nación norteafricana), y también agotada por los casos de corrupción denunciados durante muchos años en el ámbito político y por lo que entiende que es una misma clase dirigente instalada en el poder. 

El presidente de Argelia, al que muchos siguen relacionando con la vieja dirección del Frente de Liberación Nacional, y los líderes del Ejército que lo respaldan tenían puestas en la mente unas elecciones parlamentarias de cara a acabar con más de dos años de protestas. Consciente de la grave crisis social, política y económica que atraviesa el país, e incapaz de frenar un movimiento que desde que estallara en febrero de 2019 exige la caída del régimen militar que domina Argelia desde la independencia de Francia en 1962, el Gobierno había planteado estas elecciones como una vía para desmontar el Hirak. Se pretendía dar un nuevo impulso a la “nueva Argelia” que anunciaba el propio Abdelmadjid Tebboune.