La junta militar de Mali designa a Ba N’Daou presidente de transición

Tras el golpe de Estado del pasado 18 de agosto que acabó con el mandato de Ibrahim Boubacar Keita, el exministro de Defensa asume el poder por decisión de la cúpula castrense del país africano
El jefe de la junta militar de Malí, el coronel Assimi Goita

PHOTO/ORTM TV vía AP  -   El jefe de la junta militar de Malí, el coronel Assimi Goita

La transición diseñada por la junta militar que se hizo con la dirección de Mali tras el golpe de Estado que derrocó al expresidente Ibrahim Boubacar Keita sigue su curso con el nombramiento de Ba N’Daou, exministro de Defensa y coronel retirado, como nuevo presidente nacional. 

Un grupo de 17 responsables seleccionados por la dirección militar maliense designó este lunes a Ba N’Daou como presidente interino de la nación y al coronel Assimi Goita, una de las cabezas visibles de la intervención militar en las instituciones nacionales, como vicepresidente. 

La determinación se anunció en un comunicado oficial protagonizado por el propio Goita en la televisión nacional de Mali y se dio a conocer el nombre de N’Daou como nuevo rector del país. Todo ello dentro de un proceso que debe durar 18 meses desde la salida de Boubacar Keita del sillón presidencial hasta la celebración de elecciones.

Tanto N’Daou como Goita jurarán sus cargos este mismo viernes, según la comunicación oficial. Mientras, desde el movimiento opositor que se enfrentó a Keita, liderado, entre otros, por el influyente clérigo Mahmoud Dicko, uno de sus portavoces, Kaou N’Djim, remarcó positivamente la elección de N’Daou. “Es un funcionario honrado. Nunca ha estado implicado en asuntos de corrupción financiera”, explicó N’Djim. Precisamente, los problemas de desviación de fondos públicos, la corrupción política y la grave crisis económica del país motivaron las fuertes protestas contra el Gobierno dirigido por Keita, llevando a la salida abrupta de este del poder con el golpe de Estado perpetrado por el Ejército. La oposición, entre la que se encuentra el importante movimiento del M5-RFP, mostró su apoyo a este movimiento para sacar a Boubacar Keita de la dirección nacional y ahora se espera que haya un consenso entre civiles y militares para poder efectuar unos comicios que sirvan para elegir nuevo Ejecutivo. 

Se espera ahora también el pronunciamiento de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), de la que forma parte Mali, tras el nombramiento de N’Daou, siempre a la expectativa de que la junta militar devuelva el poder al estamento civil para que haya un proceso democrático justo en el país africano.

La propia CEDEAO amenazó con imponer sanciones políticas y económicas si no se respetaban estas condiciones de limpieza democrática en el proceso abierto tras el golpe de Estado militar. 

Mali es uno de los países que más preocupa en África por su importancia regional ya que se integra en la zona del Sahel azotada por la acción de grupos terroristas como Daesh que actúan allí. Países como Francia y Estados Unidos han manifestado su preocupación por el procedimiento llevado a cabo en el país maliense ya que puede aportar más inestabilidad al área y entorpecer la lucha que se lleva a cabo contra los elementos yihadistas en el propio Sahel. Ante esta situación, la ministra gala de Defensa, Florence Parly, pidió una “transición rápida” para estabilizar Mali lo más pronto posible. 

También sigue estando presente sobre esta situación la alargada sombra de Rusia; cabe recordar que se informó en su momento sobre la presencia de efectivos militares malienses implicados en el golpe de Estado en Moscú para recibir formación pocos meses antes del levantamiento protagonizado en Mali. Es ampliamente conocido el interés ruso en el continente africano y sus recursos y la estrategia dirigida por el presidente Vladimir Putin para implantarse en la zona, de gran interés geoestratégico, lo que se demuestra con los movimientos de otras potencias como China para ganar posición privilegiada en África.