La demanda mundial de petróleo se desploma por el coronavirus 

Arabia Saudí y Rusia han inundado el mercado de un producto que no se está vendiendo 
Plataforma petrolífera en Midland, Texas

PHOTO/JACOB FORD/ODESSA AMERICAN via AP  -   Plataforma petrolífera en Midland, Texas

Con un tercio de la población mundial recluida en sus casas y la paralización de gran parte de las actividades económica, la demanda de petróleo a nivel global se ha desplomado. Paradójicamente, el mercado está inundado de petróleo por la acción de Arabia Saudí y Rusia. “El mercado global está quebrado y el mundo está inundado de un crudo que nadie necesita, por lo menos de momento”, se explica en un artículo publicado este domingo por la agencia Bloomberg en el que se advierte de que el superávit de la producción es “inmanejable”.  

Los tanques en tierra están llenos y los comercializadores de petróleo también. Además, las refinerías están empezando a apagarse, ya que nadie necesita los combustibles que producen. La caída de la demanda por las medidas de confinamiento ha llevado al crudo a mínimos de hace 18 años. El precio del barril de Texas, referencia para Estados Unidos, ha caído este lunes por debajo de los 20 dólares. El Brent, referencia para Europa, ya cotiza por debajo de los 23 dólares. En lo que va de año, el Brent acumula una caída del 65% y solo este lunes ha sufrido un desplome del 8%.  

“El mundo no puede almacenar el actual exceso de crudo”, señala el analista de Seb Ab Bjame Shcieldrop. Las estimaciones apuntan a que la reducción del consumo mundial será del 20% en abril, lo que equivale a unos 20 millones de barriles al día, lo que se corresponde con el consumo total de Estados Unidos. Goldman Sachs ha afirmado que incluso esas previsiones pueden ser demasiado optimistas.  

Tanque petrolero en Rusia
REUTERS/VASILY FEDOSENKO - Tanque de petróleo en la estación de Gomel Transneft que transporta el crudo a través del oleoducto de Druzhba hacia el oeste hasta Europa, cerca de Mozyr, Bielorrusia

“Las compañías logísticas están tratando de distribuir el petróleo para mitigar el parón en el mercado del petróleo, pero es una situación muy complicada porque no estamos enfrentando a una pérdida de la demanda sin precedentes”, ha asegurado Gary Ross, analista y consultor del mercado del crudo, en declaraciones a Bloomberg.  

“Las esperanzas en que se llegue a un acuerdo entre Arabia Saudí y Rusia se han evaporado”, ha aseverado a Bloomberg Vivek Dhar, analista de materias primas de Commonwealth Bank of Australia. En la pugna por dominar el mercado, Arabia Saudí y Rusia siguen inundando el mercado con crudo a pesar de los bajos precios. Los pequeños productores tienen poco que hacer, a no ser que Riad y Moscú reduzcan su producción casi a cero.  

Ni durante la gran crisis de 1929, ni en la crisis de 1973 ni la última crisis financiera supusieron una caída tan acelerada del consumo de petróleo en todo el mundo. Normalmente, se utilizan unos 100 millones de barriles de petróleo al día, pero en apenas unas semanas, esas cifras han caído en picado. “La demanda está claramente de capa caída y en algunos lugares del mundo se está viviendo una situación muy dramática”, ha explicado Mike Wirth, CEO de Chevron, en declaraciones a Bloomberg TV.  

Los productores de petróleo no están encontrando lugares en los que colocar su producto y las aerolíneas han dejado de demandar combustible por el colapso de la aviación comercial a nivel mundial, debido a las restricciones de vuelo. La industria aérea ha recortado el uso del combustible para aviones en un 75%.  

Aunque la demanda está por los suelos, los precios del petróleo aún aguantan en torno a los 20 dólares por barril, lejos aún del mínimo histórico de 9,55 dólares que se registró en 1998. A pesar de ello, Ben Luckock, director de comercio de Trafigura Group, asegura en declaraciones a Bloomberg que es probable que los precios lleguen hasta niveles cercanos a los 14 y 16 dólares.  

A pesar del desplome de la demanda muchos productores aún mantienen los pozos abiertos porque, a pesar, de que están perdiendo dinero con los precios actuales, prefieren recibir algo de dinero que clausurar su actividad. No obstante, a medida que las refinerías paren sus operaciones, los tanques de almacenamiento quedarán llenos y no quedará otra opción que cerrarlos