La manipulación y la revolución de la sonrisa

 -  

Pedro Canales

La polémica sobre si el movimiento Hirak argelino desencadenado el viernes 22 de febrero y que ha acabado destronando al antiguo presidente Abdelaziz Buteflika y acorralado al grupo mafioso que dirigía el país desde hacía decenios y se acaparaba impunemente de las riquezas del país, se le puede considerar manipulado por fuerzas externas al mismo o no, sigue acaparando los debates entre intelectuales, políticos y responsables de la sociedad civil. El movimiento de masas es una realidad; el terremoto sociopolítico creado por el Hirak, también; la esperanza de construir un Estado democrático de libertades, igualmente; el Ejército, por el momento, sigue cediendo a la presión de la población movilizada, y ha “ordenado” a la Justicia las detenciones de oligarcas, políticos y militares acusados de diversos delitos de corrupción; la manipulación por el momento es sólo una hipótesis. 

Precedentes

En el pasado, se ha escrito abundantemente y con datos verificados que una buena parte de los ciber-activistas que surgieron en la Primavera árabe, a finales de la primera década de este siglo, particularmente en Irán, Túnez y Egipto, estaban financiados directa e indirectamente por Washington, y en menor escala por la Unión Europea.

En una entrevista realizada por el periódico en línea Algérie Patriotique al politólogo y experto Ahmed Bensaada, titular de un doctorado en Física en la Universidad de Montreal y autor del libro “Arabesco Americano” sobre el proceso de las llamadas “primaveras árabes”, éste desvelaba el modus operandide lo que definía como “los organismos americanos dedicados a exportar la democracia”, que habían formado y financiado los ciber-activistas árabes, describiendo desde la facilidad y rapidez con la que las imágenes y los videos de los tumultos antigubernamentales circulaban por la red, hasta la formación personalizada de decenas de activistas. Noticias y videos de procedencia desconocida, no verificados y de escasa calidad, circulaban en bucle por todo el planeta.

La Administración norteamericana, que aplaudía sin cesar a “los manifestantes de la libertad”, llegó incluso en esos años a intervenir ante la empresa Twitter para que no llevara a la práctica una operación de mantenimiento que ya estaba programada porque eso significaría pone en stand byel portal, y por lo tanto “interrumpir” la difusión de las noticias relacionadas con “la primavera iraní”, afirmaba Bensaada. 

La secretaria de Estado de la época, Hillary Clinton, llegó a declarar sin tapujos que “Twitter es importante para la libertad de expresión en Irán”, poniendo así de manifiesto el contubernio entre la Administración norteamericana y las principales redes sociales. Los cables de WikiLeaks que vieron la luz a partir de 2010 pusieron por su parte de manifiesto que las legaciones diplomáticas de EEUU mantenían estrechos contactos con los ciber-activistas, que a su vez colaboraban con los servicios de espionaje. 

Era la primera vez que se producía semejante alianza contra naturaentre la Casa Blanca y las grandes empresas que controlan las redes sociales. Después de eso, vinieron los escándalos de Facebook, y recientemente de Google, completando así la utilización secreta gubernamental de los tres pilares de la comunicación de masas. 

Las Hojas de ruta que la diplomacia norteamericana y las redes civiles de apoyo a “las luchas de los demócratas” lanzaron en los países del Este europeo y en las exrepúblicas soviéticas, y que condujeron al derrocamiento de los regímenes en Georgia, Serbia, Rumania, Bulgaria, Polonia, Chequia, Ucrania y otros países, se repitieron en las “primaveras árabes”. Las técnicas utilizadas eran siempre las mismas: manifestaciones pacíficas, distribución de flores a las fuerzas del orden, presencia masiva de mujeres en primera línea. 

En el Fórum Fikra (Idea, en lengua árabe), financiado por el lobby americano-sionista AIPAC (American Israel Public Affairs Committee), llegó a participar un grupo de argelinos, junto a otros exponentes proclives de las redes sociales en otros países árabes. Según la página web del Foro, su cometido era el de crear “una comunidad en línea que pretendía generar ideas para sostener a los demócratas árabes en su lucha contra el autoritarismo y los extremistas”.  

Sin embargo, el programa de formación de los ciber-activistas árabes ya venía de muchos años atrás. En todos los países árabes se habían creado grupos a cargo de los citados “exportadores de la democracia”. Se llegó a hablar incluso de la existencia de “una Liga Árabe del Net”. 

Los organismos americanos más conocidos ya entonces en la exportación de la democracia son la USAID (United States Agency for International Development), la NED(National Endowment for Democracy), la Freedom Housey la OSI (Open Society Institute) de George Soros, conocido multimillonario y especulador financiero. 

La NED, que fue fundada en 1983 para “promover la democracia en los países en desarrollo” trabajaba a través de cuatro organismos diferentes: el IRI (International Republican Institute), el NDI (National Democratic Institute for International Affairs), elCIPE(Center for International Private Enterprise) y la Solidarity Center. De todos estos organismos sólo el perteneciente a Soros se considera como ONG; los demás son financiados directamente por la Administración norteamericana. 

La fundación norteamericana pionera en la “promoción de la democracia”, colaboró desde un principio muy estrechamente con grandes fundaciones europeas, británicas, francesas, alemanas, canadienses, españolas, suecas y holandesas. A través de sus tentáculos, la NED “corrompió” en sus treinta años de existencia a más de 6.000 organizaciones no gubernamentales en todo el mundo. Publicaba todos los años la lista de subvenciones que concedía a las ONGs en el mundo, entre ellas en Argelia.

Entre 2002 y 2010, la NED otorgó subvenciones a la LADDH (Liga argelina de defensa de los derechos del Hombre). También financió entre 2005 y 2011, salvo en 2008, al Colectivo de familias de desaparecidos en Argelia. A partir de 2012, la mención de Argelia y de Egipto desapareció de la lista de países que recibían donaciones de la NED. La SNAPAP (Sindicato nacional autónomo del personal de la Administración pública), mantuvo por su parte relaciones con el grupo Solidarity Center

También se denunció públicamente que el conocido centro Canvas (Center for Applied Non Violent Action and Strategies), financiado entre otros por Freedom House, había formado un grupo de argelinos en las técnicas utilizadas en las movilizaciones de las llamadas “revoluciones de color”. En cuanto a las asociaciones argelinas que proliferaron en esos años, como Ness-el-KheirTEDx, la mayoría poseían una vasta red internacional de apoyo, y recibían ayudas directas e indirectas de los “promotorees de la democracia”. 

La llegada de Barack Obama a la Presidencia de Estados Unidos supuso un enorme impulso a las organizaciones norteamericanas, públicas y privadas, encargadas de “combatir las dictaduras e imponer las democracias”. Si bien, muchos organismos vinculados a financiados por la CIA, el FBI y la central sindical AFL-CIO ya lo venían haciendo desde el fin de la Guerra fría. Fue el caso del CRE (Consejo de Relaciones Exteriores), la RAND CORPORATION, la Fundación Rockefeller, la Fundación Ford, la Fundación Carter, las diferentes Fundaciones Soros, que reclutaban todas ellas “colaboradores” de alto nivel, funcionarios, académicos y ministros, para penetrar, guiar y manipular la sociedad civil. 

Modus Operandi

Eric Denecé, que dirige el Centro francés de investigación e información (CF2R), llegó a afirmar: “No creo en la espontaneidad de las revoluciones árabes, pues venían preparándose desde hacía años”. Un proceso que tuvo su punto álgido a finales de la primera década del nuevo siglo, y que ha continuado hasta ahora. Ya en 2007, los principales organismos americanos realizaban conferencias y cursos en los que “formaban” a blogueros y líderes sociales de los países en los que unos años después estalló la primavera árabe. 

Las redes de la manipulación preparaban los futuros líderes para conducir protestas pacíficas y movimientos ciudadanos; pero también formaban grupos para infiltrarse y utilizar en una segunda etapa la violencia, sabotajes y atentados, cuando el momento lo exigía. 

Soros llegó a crear un verdadero imperio de la desinformación y la manipulación, con todo tipo de ONGs, Think-tanks, grupos mediáticos y asociaciones, como el OSI y la Fundación Soros, el CEDAR (primera red europea de profesionales musulmanes), el GayFest, el Colectivo contra la Islamofobia en Francia, el movimiento Femen. Se ha sospechado y escrito que Soros estuvo detrás del movimiento de Indignados de Wall Street, del movimiento 11-M en España, y otros movimientos populares. También estuvo detrás del desplome financiero de Grecia que aprovechó para aumentar considerablemente su capital.

No por casualidad, George Soros es uno de los principales miembros de la sociedad Carlyle, que pretende al 40% de la empresa española CEPSA. El Think-tank International Crisis Group (ICG), del que Soros es miembro influyente, es una agencia vinculada a los intereses norteamericanos, en la que curiosamente encontramos como socio al diplomático argelino Lakhdar Brahimi, que fracasó en su intento de encontrar una salida a la crisis. 

Alain Chouet, ex director del servicio de información francés DGSE, ya dijo a propósito de las revoluciones en Túnez y Egipto: “Nunca se vio nada igual, dos revoluciones árabes estructuradas y pilotadas por Internet en Túnez y Egipto. Esto es solo el principio”. 

Paraísos fiscales

Entre los precedentes que se han sucedido hasta llegar a la “revolución de la sonrisa” en Argelia, hay que señalar el efecto que provocó en la opinión pública las revelaciones de los “Papeles de Panamá”. 

En las filtraciones de los archivos del gabinete panameño Mossack Fonseca, se citan empresarios, ministros, altos funcionarios y vástagos de personalidades del régimen argelino, como Abdesselam BouchouarebFarid BedjaouiTewfik Bendjedid, los industriales Isaad RebrabAli HaddadRym SellalMohamed Reda MezianeAli Benouari. El pueblo argelino empezó a ver nombres escritos de lo que ya sabía. 

Sin embargo, las revelaciones de los Panama Papers no produjeron el efecto de derrumbe que sus promotores auguraban. Porque para la opinión intelectual argelina el llamado “Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación” que se encontraba detrás de dichas filtraciones, no estaba exento de sospecha. De hecho, el CIPI “violaba el principio de igualdad ante la Justicia, y su propia ética profesional como periodistas”, dejando al desnudo su posible manipulación por fuerzas ocultas. 

Algunos analistas, como Thierry Meyssan, no dudaron en considerar a CIPI “al servicio de los enemigos de la libertad y los defensores del gran capital”. La razón era que, siguiendo la llamada doctrina Romer (la historiadora Christina Romer presidió el Comité de consejeros económicos del presidente Barack Obama), el objetivo de Estados Unidos era acorralar a los paraísos fiscales dependientes de la Unión Europea, para que los capitales que albergaban se trasladasen a los de EEUU y del Reino Unido. De hecho, su tesis principal, era que las crisis en Estado Unidos sólo se pueden superar gracias a los capitales europeos; por lo tanto, era necesario recuperarlos.

Particularismo argelino 

Siendo todo esto que acabamos de exponer, rigurosamente cierto, aunque falten aun mas pruebas concretas para desvelar todos los entresijos de la manipulación, la “revolución de la sonrisa” argelina presenta características particulares que marcan la diferencia. De las cuales, señalaremos principalmente dos:

-       En primer lugar, la persistencia, después de diez semanas de movilizaciones multitudinarias, del carácter pacífico, alegre, solidario y unitario, de los centenares de marchas y concentraciones realizadas hasta el momento. Hasta el momento, no se ha producido la “segunda fase” en los procesos de manipulación, consistente en provocar enfrentamientos violentos, sabotajes, acciones armadas, asesinatos, que justifiquen el caos y el recurso a pronunciamientos militares. Todos los conatos de provocación han sido neutralizados por los propios manifestantes, a veces ayudados por las fuerzas del orden.

-       En segundo lugar, la relación entre Ejército y pueblo es muy específica en Argelia. De tal manera que, desde el 22 de febrero, mientras que las reivindicaciones políticas de las manifestaciones se han mantenido incólumes, la posición de las Fuerzas Armadas, manifestada por los discursos y tomas de posición de su principal representante, el jefe de Estado Mayor y viceministro de la Defensa, general Ahmed Gaid Salah, han evolucionado constantemente. El Ejército, no sólo no ha reprimido en ningún momento la movilización popular, sino que se ha visto obligado a salir de su mutismo, y ha pasado de ser “defensor de la vía constitucional” a proclamarse “abierto a otras propuestas para salir de la crisis”. Un caso que no se produjo en ninguna de las “revoluciones árabes” que culminaron con la caída de los dictadores, Ben Ali, Gaddafi o Mubarak.

Sólo teniendo en cuenta estos factores, se puede analizar si ha habido o no manipulación en las movilizaciones; y si, aún en el caso de que se pueda probar la existencia de personas o grupos que intentan llevar la protesta popular hacia otros derroteros, se puede considerar que el pueblo se ha dejado llevar por fuerzas de la sombra con otros intereses que los de la nación argelina. Agentes manipuladores los hay en todos los procesos de grandes movilizaciones populares. Pero ¿han tenido éxito en el caso argelino? Todo indica que, hasta ahora, no.

El petróleo argelino

La acción subversiva de EEUU en el mundo, con sus revoluciones de colory su agresiva defensa de la democracia y la libertad, tiene mucho que ver con el mercado mundial del petróleo y los recursos energéticos. 

Dos semanas después de que comenzase en Argelia la “revolución de la sonrisa” un viernes 22 de febrero, se organizaba en Houston (Texas) la mayor reunión internacional conocida dedicada al mercado de la energía. Era el CERA Week 2019. Los dirigentes ejecutivos de las principales sociedades energéticas de 78 países, incluida la SONATRACH argelina, discutieron durante tres días sobre la evolución del mercado mundial de la energía. La guinda fue la intervención del nuevo Secretario de estado Mike Pompeo, ex director de la CIA y gran especialista en cuestiones petrolíferas, que expuso la nueva doctrina Trumppara la energía. EEUU ha pasado en dos decenios de ser dependiente de las exportaciones de crudo de Oriente Próximo, a controlar el mercado por medio de sus multinacionales – la siete mayores – y actualmente a ser el primer productor mundial de hidrocarburos, petróleo y gas, extraídos de los esquistos. 

El edificio de la estrategia americana incluye, como un componente más a Argelia. Casualidad o no, dos días antes del CERA Week, se reunió el Foro americano-argelino sobre energía. Por parte argelina se encontraba en Houston toda la plana mayor de los ejecutivos estatales del sector, los presidentes de Sonatrach, Abdelmumen Uld Kaddur, y de Sonelgaz, Mohamed Arkab; el ministro de Energía, Mustafa Guituni, y los principales responsables de otras empresas del sector, Alnaft, ENSP, ENTP, ENAFOR. Por parte americana, además de los responsables gubernamentales de la Energía, se encontraban importantes ejecutivos de las multinacionales EXXON MOBIL, Anadarko y Air Products, y de una plétora de empresas que trabajan en Argelia, BP Amoco, Schlumberger, Amerada Hess, Halliburton, y muchas otras.

Responsables políticos y empresas norteamericanas se muestran muy cautos sobre el proceso en Argelia. ¿Ha tenido algo que ver la mano extranjera, como lo ha venido denunciando repetidamente el propio general Gaid Salah, en la “revolución de la sonrisa” en Argelia? Si así fuese, vista la evolución positiva, aunque inacabada, hacia el Estado de Derecho, se podría pensar en que el proceso se les ha ido de las manos. Quizás los manipuladores en la sombra no han tenido en cuenta la particularidad del Ejército argelino, cuya tradición y mito se confunde con la aspiración profunda de un pueblo que no cejará hasta alcanzar la plena libertad.