La Fiscalía argelina pide 20 años de cárcel para el hermano de Bouteflika

En el juicio, que arrancó este domingo ante el Tribunal militar de Blida a puerta cerrada y sin acceso a la prensa, comparecieron también el poderoso exjefe de los servicios de Inteligencia y la líder del Partido de los Trabajadores
Said Bouteflika

AFP/FAROUK BATICHE  -   Said Bouteflika, hermano del expresidente argelino Abdelaziz Bouteflika, en una imagen de archivo

La Fiscalía de Argelia ha pedido este lunes una pena de veinte años de prisión para Said Bouteflika, el hermano y exasesor del antiguo presidente Abdelaziz Bouteflika, en un proceso de apelación para revisar su condena, informó la agencia oficial APS. En el juicio, que arrancó este domingo ante el Tribunal militar de Blida -a 50 kilómetros de la capital- a puerta cerrada y sin acceso a la prensa, comparecieron también el poderoso exjefe de los servicios de Inteligencia, el general Mohamad Mediène 'Tawfik'; y la líder del opositor Partido de los Trabajadores, Louisa Hanoun. A la sesión faltó el cuarto condenado por los mismos hechos, Athmane Tartag, sucesor de 'Tawfik' al frente de la Coordinación de Servicios de Seguridad (CSS), organismo que había reemplazado el desmantelado e influyente DRS (Inteligencia militar).

Todos ellos fueron encarcelados el pasado mes de mayo y sentenciados en septiembre a quince años de prisión por un presunto delito de conspiración con un poder extranjero, en alusión a sus lazos con Francia. Said, de 62 años, asesor especial de su hermano, estaba considerado el verdadero poder en la sombra desde que el mandatario sufriera en 2013 un ictus que mermó sus capacidades hasta su dimisión forzada en abril de 2019. 'Tawfik' fue cesado en septiembre de 2015 tras haber dirigido durante 25 años los servicios secretos argelinos -que actúan como un poder paralelo- y siempre fue señalado como el posible sucesor de Bouteflika. Los cuatro están acusados de participar en una reunión secreta que al parecer fue el detonante de la intervención del Ejército en las protestas callejeras que se repiten cada viernes desde el pasado 22 de febrero para pedir el fin del régimen militar que controla el país desde la independencia de Francia en 1962.

Según la acusación, Said trató de destituir al entonces jefe del Ejército, general Ahmed Gaïd Salah, con el apoyo de los ex jefes de Inteligencia mientras la defensa asegura que se trata de una "invención". Diversas fuentes confirman que, tras enterarse de la presunta reunión secreta, Gaïd Salah forzó la renuncia del longevo mandatario, convirtiéndose así en el hombre fuerte del país, lo que le permitió lanzar una campaña de "manos limpias" que ha llevado ante la justicia a decenas de políticos, empresarios, oficiales de alto rango y periodistas considerados próximos al "clan Bouteflika". Gaïd Salah murió el pasado 23 de diciembre, apenas diez días después de que fuera elegido presidente el ex primer ministro con Bouteflika y hombre del sistema, Abdelmejid Tebboune, elección que no ha servido para acabar con las protestas populares contra el sistema.