La mujer empresaria, protagonista en la apertura del III Congreso Iberoamericano del CEAPI

Un grupo de empresarias pone en común sus puntos de vista sobre el futuro de la mujer en la región
Foto de familia de los participantes en el III Congreso Iberoamericano de CEAPI, celebrado en Madrid

 -   Foto de familia de los participantes en el III Congreso Iberoamericano de CEAPI, celebrado en Madrid

La mujer ha tomado el protagonismo en el III Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), que se ha celebrado desde el 30 de septiembre al 2 de octubre en Madrid. A lo largo de la jornada, diferentes empresarias y ejecutivas de referencia a ambos lados del hemisferio han podido poner en común sus puntos de vista sobre los retos y posibilidades que tiene el futuro de las mujeres iberoamericanas. El evento ha concluido con la entrega de un galardón a un total de 18 mujeres líderes de empresas por su contribución en el ámbito de los negocios y su constitución como un referente para las próximas generaciones. 

A lo largo de la jornada, todas las conferenciantes han resaltado la cantidad de obstáculos que han tenido que atravesar para abrirse camino en un mundo como el de la empresa, tradicionalmente masculino, como ha sido el embarazo y la conciliación familiar: “Qué arriesgada la empresa que te ha contratado estando embarazada”, era uno de los comentarios que contaba haber recibido Elena Foguet, businees director de Value Retail, y sin embargo consiguió abrirse camino en el mundo de los negocios. “Estar embarazada no es un problema”, ajuntaba Cynthia Hudson, directora ejecutiva de CNN en español. 

Por su parte, la presidenta de la fundación INTEGRA y antigua alcaldesa de Madrid, Ana Botella, declaraba la igualdad en materia de conciliación familiar como punto clave para aumentar la tasa de natalidad: “creo que uno de los problemas que tiene ahora mismo España es el invierno demográfico, y se tiene que poder conciliar el mundo laboral y el familiar tanto para hombre como para mujeres”, afirmaba. “Yo no quise ser más la supermujer, trabajadora, madre, esposa, hija…La lucha por la igualdad y la reconciliación de la familia con el trabajo no es solo de la mujer, es de toda la sociedad”, expresaba Rebeca Grynspan, secretaria general iberoamericana. 

Participantes en el III Congreso Iberoamericano del CEAPI en la jornada inaugural.
Participantes en el III Congreso Iberoamericano del CEAPI

La igualdad de oportunidades y el techo de cristal, esa barrera invisible que les impedía escalar en el mundo profesional, se centraba como otro de los grandes temas en los coloquios. “En Europa hay un 20% de brecha laboral, pensé que se había superado pero no. Necesitamos igualdad real y no solo formal, hay que crear redes para no dejar a ninguna mujer atrás”, afirmaba Gina Magnolia Riaño, presidenta de la Organización Iberoamericana de la Seguridad Social. Carmen Abondano de Dávila, presidenta del grupo DAABON, por su parte, apuntaba a los estereotipos como uno de las causas detrás de la gran diferencia entre hombres y mujeres en los puestos de trabajo. Incluso en sus empresas, que recientemente han iniciado un proyecto para formar a mujeres en el área obrera más allá del trabajo administrativo. 

“Hemos avanzado hay muchas leyes en distintos países, como la ley de cuotas de participación de mujeres en el ámbito público, pero hay mucho que hacer en el ámbito privado. Solo el 24% de las mujeres ocupan puestos de dirección en las empresas que cotizan en bolsa”, afirmaba Riaño. “Las mujeres se están preparando cada vez más, están ingresando más en la educación y eso se tiene que ver también reflejado en los puestos de dirección política”, añadía. “No dejemos que nosotras seamos una excepción, rodeémonos de otras mujeres y démosles oportunidades”, ajuntaba Nuria Vilanova, presidenta de CEAPI España. Incluso “hagamos amigas entre los altos puestos directivos”, proponía.

En Iberoamérica el trabajo informal y la violencia en el ámbito laboral es otro de los retos que más marca la vida de las mujeres. Según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el 51,84% de las mujeres empleadas en Latinoamérica trabajan en sectores de baja productividad y sin estar de alta en los sistemas públicos de pensiones. “Hay un alto índice de maltrato a la mujer, el 75% de la población activa. Tenemos que darle trabajo a las mujeres, trabajo formal. La independencia económica que da el trabajo te permite no tener que aguantar malos tratos o trabajar más de las horas de las necesarias por un dinero en la ilegalidad”, apuntaba María José Álvarez, presidenta del Grupo EULEN. “Por otra parte, (el trabajo formal) aporta una cosa muy importante, la dignidad”, añadía. 

La educación, un pilar fundamental

Las ejecutivas han señalado la educación como un pilar fundamental para eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres, y esta ha sido la labor con la que estas empresarias han querido involucrarse en sus fundaciones demostrando todas ellas un gran compromiso social. Este es el caso de Bettina Bulgheroni, quien con la Fundación Educando lleva 15 años intentado que las mujeres y también hombres puedan acceder a distintas formaciones que les permita no depender de las ayudas del Estado en Argentina, especialmente en las comunidades indígenas y rurales del norte. 

Marta Marañón, directora de Relaciones Institucionales de Ayuda en Acción, concebía la ayuda en formación en sus proyectos más allá: “Es fundamental no solo el acceso a la educación en igualdad de condiciones, sino el factor del empoderamiento, enseñarle a las niñas desde muy pequeñas y a las mujeres de las comunidades que sí pueden llegar todo lo lejos que quieran. No solamente es un tema de cualificación sino de empoderamiento, esta parte intentamos trabajarla mucho”. 

Magnolia Riaño, en definitiva destacaba que la igualdad entre hombres y mujeres forma parte de los Objetivos del Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, y que conseguirlos no es solo responsabilidad de los gobiernos sino también del sector privado: “Hay que ver la igualdad como una gran oportunidad para empresas y gobiernos”. Por su parte, Marta Pérez Dorao, presidenta de Inspiring Girls, cerraba el acto lanzando el mensaje a las más pequeñas: “¿Qué pasaría si estas profesionales de primer nivel y líderes fueran al colegio y contaran sus experiencias a las niñas? Las niñas verían que el presidente de la Secretaría General Iberoamericana o The American Society no es un señor con corbata. De esta manera las niñas podrán decir ‘si ella ha podido, yo también’, cualquier mujer tiene algo que a una joven le puede ayudar”. 

Ante todo esto se erigía el comentario final de un varón, el de Julio González Ronco, director de la Fundación Real Madrid y moderador de uno de los debates: “Cualquier sociedad tiene que trasladar todo lo que ha aprendido de personas como vosotras. Ojalá algún día me inviten a mí a  un panel sobre el papel del hombre y el compromiso social”.