La cumbre de Abiyán decide una “operación” de ayuda a los migrantes de Libia

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Paco Soto

Pie de foto: El presidente de Francia, Emmanuel Macron, con su homólogo de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, en la conferencia de Abiyán.

La cumbre entre la Unión Africana (UA) y la Unión Europea (UE) que se lleva a cabo en Abiyán, capital de Costa de Marfil, decidió tomar medidas drásticas para ayudar a los inmigrantes africanos que malviven, arriesgan su vida y en muchos casos son sometidos a prácticas de esclavitud en Libia. Son decenas de miles de migrantes que no pueden ni regresar a sus países de origen ni viajar a Europa, porque carecen de documentación legal para lograr este objetivo y medios económicos. Mientras, sobre todo en el caso de los subsaharianos, los migrantes tienen que hacer frente a la brutal situación social y política de Libia, un país arrasado por la guerra, los conflictos entre bandas rivales de delincuentes y el terrorismo yihadista, y  muchos de estos extranjeros pobres y desamparados acaban siendo prisioneros de redes esclavistas que trafican con ellos.

Frente a esta trágica situación, ni la UE ni la UA podían estar sin hacer nada. En este contexto, el presidente de la República francesa, Emmanuel Macron, anunció la decisión de llevar a cabo “operaciones de evacuaciones de urgencia” de migrantes víctimas de traficantes de seres humanos, tras una reunión de urgencia celebrada paralelamente a la cumbre de Abiyán. Aprovechando su gira por tres países africanos (Burkina Faso, Costa de Marfil con motivo de la cumbre bilateral y Ghana), Macron defendió en Abiyán una política de “intensa cooperación” en materia de desarrollo económico y social entre los dos continentes, que supere las viejas prácticas del poscolonialismo y abra la puerta a una colaboración sincera y beneficiosa para África y Europa.

A grandes rasgos, esta es también la estrategia africana que defiende el Gobierno español de Mariano Rajoy en África, siguiendo los pasos de lo que hizo el anterior Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente Rajoy organizó antes de la cumbre UE-África de Abiyán, el pasado mes de octubre en Madrid, una reunión de líderes de Europa y el continente africano para analizar la eficacia de las medidas ante la crisis migratoria.

La UE, mejor alternativa para África

Ayudar a los inmigrantes en situación más precaria, como los que malviven en Libia y acaban siendo esclavos de redes de seres humanos crueles y sin un mínimo de principios éticos y morales, es “la punta del iceberg” de la nueva política que Bruselas quiere llevar a cabo en África”, dijo una investigadora de la Cátedra de Estudios Africanos de Europa de la Universidad Humboldt de Berlín. “La alternativa de la UE en África frente al neocolonialismo africano de China, India y otras potencias emergentes es la mejor”, piensa un analista de la Asociación para el Estudio de la Diáspora Africana en el Mundo (ASWAD). Los representantes de la UE y la UA coincidieron en la necesidad de trabajar activamente en el dominio de la educación y formación profesional de los jóvenes, que representan el 60% de la población africana menor de 30 años.

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Pie de foto: El presidente español, Mariano Rajoy, reunido con dirigentes africanos y europeos antes de la cumbre de Abiyán.

Mejorar la educación y ofrecer puestos de trabajo en condiciones dignas y bien remunerados son “dos elementos clave para frenar la emigración irregular a Europa”, puso de manifiesto un diplomático subsahariano. “La emigración clandestina no se soluciona exclusivamente con el incremento de la seguridad y la represión”, advirtió un economista tunecino. “Llevamos años aplicando esta política que resulta ineficaz. Hay que controlar las fronteras y ordenar la inmigración africana, por supuesto; pero también hay que ir a la raíz del problema, la pobreza, el desempleo, la violencia y falta de futuro para millones de jóvenes africanos, y encontrar las soluciones sociales, económicas, políticas y educativas adecuadas”, opinó el socióloga marroquí Larbi Ben Malek.

Indignación africana

Muchos dirigentes africanos se indignaron cuando a principios del mes de noviembre la cadena de televisión CNN difundió una noticia espeluznante: la existencia de un mercado de venta de esclavos cerca de Trípoli, como en tiempos de la Antigüedad y de la revuelta de Espartaco contra el imperio romano. “Son hechos inadmisibles y de otra época”, declaró el presidente guineano y presidente de la UA, Alpha Condé. La UE, a través de la propuesta del presidente Macron y de común acuerdo con la UA, ha decidido tomar cartas en el asunto. Muchos ciudadanos esperan y desean que ese anuncio no se quede en un mero deseo. La Oficina Internacional de Migraciones (OIM) decidió dar apoyo financiero y logístico para ayudar a los migrantes bloqueados en Libia a regresar a sus países de origen.

Macron convocó una reunión de urgencia a la que acudieron representantes de la UE y la UA y de varios países europeos, como la canciller de Alemania, Angela Merkel; el secretario general de la ONU, António Guterres; y dirigentes de Estados africanos como Níger, Chad y Marruecos. “Necesitamos acciones rápidas y concretas sobre el terreno” para frenar esta tragedia, declaró Macron, quien también planteó la oportunidad de luchar contra la financiación de las redes de traficantes de seres humanos, que muchas veces están vinculadas al narcotráfico y al terrorismo yihadista.

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Pie de foto: Un grupo de inmigrantes africanos llega a territorio español.

Combate a largo, medio y corto plazo

Hay que llevar a cabo un combate a “largo, medio y corto plazo” contra esta plaga, advirtió el presidente galo. “Estas medidas tienen una vertiente represiva contra los traficantes de seres humanos y humanitaria” con la víctimas de las redes de inmigración clandestina, puntualizó Macron. El presidente francés es consciente de que “el Gobierno libio no existe. Sabemos que esta situación conduce a dejar a esta pobre gente en manos de los peores traficantes”, destacó un dirigente africano. Resulta llamativo que Malí, un país afectado directamente por la problemática del tráfico de seres humanos, no acudiera a la reunión de urgencia convocada por el jefe del Estado galo, aunque el presidente del país, Ibrahim Boubacar Keita, se encuentre en Abiyán. En cambio, Macron tuvo palabras de elogio con Níger por los esfuerzos desplegados en la lucha contra las redes mafiosas.