La apertura política y comercial de Arabia Saudí amplía las oportunidades de negocio en el país

La Cámara de Comercio de Madrid organiza una sesión virtual para abordar las posibilidades de inversión en el Golfo
Logotipo del plan de modernización Visión 2030, que prevé la diversificación de la economía del país

AFP/FAYEZ NURELDINE  -   Logotipo del plan de modernización Visión 2030, que prevé la diversificación de la economía del país

Aunque todavía cuesta un poco, Arabia Saudí trata de quitarse el cliché de ser una petromonarquía. En los últimos años se han aprobado reformas políticas y económicas que han conseguido que los ingresos del Gobierno procedentes del petróleo hayan pasado del 90% al 60%, según ha explicado el empresario Rene Nieuwenhuijs, que ha trabajado para la administración saudí, durante una sesión virtual este lunes organizada por la Cámara de Comercio de Madrid. El coronavirus está siendo el catalizador para que las reformas que llevaban años perfilándose se hayan puesto en marcha. A partir de ahora el país cuenta con un IVA del 5% que se ampliará al 15% el próximo año. Las últimas leyes comerciales buscan facilitar la inversión extranjera. El objetivo principal: diversificar la actividad económica y dejar atrás el monocultivo del crudo. 

Las oportunidades para la inversión extranjera estarán en los próximos años en proyectos de construcción de viviendas e infraestructuras. “La población saudí es muy joven y en los próximos años se van a dar ayudas para la compra de vivienda. La construcción será un mercado en auge”, ha apuntado Hussein Balaghi, CEO MENA Business Investment Group, durante su intervención en la sesión organizada por la Cámara de Comercio. Este empresario también ha señalado la producción agrícola en secano como una inversión de futuro. Como no podía ser de otra manera, el refuerzo del sistema sanitario será clave cuando pase lo peor de la pandemia. “Necesitarán el saber hacer de las empresas extranjera y su potencial tecnológico”, ha explicado Balaghi.

Calles A.Saudí
AGENCIA DE PRENSA SAUDI - Una vista de las calles de Riad

Otra de las claves de las reformas que se han puesto en marcha es la mejora de la formación de los habitantes, especialmente la educación en oficios. Las autoridades quieren ampliar el número de saudíes que trabajan en el sector privado y por ello han puesto en marcha planes de “saudización”, que suponen ciertos recargos de impuestos para los trabajadores expatriados. Para esta nueva etapa, el papel de la formación online será crucial. El comercio por internet y la digitalización también protagonizarán en los próximos años grandes oportunidades de inversión en el país. 

Para llevar a cabo todos estos proyectos, Arabia Saudí quiere abrirse al mercado internacional y mejorar su integración internacional. “La nueva ley de sociedades equipara al empresario extranjero con el saudí y todos tienen que pagar el impuesto de sociedades”, ha señalado Aida Kellal, asesora para la región de Oriente Medio del despacho de abogados Cuatrecasas. Esta especialista ha desgranado los cambios que se han producido en la región en los últimos años. “Arabia Saudí forma parte de la OMC (Organización Mundial del Comercio) tan solo desde el año 2000. Es muy reciente. Hasta ese momento estaba prohibida la inversión, a no ser que estuviese autorizada por el Ejecutivo. En estos 20 años hemos pasado de un país totalmente cerrado a una apertura comercial”, ha explicado Kellal. A pesar de ello, la inversión está permitida pero no es libre. Cada año se actualiza la lista de actividades donde la inversión extranjera no puede entrar. 

Jeddah
PHOTO/AGENCIA DE PRENSA SAUDÍ - Vista general de la ciudad de Jeddah

La administración fiscal, si bien se había modernizado en los últimos años, tenía índices de evasión de impuestos muy altos. Esta tendencia se está reduciendo como consecuencia de la irrupción del coronavirus y el aumento de los gastos del Estado. “Hacienda es cada vez más dura en el castigo de las infracciones fiscales”, ha asegurado Kellal. 

“Las oportunidades de negocio son inmensas, aunque no es fácil entrar en el país”

La sesión virtual ha contado con la intervención de Rene Nieuwenhuijs, propietario de una agencia digital, que ha trabajado para la Administración saudí. “Llevamos desde 2014 colaborando con ellos. Necesitaban una aplicación y una plataforma web y contactamos con ellos de la mano de la consultora Oliver Wyman”, ha relatado Nieuwenhuijs, que también ha reconocido que los comienzos fueron complicados. “Arabia Saudí ofrece muchísimas oportunidades, pero es un país muy distinto a lo que nosotros estamos acostumbrados”, ha señalado. A pesar de ello, el empresario neerlandés ha explicado que las personas son muy hospitalarias y tienen un carácter muy abierto. “Si haces bien el trabajo y les gusta, todas las puertas se abren”, ha concluido.