La guerra contra el yihadismo hay que ganarla en la Red

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Antonio Regalado/Bahía de Itaca

El director del CNI  Sanz Roldán, anunció que la guerra contra el yihadismo la vamos a ganar juntos  pero no hay  fecha límite.

El despliegue exterior de espionaje español ha incorporado 500 nuevos agentes, en especial matemáticos, telecos e informáticos”

 El ministro de Defensa en funciones Pedro Morenés ha sido tajante,en Toledo: “la lucha contra el Daesh es un asunto de toda la sociedad; la batalla ideológica contra el islamismo radical está en las Redes sociales”. Así lo contaba en la clausura del Seminario internacional sobre Seguridad y Defensa bajo el lema EUROPA AMEDRENTADA. LA AMENAZA DEL YIHADISMO, organizado por  la Asociación de Periodistas Europeos. En esta XXVIII edición se ha insistido en que el Daesh sigue siendo el enemigo público número uno para occidente porque nos ha llevado del terror a la guerra. El ministro Morenés reconoció que ésta no es una guerra convencional y aseguró que no la podemos perder. Al yihadismo se le puede derrotar militarmente pero hay que combatirlo principalmente en Internet.

Su capacidad de expansión a otras áreas cibernéticas es otro desafío.  Esta amenaza traspasa las fronteras, los ministerios o los servicios de seguridad. Hay que entenderlo y combatirlo juntos y  en todas direcciones. La seguridad garantiza siempre  nuestros valores de libertad y democracia. Hay que ganar la pelea doctrinal a los movimientos extremistas que quieren destruir nuestros derechos humanos, civiles y sociales. EL terrorismo atenta contra el futuro. Europa, admitió el ministro, tiene miedo. Y el miedo solo nos lleva a la derrota. Estamos con los ojos abiertos. Y vamos a vencer este desafío. En el coloquio posterior a la conferencia, Morenés coincidió con otros panelistas en que desde la OTAN hay que ayudar a los gobiernos legítimos para que Libia y otros estados fallidos, garanticen la seguridad de sus ciudadanos. La intervención aliada nunca quiso provocar un estado fallido. Interprételo como quieran, enfatizó el ministro en funciones.

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España seguirá con sus compromisos en el exterior.

Vamos a ganar

Con casi 200 muertos y más de 500 heridos  en territorio de la UE solo en los últimos 15 meses, escuchamos al general director del CNI, Félix Sanz Rodríguez, afirmar que “Estamos ganando la batalla al terrorismo yihadistas y vamos a ganar la guerra pero no tenemos una fecha límite”. Sanz Roldán reconoció que la coalición  de los servicios secretos europeos y americanos está reduciendo las capacidades al  Daesh aunque se ha tenido que dar un cambio esencial a la estrategia. EL terrorismo árabe está considerado como el mayor riesgo para nuestra seguridad. Y ha obligado a transformar toda la estructura operativa.  Mas de 500 agentes nuevos se incorporarán al  CNI, en especial, matemáticos, telecos, informáticos. Existen por vez primera especialistas en lengua árabe  y en nueve dialectos además del taureg.

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Medio  siglo de lucha contra ETA han puesto a los servicios secretos españoles en una posición privilegiada. Incluso se han incorporado “agentes virtuales” para el seguimiento en las redes sociales. El gobierno se ha comprometido a aumentar el presupuesto y a desplegarlo en los lugares sensibles del exterior.  

EL jefe del CNI reconoce que se mantiene un  control de los españoles que van a la Yihad, se les controla a la vuelta y se les intenta detener antes de que  atenten contra nuestra convivencia. Pero el objetivo es claro: matarnos. Esta guerra no la podemos perder porque nuestros valores democráticos son superiores. “No podemos amedrentarnos ante el terror; nuestra mejor arma es la libertad”. “Hay que entender al islam para interpretarlo”, señaló el general castellano-manchego.

La interconexión del Daesh con  traficantes de armas, de drogas, de trata de personas y de refugiados dificulta un asalto final.  La convergencia entre los servicios de inteligencia ha permitido muchas detenciones en territorio europeo. Dio  a entender el general Sanz que la infiltración en el “territorio Daesh” se está produciendo, si bien, la sombra de este movimiento radical es demasiado alargada.

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EL secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez  subrayó la amenaza  que representa para Europa que el Daesh se traslade a Libia. En España se han desplazado 170 “soldados” para combatir en la Yihad. Han regresado unos 25. El yihadismo y sus franquicias han provocado 27 atentados con más de 100 muertos cada uno  desde 2014.

¿Derrotado el Califato  nacerá otro grupo, con otro nombre pero con el mismo fin? Martinez considera que el control de las personas sospechosas en territorio europeo (Directiva PNR) es un buen arma preventiva para controlar a los retornados.  EL plan de acción contra el tráfico de armas y explosivos es una base legal para neutralizar estos desafíos. La gran experiencia contra ETA, paradójicamente,  ha sido una gran escuela para la lucha contra el integrísimo radical islamista. El potencial de radicalismo en Cataluña y el divorcio político entre Madrid y la Generalitad no es óbice para mantener una  estrecha colaboración en materia de seguridad.

La comunicación como estrategia

Para el general director del IEE, Miguel Ángel Ballesteros, la caída de las Torres Gemelas representa el terrorismo global en directo. EL Califato utiliza el terror y las imágenes de televisión para conmocionar al mundo en el “prime time” Hay que comenzar aterrorizando a tus vecinos. Todos somos cruzados y apóstatas. La propaganda y la mentira son conceptos inseparables. Objetivo: extender el terror en todas direcciones. Las redes sociales, la radio y la tv son el camino más corto a la expansión. En  opinión del periodista de RNE, Fran Sevilla la información del yihadismo no se está haciendo correctamente. La deriva de los medios, la precariedad de los periodistas, el efecto espectáculo de la tv y al tratarse de una guerra no convencional perjudica distinguir entre información y propaganda. Hay que tomar partido especialmente por las víctimas. Hay que evitar el espectáculo, enfatizó Sevilla.

Finalmente, Francisco Javier Casas, director de la División de Coordinación y Estudios de Seguridad del Ministerios de Defensa, señaló que con los fanáticos no hay posibilidad de apelar al diálogo.

Drones como armas

En  la jornada de inauguración el JEMAD, almirante Fernando García Sánchez, reiteró el compromiso español  de  seguir luchando contra el terrorismo islámico en los campos informativo, diplomático, económico y militar y en los espacios físicos y virtuales. Es consciente de que hay que ganar la batalla de la guerra y la de paz neutralizando  las captaciones con golpes audaces en la inteligencia, la ciberseguridad y las operaciones especiales. El almirante cree que los presupuestos se irán mejorando a medida que se despierte la actividad económica inca y se mostró partidario no tanto de Actuar sobre el terreno sino de dar  apoyo logístico a los grupos locales.

En el turno de preguntas –no dejó  ninguna sin responder- los asistentes salimos convencidos de que las FFAA y las de Seguridad conocen su oficio y que estamos en buenas manos. Apostó por el valor de la cultura de defensa como asignatura colectiva. Y aunque no descartó que se puedan utilizar las nuevas armas como los  drones para provocar atentados masivos, recalcó que hay que trabajar pensando en la filosofía del enemigo: “en Occidente no hay civiles, solo objetivos militares”.

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La multiculturalidad es un fracaso

Alejandro Alvargonzález, secretario general de Política de Defensa dejó claro en su exposición que “no hay solución sin actuar en todos los frentes, no hay solución  sin integración, sin colaboración internacional, sin tolerancia y sin temor al aplicar todo el peso de la ley”. Admitió “que el multicultural uso no ha funcionado en Europa para terminar que el tridente de la política, la defensa y la inteligencia son elementos esenciales de la lucha en todas direcciones . Con el catedrático e historiador francés Jean-Pierre Filiu aprendimos que no se trata de una radicalización de jóvenes sino de una conversión, con un gran poder de atracción por el riesgo, una conversión que se ha trasladado de las mezquitas a las prisiones. Considera que el mal llamado EI está perdiendo la batalla del territorio, de la financiación y de la captación de combatientes.. A continuación revelaría que al desposeer de identidad a los yihadistas y al no conocer el árabes los soldados  europeos son fácil presa para el adoctrinamiento en la violencia. El yihadismo  es una nueva religión inflexible con los disidentes.  Todos somos infieles y merecemos la muerte, según su macabra interpretación del islám. La respuesta será protagonizar masacres en nuestras ciudades para desestabilizarnos y probar una guerra abierta. Una buena parte de los conversos han roto previamente con su familia. La guerra de Siria ha sido un  imán  para estos radicales, en buena parte, delincuentes habituales que terminan formando parte de una red de criminales.

Todos los ponentes reconocen que la mayoría de las víctimas son musulmanas, no europeas. En realidad se trata de una estrategia ecléctica –el Daesh mantiene ideas y técnicas antiguas y nuevas- que germinan bien en sociedades castigadas por las guerras tribales.

Para el experto Emilio Sánchez de Rojas, de la Escuela de Altísima Estudios de la Defensa y el coronel Ignacio Fuente, analista principal del IEEE, el Daesh identifica a tres actores principales en el proceso: el terrorista (héroe o mártir), la víctima y el público. Todo tiene que ser espectacular. La comunicación es una de sus grandes fortalezas. Nosotros deberíamos insistir en que están perdiendo esta batalla y que van a perder la guerra del fin del mundo. La globalización facilita el impacto de lis mensajes. Ellos manejan bien las redes sociales. Y el miedo es su mejor arma.

El papel de la mujer

La investigadora sobre terrorismo global del Real Instituto ELCANO, Carola García avanzó que el 16 por 100 de los yihadistas son mujeres, de una media de 20 años, que el Daesh las utiliza solo como vientres para procrear más terroristas. El trato que les dan es esclavista. No combaten. Solo realizan tareas domésticas y las que se casan y enviudan, la organización les busca nuevos maridos. Existen yihadistas que retornan pero las mujeres no pueden salir de ese mundo.

A preguntas de ABC Toledo, los panelistas reconocieron que la capacidad de resistencia de las combatientes yihadistas es mera supervivencia. Y que la vida cotidiana se reduce a recolectar verduras y a cuidar ganado en localidades cuyos habitantes están sometidos a la extorsión y pueden servir como escudos humanos. Los derechos civiles o humanos no existen, solo la sharia y las  prohibiciones.. Utilizan armamento ligero y sus élites  son los francotiradores. Minan la entrada de las ciudades causando muchas bajas a los libertadores mientras su Organización es un protocolo-estado fallido.

Ni educación, ni sanidad, ni estado del bienestar.

 En las dos sesiones de trabajo de este Seminario organizado por la APE –Premio Extraordinario de Defensa 2015- quedó patente que es necesario multiplicar la cooperación de la OTAN y de la UE para acabar con este terrorismo postmoderno  sin fronteras que golpea sin  piedad en cualquier parte. Y que no es fácilmente derrotable. No parece que el cambio de inquilino en la Casa Blanca –llegue Hilary Clinton o Donald Trump- modifique la estrategia contraterrorista. En una cosa están de acuerdo todos los expertos: el Daesh no desaparecerá mientras siga abierta en canal la guerra fratricida en Siria.

Hace un año hablábamos aquí  de una guerra interminable. Hoy, 2.000 muertos después en Europa y en Oriente Medio, la amenaza continúa. Por tanto, la guerra no ha terminado.