La incertidumbre sobre las elecciones en Somalia agrava la crisis política y de seguridad en el país   

Desde el 8 de febrero, la oposición y líderes regionales han declarado que ya no reconocen como legítima la autoridad del presidente Farmajo, proponiendo la creación de un Consejo Nacional de la Transición  
El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi 

PHOTO/AP   -   El presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi 

El 8 de febrero se deberían haber celebrado las elecciones en Somalia, pero, como no se alcanzó un acuerdo en las consultas de emergencia con los gobiernos regionales de principios de febrero, el presidente tuvo que anunciar el aplazamiento de las elecciones, sin dar una nueva fecha para la celebración de los comicios. 

El mandato del actual presidente Mohamed Abdullahi Mohamed, más conocido como Farmajo, terminó el 8 de febrero y, a pesar de que se propuso como candidato interino, el Parlamento no lo aprobó, argumentando que los términos marcados por la Constitución impedían la ampliación de su Gobierno, aunque fuese de manera temporal. El ahora expresidente culpa el aplazamiento de las elecciones a los presidentes regionales, sobre todo de los territorios de Somaliland, Jubalandia y Puntlandia, acusándoles de estar manipulados por fuerzas internacionales. Hace dos meses, Somalia rompió relaciones diplomáticas con Kenia, denunciando su supuesta injerencia en los asuntos locales de Jubalandia y por intentar controlar al Gobierno.  

Los somalíes pasan por delante de vallas publicitarias que muestran a los candidatos Abdirahman Abdishakur Warsame y Omar Abdulkadir Ahmedfiqi en Mogadiscio, Somalia, el viernes 29 de enero de 2021  AP/FARAH ABDI WARSAMED 
AP/FARAH ABDI WARSAMED -Los somalíes pasan por delante de vallas publicitarias que muestran a los candidatos Abdirahman Abdishakur Warsame y Omar Abdulkadir Ahmedfiqi en Mogadiscio, Somalia, el viernes 29 de enero de 2021 

Desde el 8 de febrero, la oposición y líderes regionales han declarado que ya no reconocen como legítima la autoridad de Farmajo, proponiendo la creación de un Consejo Nacional de la Transición compuesto por los presidentes de las dos Cámaras, líderes regionales y representantes de la sociedad civil. Mientras esta propuesta está siendo valorada, la pasada semana el reciente expresidente convocó una reunión para el día 15 de febrero de urgencia con los líderes regionales para organizar las elecciones con la mayor rapidez posible. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al igual que el secretario general, llevan insistiendo durante las últimas semanas sobre la importancia del diálogo entre las partes para celebrar los comicios lo antes posible. Esta es la tercera vez que se retrasan las elecciones presidenciales en un año.  

Cartel de la campaña del presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed, en Mogadiscio, Somalia, el 8 de febrero de 2021  REUTERS/FEISAL OMAR
REUTERS/FEISAL OMAR-Cartel de la campaña del presidente de Somalia, Mohamed Abdullahi Mohamed, en Mogadiscio, Somalia, el 8 de febrero de 2021 

En esta reunión convocada para el 15 de febrero se debería haber discutido sobre una cuestión fundamental, la composición de la comisión electoral. Durante la última convocatoria de las elecciones, la oposición criticó duramente la composición de la última comisión electoral, a la que catalogaban como corrupta, “llena de agentes de inteligencia”, argumentando que este organismo sólo representa los intereses del antiguo presidente. En esta reunión, se pretendía diseñar una nueva comisión electoral teniendo en cuenta las opiniones de los líderes regionales y de la oposición. Estas conversaciones finalmente no han tenido lugar tras una disputa sobre dónde celebrar la reunión en cuestión. Farmajo había propuesto celebrarla en Garowe, en el estado de Puntlandia pero los gobiernos regionales preferían celebrarla en la capital. Todavía no hay una nueva convocatoria para el encuentro, tras la cancelación del último. Tras la noticia de la anulación, la Unión Africana y Naciones Unidas han insistido en la necesidad de encontrar una solución para poder celebrar elecciones parlamentarias y presidenciales, ante el vacío de poder del Gobierno.  

El primer ministro de Somalia, Mohamed Hussein Roble, se dirige a los miembros del parlamento en Mogadiscio, Somalia, el 10 de febrero de 2021  REUTERS/FEISAL OMAR 
REUTERS/FEISAL OMAR -El primer ministro de Somalia, Mohamed Hussein Roble, se dirige a los miembros del parlamento en Mogadiscio, Somalia, el 10 de febrero de 2021 

El sistema electoral de Somalia es relativamente complejo y no obedece al sistema tradicional democrático directo, de un voto por persona. A pesar de que la ONU ha intentado que las próximas elecciones sean más inclusivas y representativas, el sistema que se utilizará en los comicios es el que se ha utilizado en las últimas elecciones en Somalia, es decir, mediante un sufragio indirecto. Las elecciones parlamentarias se celebran primero y sólo votan 14.000 delegados que representan los intereses de distintos clanes de todo el país. Estos delegados escogen a los 275 miembros de la Cámara Baja del Parlamento, el Pueblo. Por otro lado, los 54 miembros de la Cámara Alta, el Senado, son escogidos por las juntas regionales. Ambas Cámaras escogen al presidente del Parlamento y del país.   

PHOTO/REUTERS - Soldados de las Fuerzas Armadas de Somalia 
PHOTO/REUTERS - Soldados de las Fuerzas Armadas de Somalia 

Aparte de la crisis política, Somalia se enfrenta a una crisis de seguridad que se ha agravado durante las últimas semanas. El grupo yihadista Al-Shabaab ha aprovechado la crisis política y la incertidumbre para realizar ataques terroristas por todo el país. La organización yihadista ha llevado acabo atentados prácticamente todos los días de la semana pasada, sobre todo en la capital, teniendo como objetivo atentar contra políticos, agentes de seguridad y funcionarios públicos. El pasado 7 de febrero, Al-Shabaab organizó un atentado en el que fallecieron 12 militares somalíes, entre ellos un jefe del servicio de inteligencia somalí (NISA). Seis días después ocurría otro atentado en un puesto de control cerca del Parlamento y del Palacio Presidencial en Mogadiscio, en el que han fallecido siete personas y otras diez han resultado heridas.