La comunidad internacional condena los ataques hutíes sobre las instalaciones energéticas de Arabia Saudí

Las fuerzas de la coalición lanzaron una ofensiva aérea sobre Saná como respuesta a los últimos ataques transfronterizos de los rebeldes
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AFP/ FAYEZ NURELDINE  -   El portavoz de la coalición militar liderada por Arabia Saudí, el coronel Turki Al-Maliki

El secretario general del Consejo de Cooperación para los Estados Árabes del Golfo (CCEAG), Nayef Falah Mubarak al-Hajraf, ha condenado los ataques hutíes sobre las instalaciones energéticas de Arabia Saudí. El propio Al-Hajraf manifestó que las ofensivas no tienen como único objetivo dañar la seguridad y la capacidad económicas del Reino, sino que “apuntan a la columna vertebral de la economía global, a los suministros de petróleo y a la seguridad energética mundial”.

El secretario general alineó la posición del CCEAG junto a los intereses saudíes, y la organización ha anunciado que apoyará a Arabia Saudí “en todas las medidas que tome” para proteger su estabilidad interna y la seguridad del Reino, así como sus recursos energéticos y las exportaciones de petróleo. 

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PHOTO/AFP - El humo ondea durante los enfrentamientos entre las fuerzas leales al gobierno respaldado por Arabia Saudita de Yemen y los combatientes rebeldes Huthi en la provincia nororiental de Yemen de Marib 

Varios estamentos regionales e internacionales se han sumado a esta acción. El Ministerio de Asuntos Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos ha tildado el ataque como “cobarde”. En el mismo comunicado, EAU ha instado a la comunidad internacional a tomar “una posición inmediata y decisiva para detener estas acciones”. “La seguridad de los Emiratos Árabes Unidos y del Reino de Arabia Saudí son indivisibles, y cualquier amenaza o peligro que enfrenta el Reino se considera una amenaza para la seguridad y estabilidad de EAU”, concluyó el comunicado. 

Los Gobiernos de Egipto, Yibuti, Qatar, Kuwait se sumaron a la denuncia. Bahréin también condenó los ataques de la milicia chií respaldada por Teherán tras aducir que se trataban de “una violación de las leyes internacionales”. El presidente del Parlamento Árabe, Adel bin Abdulrahman al-Asoumi, y el secretario general de la Organización de Cooperación Islámica, Yousef al-Othaimeen, manifestaron su reprobación e hicieron una llamada a la acción a la comunidad internacional.

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AFP/AFP - Mapa de Yemen localizando Marib
Represalia saudí sobre Saná

La coalición liderada por Arabia Saudí lanzó una nueva ofensiva aérea sobre la capital de Yemen el pasado domingo en respuesta a los continuos ataques transfronterizos llevados a cabo por la milicia hutí respaldada por Irán. El coronel y portavoz de la coalición, Turki al-Maliki, declaró que los ataques contra civiles e instalaciones energéticas suponen “una línea roja”.

Saná, en manos de los hutíes, volvió a ser bombardeada. Los propios residentes informaron de numerosas explosiones, aunque aún no ha trascendido el número de víctimas. La agencia de noticias hutí SABA informó de cinco incursiones en el barrio de Al-Nahda y dos incursiones en el barrio de Attan por parte de los cazas saudíes. El canal de televisión por satélite Al-Masirah, en manos de la milicia chií, también se hizo eco de otro ataque aéreo sobre el distrito de Bajil, en la gobernación suroeste de Al-Hudayda.

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AFP/ MOHAMMED HUWAIS - Miembros de tribus armadas, leales a los rebeldes chiíes hutíes, blanden sus armas en una reunión en la capital, Saná

El ataque saudí se produjo como represalia a la última ofensiva de los hutíes sobre las instalaciones energéticas administradas por la petrolera estatal Saudi Aramco, localizadas en el puerto de Ras Tanura. Las fuerzas de la coalición anunciaron la intercepción de al menos 12 aviones no tripulados cargados de explosivos, así como dos misiles balísticos disparados por los rebeldes. Sin embargo, el ataque no habría causado daños, según recoge la agencia de noticias saudí SPA.

“Con la ayuda de Alá todopoderoso, la Fuerza Aérea pudo llevar a cabo una amplia operación ofensiva conjunta en la profundidad de Arabia Saudí con catorce drones, diez de los cuales eran Sammad-3; y ocho misiles balísticos, uno de los cuales era Thulfiqar.”, aseguró el portavoz de la milicia hutí Yahya Sare’e.

La operación, denominada “Sexta Operación de Equilibrio de Disuasión”, tuvo como objetivo principal la terminal petrolera saudí, así como otros objetivos militares en el área de Dammam, según fuentes de la milicia chií. Otras instalaciones fueron también atacadas en las zonas de Asir y Jizán, con cuatro drones Qasef-2K y siete misiles balísticos Badr.

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PHOTO/AP - Los trabajadores arreglan los daños en el separador de petróleo de Aramco en las instalaciones de procesamiento 

Pese a la denuncia de las autoridades del Reino contra los ataques de la milicia chií a población civil, estas no suelen causar daños o víctimas mortales. No obstante, han cumplido parte de su cometido: aumentar la presión sobre el Reino y minar su seguridad interna. Durante el último mes, los rebeldes han iniciado al menos 3 ofensivas contra posiciones saudíes. Todas ellas dirigidas tanto a hangares militares como a instalaciones petroleras. 

Las ofensivas aéreas dieron paso al combate sobre el terreno el pasado mes de febrero, cuando los rebeldes iniciaron una ofensiva destinada a controlar la parte oeste del país. La ciudad de Marib y sus proximidades, último bastión del Gobierno en el noroeste de Yemen, son objeto de una intensa lucha por hacerse con los recursos naturales. 

Centenares de combatientes, la gran mayoría hutíes, han perdido la vida en los últimos días de una batalla dominada por las fuerzas gubernamentales. Los analistas han catalogado la ofensiva como un último intento de obtener beneficios políticos y fortalecer su posición ante una futura negociación de paz.