La industria petrolera necesitará 10,6 billones de dólares hasta 2040

Lo ha advertido la OPEP en su informe anual de previsiones
Instalaciones petrolíferas de Saudi Aramco en Abqaiq, Arabia Saudita, el 12 de octubre de 2019

REUTERS/MAXIM SHEMETOV  -   Instalaciones petrolíferas de Saudi Aramco en Abqaiq, Arabia Saudita, el 12 de octubre de 2019

La industria petrolera requerirá unos 10,6 billones de dólares para satisfacer la demanda a nivel mundial hasta 2040, un objetivo que sin embargo ve en riesgo ante los inciertos efectos de la lucha contra el calentamiento del planeta.

 Así lo advirtió la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe anual 'Previsiones Mundiales de Petróleo 2019' (WOO, en sus siglas en inglés), que actualiza la perspectiva a medio y largo plazo.



"Lo que está claro es que el mundo necesitará mucha más energía en las próximas décadas", indica en el documento el secretario general de la OPEP, Mohamed Barkindo.

 Esta visión se basa, entre otros, en el esperado aumento de la población mundial -en 1.600 millones de personas en algo más de dos décadas (de 7.600 millones en 2018 a 9.200 millones en 2040)- y en que la economía mundial "se duplicará en el mismo periodo".



Además, aún hoy hay más de 1.000 millones de personas sin acceso a la electricidad y 3.000 millones sin combustibles limpios para cocinar.

 La OPEP estima que la demanda energética primaria aumentará un 25% entre 2018 y 2040, y, si bien las fuentes alternativas serán las que registren el mayor crecimiento porcentual, el petróleo y el gas todavía serán necesarios para cubrir cerca de la mitad de las necesidades de energía hacia el final de ese período.

 "Sin embargo, en el frente político, la industria está preocupada ahora por políticas que pueden tener un impacto negativo en las inversiones", entre las que destacan las relacionadas con el cambio climático, advierte el secretario general.



Si bien los países miembros de la OPEP "están totalmente comprometidos a hacer las inversiones necesarias para mantener a los consumidores bien abastecidos", deben al mismo tiempo diversificar sus economías, un difícil reto dada su elevada dependencia de los ingresos petroleros.

 "Es importante enfatizar que la OPEP está totalmente comprometida y apoya el Acuerdo de París..., pero también creemos que la industria petrolera debe ser parte de la solución al desafío del cambio climático", indica.

La OPEP ve frenarse el crecimiento de la demanda mundial de crudo a largo plazo

El petróleo continuará dominando el mercado energético en 2040, pero irá cediendo terreno a otras fuentes de energía al crecer a un ritmo más lento, en un entorno incierto debido a las políticas proteccionistas y a las medidas para frenar el calentamiento del planeta.

 Ese es el panorama presentado por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en su informe anual "Previsiones Mundiales de Petróleo 2019" (WOO, en inglés), que actualiza la perspectiva a mediano y largo plazo.

 Los catorce meses pasados desde la publicación del anterior WOO, en septiembre de 2018, han sido "desafiantes para los mercados energéticos", indica el documento.



"Han aparecido signos de estrés en la economía mundial y las perspectivas de crecimiento de la economía mundial, al menos a corto y mediano plazo, han sido revisadas a la baja repetidamente durante el año pasado", recuerda.

 Un crecimiento demográfico más lento y la mejora en la eficiencia energética han resultado en una desaceleración del consumo de energía, mientras que el desafío de reducir las emisiones de CO2 ante la crisis climática han dado lugar a un amplio y variopinto abanico de medidas contra los hidrocarburos.



En consecuencia, la OPEP ha reducido un 6% su cálculo sobre la evolución de la demanda mundial de crudo en los próximos veinte años: ahora estima que llegará a 110,6 mbd hacia 2040, frente a los 111,7 mbd vaticinados en 2018.

No obstante, se mantendrá un aumento "en tasas relativamente saludables" a medio y largo plazo, a pesar del decline que se espera en los países industrializados de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a partir del próximo año, con un retroceso total de 10 mbd en las próximas dos décadas.

Ese volumen será ampliamente superado por el incremento de la demanda petrolera en los países en desarrollo, estimado en 21,4 mbd para el periodo 2018-2040, encabezados por China e India, responsables ambos de cerca del 50 % de ese aumento.



"El proteccionismo y el populismo están en auge, dañando el comercio mundial, el elemento vital de la prosperidad del mundo", advierte el documento, en alusión a las tensiones, sobre todo entre Estados Unidos y China, desatadas por la imposición de aranceles a las importaciones.

 Al riesgo que representan para la economía mundial la "persistencia" de esas tensiones, se suman "desafíos en varias economías en desarrollo, las elevadas deudas en diversas economías importantes", el Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea) o la desaceleración del crecimiento en Japón, entre otros.



Además, tanto las sanciones a tres importantes países productores de petróleo -las de Estados Unidos y la Unión Europea a Rusia y Venezuela, así como las de Washington a Irán, "son elementos adicionales que impactan (negativamente) en la economía global y el comercio mundial", alerta la OPEP.

 La organización advierte de la necesidad de vigilar de cerca todos estos elementos, ya que tienen un gran potencial de impactar en la evolución de los mercados energéticos.

A ello se añaden las complejas y muy diversas políticas destinadas a frenar el calentamiento del planeta.

Prueba de la incertidumbre que las acompaña es, para la OPEP, el hecho de que mientras cada vez hay más países que ratifican el Acuerdo de París, Washington, por el contrario, ha dicho que quiere abandonarlo.



"La intención del Gobierno de EEUU de retirarse del Acuerdo de París es considerada un obstáculo mayor; no obstante, no es la única nación que ha presentado objeciones" a las políticas medioambientales, recuerda del informe.

 Según la OPEP, se espera que si EEUU se desmarca del compromiso, la Unión Europea desempeñe un papel de creciente importancia para lograr los objetivos del tratado.