La competitividad hace aguas en Latam en un momento difícil

La región solo crecerá el 0,2% en 2019, lastrada por Brasil, Argentina y México
Foro Económico Mundial (FEM) en Dalian, provincia de Liaoning, China, el 11 de junio de 2019

REUTERS  -   Foro Económico Mundial (FEM) en Dalian, provincia de Liaoning, China, el 11 de junio de 2019

Malos tiempos para la economía mundial y mucho más para la latinoamericana. Pero, sobre todo, para la competitividad. Mientras la expansión económica cede y el Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de afeitar aún más su previsión para Latam a un raquítico 0,2% en 2019, la competitividad se desploma en gran parte de la región. Un deterioro al que, en los mercados clave para España, solo escapa Colombia. Otra vez.

Ningún mercado logra situarse entre los 30 primeros del mundo y, con las excepciones de Brasil, Colombia, República Dominicana, Chile y Honduras, el vector empeoró en el área el último año, según el Índice Global de la Competitividad 2019 del World Economic Forum (WEF), indicador de referencia para el inversor y que examina a 141 países del mundo.

De los 18 países iberoamericanos analizados (todos menos Cuba), la competitividad exhibe un retroceso en 11 (con caídas pronunciadas en varios mercados centroamericanos y Ecuador); se mantiene en dos (Chile y Honduras) y anota un modesto avance en Brasil y una mejora más evidente en Colombia. Chile continúa siendo la economía más competitiva del área (puesto 33º mundial), a distancia de México (48º), que cede 2 puestos en el ránking, y de Uruguay, tercero en Latam y 54º en la lista mundial, que desciende un escalón.

Primero Colombia

Colombia, 57º a nivel mundial y cuarto en Latam, aporta la mejor noticia de la región al mejorar cuatro puestos en competitividad, por delante de Costa Rica, que cede 7 lugares; de Perú (65º), que baja dos; de Panamá (66º), que retrocede dos y de Brasil (71º), que mejora un puesto. A estos países les siguen el listado República Dominicana (78º, subiendo cuatro puestos); Argentina (83º, baja dos); Paraguay (97º, desciende dos) y Guatemala (98º, que también baja dos). Y ya fuera de los 100 países más competitivos se ubican El Salvador (103º, con un descenso de seis puestos); Bolivia (107º, dos menos); Nicaragua (109º, seis menos) y Venezuela (133º, también seis menos), que se ubica entre los diez países menos competitivos del mundo.

El pasado junio, el ránking de competitividad de la escuela suiza de negocios IMD, que evalúa a 63 países, de ellos siete latinoamericanos, ya alertaba también de un retroceso en Latam y ubicaba a Chile como primer clasificado del área en un bajo puesto 42º de la tabla. Y señalaba que México muestra notables carencias; que Brasil y Argentina registran problemas de fondo y que tan sólo Colombia logra despegar en el camino de la competitividad.

El WEF analiza la competitividad en base a 12 pilares: entorno institucional, infraestructura, ambiente macro, adopción de tecnología, mercado de productos, mercado laboral, sistema financiero, dinamismo empresarial, capacidad para innovar, salud y tamaño del mercado. Según el índice, las diez naciones más competitivas del mundo son Singapur (que arrebata el liderazgo a Estados Unidos, segundo), Hong Kong, Holanda, Japón, Alemania, Suecia, Reino Unido y Dinamarca. España mejora tres posiciones, al puesto 23º de la lista.

Inversión española

Entre los principales mercados para la inversión española, sólo Colombia avanza sustancialmente, mientras que Brasil mejora levemente, para respiro de unos inversores inquietos por la debilidad del Producto Interior Bruto (PIB). En los buenos resultados de Colombia fue decisiva la mejoría en estabilidad macro y salud y su progreso en infraestructuras y adopción de TIC. El país, que logra el lugar más alto en 14 años, también mejoró (6 posiciones) en el Índice de Competitividad del IMD, un éxito que se atribuye al compromiso del presidente Iván Duque en aunar esfuerzos públicos y privados en el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación.

México ve retroceder su competitividad en un momento de modesto avance económico. Según el WEF, el retroceso se debe al “viento en contra” de la incertidumbre generada por la tensión generada por la política comercial de EEUU y a mejoras insuficientes respecto a otros países. Es el segundo descenso consecutivo de México. Argentina, tercera economía regional, y que afronta elecciones esta semana, vuelve a caer, un bajón que se vincula a la situación de recesión desde 2018 (el PIB bajó el 2,5% en 2018), el resurgir de la inflación y el alza del déficit. Chile, por su parte, acogió con satisfacción seguir siendo el más competitivo, pero Santiago instó a no dormirse en los laureles tras el estancamiento en el puesto 33º. En Perú, la posición competitiva se ha venido deteriorando en el periodo 2013-19, tras una etapa de mejora en 2007-12.

Crecimiento raquítico

El deterioro de la competitividad se produce en un momento de gran debilidad económica en la región, que ha llevado al FMI a rebajar cuatro décimas su previsión de crecimiento en 2019, al 0,2%, y cinco en 2020 (al 1,8%), por la desaceleración de México y Brasil y la agudización de la crisis en Argentina y Venezuela.

En su informe ‘Perspectivas Económicas Globales’, el Fondo achaca la fuerte revisión a la baja a la evolución de Brasil (que crecerá el 0,9% este año y el 2% en 2020) y México, donde la inversión sigue debilitada y el consumo se ha desacelerado por la incertidumbre política, la menor confianza y la deuda. México avanzará apenas el 0,4% este 2019 y el 1,3% el próximo año, cinco y seis décimas por debajo de lo estimado.

El Fondo agrava su pesimismo sobre Argentina y prevé que la economía austral se contraiga aún más en 2019 debido a una menor confianza, una mayor inestabilidad política y condiciones de financiación externa más estrictas. La entidad vaticina una contracción de del 3,1% en 2019 y del 1,3% en 2020. Por lo demás, el FMI subraya que la “profunda crisis humanitaria y la implosión económica en Venezuela siguen teniendo un impacto devastador en la región”. Venezuela acusará un descenso del PIB del 35% este año.