La chapuza del fútbol (no) profesional

La RFEF debe tener respeto por la organización deportiva fuera del profesionalismo
Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol

AP/MANU FERNANDEZ  -   Luis Rubiales, presidente de la Real Federación Española de Fútbol

La RFEF descubre que detrás del fútbol no profesional hay un sistema de supervivencia que debe respetar. El fútbol sala consigue acabar la temporada, pero ajusta las cuentas al femenino

#ElAhorcado

Luis Rubiales no se esperaba un 2020 tan convulso. El peor de sus problemas en febrero era si Casillas le iba a quitar el trono en abril o en octubre. La crisis del coronavirus, el estado de alarma y el confinamiento han ido apretando el nudo de la soga del fútbol. Algo más que un deporte en España donde nunca se pensó en suspenderlo del todo. 

#ElPlan

A la espera de que las fases de desescalada den resultados, las UCI se vacíen y los ciudadanos tomen conciencia de cómo hay que vivir hasta que llegue la vacuna, el fútbol tiene un plan para volver. Hace unas semanas contamos cómo se había urdido la vuelta del fútbol profesional (Primera y Segunda División). El CSD intermedió para evitar más ridículos entre Tebas y Rubiales. LaLiga conseguía sus plazos para acabar la temporada y la RFEF se agenciaba la capacidad de gestionar los derechos de algunos deportes no profesionales mediante una fundación y dinero. Siempre el dinero. Además, habrá final de Copa del Rey con público de la Real Sociedad y del Athletic donde la pitada al himno será lo menos relevante. La Supercopa de Arabia espera. 

#FalsosModestos

Pero la patata caliente del fútbol no profesional la tenía Rubiales sobre la mesa de su despacho en Las Rozas. 2ª B y Tercera División; el fútbol femenino y el fútbol sala que gestiona desde que a finales de 2019 decidieron quitárselo a la Liga Nacional de Fútbol Sala por el artículo 33. La presión ha sido enorme. Al nivel de la que han puesto las comunidades autónomas al Gobierno de Sánchez para avanzar en las distintas fases. Todos querían jugar porque, aunque no son profesionales, se juegan mucho. Un hecho que Rubiales no quiere entender porque sabe que el fútbol es un altavoz enorme y un escaparate mundial. Si se normaliza la vuelta, la sociedad puede entender que ya no hay peligro. 

#SegundaB

En Segunda división B habrá ascensos, pero no descensos. Los playoffs los jugarán en julio los cuatro primeros clasificados de cada uno de cuatro grupos en una sede neutral. Se habla de Las Rozas (Madrid) o Pinatar Arena (Murcia). Una sede que cuenta con muchos campos y capacidad hotelera. Por lo tanto, la Segunda B aumentará la próxima temporada de 80 a 98 clubes, que se repartirán en cinco grupos. Podrían ser 100 para redondear si encuentran dos equipos que cumplan las condiciones. Rubiales ha podido activar el plan de ascensos al aprobarse que se termine la temporada en Segunda con los correspondientes descensos. El salto de 2ªB a Segunda es un alivio económico inmenso para los clubes. 

#Tercera

En Tercera división el mecanismo para ascender será también con un playoff, pero aquí se seguirá un criterio territorial. Solo podrá subir un equipo de cada uno de los 18 grupos y los enfrentamientos serán entre clubes de una misma Comunidad en campo neutral. En total, 18 ascensos. Otra bomba de oxígeno para los equipos de Tercera que consiguen algo más de visibilidad en 2ªB y eso es un retorno económico. 

#FútbolSala

En este deporte hay de todo menos intereses deportivos. Una subcomisión de la RFEF se dedica a gestionar el campeonato desde octubre. Una liga que organiza la LNFS desde hace 30 años y que ha visto cómo le han quitado de en medio de un plumazo. El motivo: la LNFS vendió los derechos del fútbol sala a Mediapro, enemigo íntimo de Rubiales. Un chivatazo desde la presidencia de algún club interesado en romper el ‘statu quo’ le animó ejecutar un resquicio legal para manejar este deporte desde Las Rozas ya que está calificado como “no profesional” pero tiene su caché. Conseguía reventar así la estructura profesional que había conseguido con los años, le quitaba a Mediapro un producto vistoso e intentaba hacer caja para la federación con el fútbol sala. La intención de la RFEF era declarar nula la competición, pero mayo es un mes importante para la renovación de patrocinios en el fútbol sala y hay equipos que no pueden quedarse sin cobertura. Barça, Inter Movistar o ElPozo Murcia dependen de jugar competiciones europeas para cerrar presupuestos y elaborar sus plantillas. Y solo pueden entrar dos. Rubiales cedió a disputar un playoff exprés para que la tele enemiga dé minutos de exposición a los sufridos patrocinadores. En el futuro tendrá que decidir si trata al fútbol sala como profesional teniendo derechos de imagen y sponsors propios o tratarlo como no profesional y condenarlo al ostracismo federativo. 

#FútbolFemenino

Aquí no ha habido presiones. Más bien un ajuste de cuentas. La huelga de hace unos meses, la liga paralela que tiene montada la Federación y que LaLiga de Tebas esté detrás del fútbol femenino con el patrocinio de Iberdrola le han servido para finiquitarlo. No es un deporte profesional por lo tanto se da por acabado. Tampoco han atendido a razones de patrocinios y televisión. Las jugadoras han montado en cólera y han acusado a Rubiales de “tratarlas como a juveniles”. Una cosa es llenarse la boca de halagos para sintonizar con la inventora del feminismo Carmen Calvo y otra es ser consecuente. 

#LaDuraRealidad

En descargo de Rubiales hay que decir que cualquier decisión que tomara no sentaría bien. Los poderes que le otorgó el CSD para poner fin al fútbol no profesional no eran tan valiosos. La RFEF se ha dado de bruces con la realidad de cada competición. Ha descubierto que la 2ªB, la Tercera el fútbol femenino y el fútbol sala sobreviven con un modelo profesional. Y tiene que respetarlo.