La compañía argelina Sonatrach nombra a un nuevo presidente

 -  

Por Ahmed Brahim
Foto: Saïd Sahnun es el nuevo presidente y director general del gigante argelino de los hidrocarburos  Sonatrach.
 
La compañía pública argelina de hidrocarburos Sonatrach nombró este domingo pasado a un nuevo presidente y director general, Saïd Sahnun, que sustituye en el cargo a Abdelhamid Zerguine. Sahnun, que era vicepresidente de la empresa, tomó posesión de sus nuevas funciones el mismo día de su nombramiento, según anunció el ministro de Energía y Minas, Yucef Yusfi. La compañía  no desveló los motivos de la destitución de Zerguine, pero algunos medios argelinos informaron sobre “numerosas turbulencias” como los escándalos de corrupción que han dañado la imagen de  Sonatrach en los últimos años. Según diversas informaciones periodísticas, el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika,  decidió destituir a Abdelhamid Zerguine tras pedírselo el ministro Yusfi. El expresidente de Sonatrach fue nombrado para este puesto a finales de 2011, en un momento delicado para la empresa nacional de hidrocarburos. La etapa de su predecesor, Mohamed Meziane, se caracterizó por un escándalo de corrupción que hizo tambalear los cimientos de Sonatrach. Este asunto dio  un nuevo giro con la emisión, en julio de 2013, de una orden internacional de arresto contra Chakib Khelil, ministro de Energía y Minas entre 1999 y 2010 y antiguo hombre de confianza del presidente Buteflika. Durante casi 11 años, Khelil dirigió el influyente Ministerio de Energía y Minas, responsable de la producción y venta de los hidrocarburos, que suponen casi el 50% ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país norteafricano y alrededor del 97% de los ingresos por exportaciones. Unos ingresos que en los últimos años han permitido que la balanza comercial argelina haya registrado saldos positivos entorno a los 20.000 millones de dólares.
 
Muchos delitos
El exministro y otros  sospechosos estaban  siendo investigados por delitos de corrupción, tráfico de influencias, lavado de dinero y asociación ilícita cometidos entre 2003 y 2011. Imputaciones a las que se suma la de abuso de poder en el caso de Khelil. Una veintena de  personas y dos empresas extranjeras, la italiana Saipem y la egipcia Orascom Industries, están imputadas en este gran escándalo de corrupción, el segundo que salpica al gigante argelino  de los hidrocarburos. En esta investigación, el poderoso  DRS (servicio secreto militar), que actúa como un Estado dentro del Estado,  desempeñó un papel clave. Durante sus funciones de máximo responsable de Sonatrach, Zerguine tuvo que enfrentarse a graves problemas de terrorismo, como al asalto a una planta gasística argelina situada cerca de In Amenas, en el sureste del país, en enero de 2013, y la reducción de los ingresos petroleros. Sonatrach se encuentra en estos momentos en un proceso de modernización y adaptación a los nuevos tiempos y no descarta la alianza con empresas multinacionales del sector. El gigante argelino de los hidrocarburos aprobó el programa 2014-2018, para invertir más de 75.000 millones de euros en la renovación de las reservas anticuadas y aumentar la producción de petróleo y gas. También tiene como objetivo comenzar a producir gas de esquisto en 2020.