La integración regional y la desigualdad, los desafíos por resolver en África

Casa Árabe acoge el 19º Foro Económico Internacional de África en Madrid por primera vez
Foto de familia de los participantes en el 19º Foro Económico Internacional sobre África en Casa Árabe

GUILLERMO LÓPEZ/ATALAYAR  -   Foto de familia de los participantes en el 19º Foro Económico Internacional sobre África en Casa Árabe

África está en un momento excepcional. Crece y las oportunidades de inversión son cada vez mayores. El desafío pendiente que aún tiene por resolver el continente es la integración entre los países que lo conforman y que el desarrollo económico ayude a paliar la desigualdad, que sigue siendo muy grande. Estos son algunos de los temas que se han tratado en el 19º Foro Económico Internacional de África, que se ha celebrado este viernes por primera en Casa Árabe en Madrid en colaboración con Casa África. Este encuentro se ha organizado anualmente en París. 

Representantes de organizaciones internacionales, políticos y directivos de empresas han señalado a lo largo de diversas ponencias las oportunidades de inversión en África, también han animado a la inversión en el continente y a mejorar la productividad. Además, han señalado que es necesario que los negocios estén encaminados a reducir la contaminación y contribuir al desarrollo sostenible. 

“La transformación de la economía africana es un paso necesario que ya ha empezado, pero que todavía hay que terminar”, ha afirmado en comisario de asuntos económicos de la Unión Africana, Víctor Harrison. “Se dice que África es el continente del futuro, ahora es necesario convertirlo en el del presente”, ha dicho Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, durante la inauguración del foro. Este responsable ha asegurado que no es posible cumplir los objetivos de desarrollo sostenible sin África. 

Gurría ha destacado la necesidad de inversiones de la región, tanto del extranjero como por parte de los propios africanos, para poder crear un ecosistema local y mejorar la productividad, un factor que ha considerado clave. Además, ha asegurado que un África próspera requiere reformas en la fiscalidad para financiar los servicios públicos e infraestructuras y mejorar el ambiente para emprender. El continente tiene un promedio de impuestos del 17,2% del PIB, muy por debajo de la media de los países de la OCDE, que se sitúa en el 35%, según este organismo internacional.  

Para facilitar la transformación de la región, María Teresa Fernández de al Vega, presidenta del consejo de Estado, ha afirmado que es necesario apostar por la integración regional y la colaboración entre los gobiernos africanos y el sector privado. “El 51% de las exportaciones del continente aún son materias primas sin procesar”, ha asegurado. Fernández de la Vega también ha denunciando que el crecimiento de África no se está traduciendo en desarrollo. “La seguridad alimentaria ha vuelvo a crecer y afecta a 200 millones de personas. La riqueza no se está traduciendo en mejores trabajos y más formación”, ha explicado. 

El responsable de economía de la Unión Africana, Víctor Harrison, ha dicho que una de las oportunidades que puede ofrecer África para las compañías son los 1.200 millones de potenciales clientes, una región con un gran crecimiento demográfico en la que en 2060 habrá 1.100 millones de africanos de clase media con gran capacidad de consumo. “Hay que adaptar la política de cooperación a esa realidad”. El director del centro de desarrollo de la OCDE, Mario Pezzini, ha destacado que África ha crecido un 4,5% anual desde el año 2000, la segunda tasa de crecimiento mundial por detrás de Asia. 

Arkebe Oqubay, ministro y asesor del primer ministro de Etiopía, ha señalado que la región necesita crecer a un 8% o 9% anualmente si quiere converger con Europa. También ha indicado que es necesario industrializar el continente, pero respetando el Medio Ambiente. “Nos centraremos en la transformación digital y la mejora de nuestras industrias, pero tengo que explicar que los agricultores africanos no pueden competir con las subvenciones que la UE entrega a los productores europeos”. Oqubay ha pedido que Europa fomente el trabajo, la industria y el desarrollo para frenar los flujos migratorios. “Es el único camino”, ha aseverado. 

Amy Jadesemi, directora ejecutiva de Lagos Deep Offshore, ha explicado que en África urge el desarrollo de un sector privado más potente y ha afirmado que la mayor parte de las inversiones extranjeras van a sectores públicos como los hidrocarburos. Jadesemi ha señalado que es necesario fomentar el desarrollo local: fábricas locales, ingeniería…y ha pedido que la Unión Europea implemente reglamentos que acaben con las malas prácticas que minan la economía de África. Jadesemi ha contado que Lagos Deep Offshore trata de reconducir la inversión para ayudar a pequeñas y medianas empresas a desarrollarse. 

Para llevar a cabo este proceso el capital humano es imprescindible. Así lo ha señalado el embajador de la República de Corea en Sudáfrica, Jong-Dae Park, que ha indicado durante el foro las recetas que siguió su nación para prosperar en pocos años y convertirse en uno de los países tecnológicos a la vanguardia. “El capital humano y social es importantísimo, mucho más que los recursos naturales o las infraestructuras”, ha concluido.