La construcción de nuevos asentamientos israelíes desvanece la solución de dos Estados

Israel anunció la semana pasada que proyecta construir 3500 viviendas en una zona al este de Jerusalén llamada E1 o Este 1
Belén: parte del muro entre Israel y Cisjordania

Noticias ONU/Reem Abaza  -   Belén: parte del muro entre Israel y Cisjordania

El relator especial de la ONU Michael Lynk aseveró esta semana que “este espectacular aumento de nuevas viviendas en los asentamientos ilegales israelíes no sólo garantiza que la solución de dos Estados se convierta en un espejismo que se desvanece, sino que también consolida la base territorial para que Israel, la potencia ocupante, pueda reclamar soberanamente la anexión de los asentamientos”. “La anexión viola la Carta de las Naciones Unidas y estas prácticas sobre el terreno solo empeorarán la crisis humanitaria y de derechos humanos en el conflicto”, añadió Lynk.

Israel anunció el miércoles pasado que proyecta construir 3500 viviendas en una zona al este de Jerusalén llamada E1 o Este 1, que uniría la ciudad con el área del asentamiento israelí de Ma'ale Adumim. La construcción de asentamientos en esa zona cortaría en dos la unidad territorial entre el norte y el sur de Cisjordania.

Ese país también anunció planes para construir 3000 viviendas en el asentamiento ilegal israelí de Givat Hamatos, en Jerusalén oriental. Esta edificación rompería la unidad territorial restante entre las comunidades palestinas de Jerusalén oriental y Belén. Finalmente, el pasado jueves, un Consejo de Planificación aprobó 12 proyectos en 11 asentamientos que comprenden 1739 viviendas, la mayoría de ellas en el interior de Cisjordania.

Lynk se mostró crítico, además, con la reciente reunión de un comité conjunto de cartografía entre Estados Unidos e Israel que ha de determinar qué partes de Cisjordania se anexionarán de forma oficial a Israel, según estipula el plan de paz presentado el en enero por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El experto manifestó que el trabajo de este comité de mapeo “es completamente ilegal”. “La anexión está prohibida por la comunidad internacional desde 1945 porque incita a la inestabilidad política, el sufrimiento social y las dificultades económicas. La participación del Gobierno de Estados Unidos en este ejercicio de cartografía viola sus obligaciones de respetar el derecho internacional y de cooperar con otros Estados para aislar a los autores de actos ilegales”, declaró.

Por último, instó a la comunidad internacional a adoptar medidas significativas que se opongan a la actual expansión de los asentamientos y a las medidas encaminadas a la anexión.