La isla árabe que inspiró a Julio Verne

Casa Árabe organiza una conversación virtual con Jordi Esteva, autor del libro de viajes ‘Socotra, la tierra de los genios’
Árbol dragón, especie endémica y emblemática de Socotra

PHOTO/FLICKR  -   Árbol dragón, especie endémica y emblemática de Socotra

En tiempos de pandemia, como los actuales, viajar al extranjero para descubrir parajes exóticos se complica. Muchos pasarán este verano cerquita de casa para recargar las energías y dejarán para otro momento la exploración del mundo. Para hacer el verano más llevadero, Casa Árabe ha organizado una sesión virtual este jueves con el escritor Jordi Esteva para conversar sobre el libro de viajes ‘Socotra, la tierra de los genios’, publicado en 2011 y reeditado este año. Esteve ha viajado a esta pequeña isla frente al cuerno de África para documentar la vida de los habitantes de este rincón del planeta. Este extraño enclave ha desarrollado su propia fauna y vegetación endémica, ya que ha permanecido aislada durante siglos. El célebre Julio Verne se inspiró en los paisajes socotríes para escribir la novela ‘Viaje al centro de la Tierra’. 

Esteva se ha volcado con Socotra, lugar que le ha fascinado, y también ha preparado una exposición fotográfica sobre la isla que se presentará el próximo otoño en Casa Árabe. También ha realizado un trabajo audiovisual en el que aparece la lengua socotrí, en riesgo de desaparecer ante la pujanza del árabe en la isla. “He hecho tres viajes a Socotra para documentarme y hablé con los ancianos para conocer los mitos y las leyendas del lugar”, ha explicado Esteva durante la sesión virtual. 

Pantallazo Casa Árabe
PHOTO/ATALAYAR - Uno de los momentos del encuentro virtual organizado por Casa Árabe

Socotra se ha construido a partir de un crisol de culturas y muchas civilizaciones han pasado por esta isla. Fue ocupada por los indios y también griega, aunque un estudio de la Universidad de Oxford concluyó que el origen de los actuales habitantes es de origen subarábigo. Ganarse la confianza de los socotríes no fue fácil al principio. “Es una sociedad muy cerrada porque han estado aislados muchos años y me costó ganarme su atención. Pero es fundamental hacer amistades para poder entrar en esta sociedad”, ha afirmado el escritor. Esteva entabló durante sus viajes relación con el hijo y el nieto del último sultán de Socotra. 

Además de la naturaleza, esta isla ha permanecido al margen del mundo por motivos geopolíticos. Los árabes del mar, en la antigüedad, utilizaron este paraje como enclave para aprovisionarse y querían que este fuese un lugar oculto. Más adelante, en la época contemporánea, fue ocupada por los ingleses y tras ser abandonada, quedó en manos de la dictadura comunista de Yemen del Sur. “En aquel momento el acceso estaba prohibido, no se podía ir a la isla”, ha asegurado Esteve. Después de aquello vino la guerra civil de Yemen de los años 60 y todavía fue más complicado acceder. 

Playas
PHOTO/FLICKR - Una de las playas de la isla de Socotra

Durante la conversación, Esteva ha tomado la palabra para leer un fragmento de su obra y rememorar los paisajes de ensueño de Socotra. “Parece increíble que para llegar a esta isla tengas que pasar por Dubái. Haces escala en el siglo XXI, casi XX, para ir hasta Socotra y retroceder en el tiempo”, ha rememorado el autor. “En esta isla todo es distinto, por eso las llaman las Galápagos del Índico. Cuando estuve conviviendo con los socotríes me olvidé de en qué época vivíamos. En el libro he querido reflejar cómo ha medida de que subía a la montaña con los pastores, yo estaba haciendo una introspección de mí mismo”, ha relatado Esteva. 

Descubrir el territorio árabe y sus países ha sido toda una vocación para este escritor. “Me he dejado imbuir por la sensación adolescente viajar a través de los libros de geografía y por eso me he interesado por estos lugares”, ha asegurado. El paso del tiempo es inevitable y parece que el tiempo de los viajes para este escritor ya ha llegado a su fin. “Ahora estoy viajando dentro de mí. Me he hecho mayor y los viajes exigentes, como los de Socotra, son complicados para mí”, ha concluido Esteva.