La OCDE avivará las inversiones en Costa Rica

España, sexto inversor en un país al que el virus sumirá en recesión en 2020
Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, y Ángel Gurría, secretario General de la OCDE

 -   Carlos Alvarado, presidente de Costa Rica, y Ángel Gurría, secretario general de la OCDE

En un momento difícil por la COVID-19, Costa Rica ha reforzado su cartel internacional como destino de inversión y su idoneidad como socio comercial fiable tras la invitación a ingresar en la OCDE. El país, en posición de privilegio para ser socio de la Alianza del Pacífico, se convertirá en miembro 38 de este selecto ‘club’ de los países más desarrollados y de buenas prácticas económicas y será la cuarta nación de Latam en hacerlo tras México, Chile y Colombia y la primera de Centroamérica.

Para las firmas españolas, que tienen en Costa Rica su segundo destino en Centroamérica, la entrada del país en la OCDE supone un plus de interés y confianza para mantener o elevar inversiones allí.

Los embajadores de la OCDE invitaron por unanimidad al país a convertirse en miembro, lo que se formalizará tras ratificar los mecanismos de adhesión. El ‘club de los países ricos’ dijo que Costa Rica culminó con éxito los exámenes técnicos realizados por 22 de sus comités. Costa Rica inició el procedimiento en abril de 2015 y ha realizado reformas para alinear su legislación, políticas y prácticas a las de la OCDE en ámbitos como competencia, estadísticas, lucha contra la corrupción, gobernanza de empresas públicas, mercados de capitales y transparencia fiscal.

El acuerdo de adhesión será firmado en breve por el presidente Carlos Alvarado y el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, si bien de forma telemática por la pandemia. Una vez suscrito, se procederá a su ratificación y a la de la Convención de la OCDE por el Legislativo costarricense.

Cuarto país

Costa Rica ingresará de forma efectiva en unas semanas. Será el cuarto país de Latam en integrar un ente que impulsa buenas prácticas económicas e institucionales, tras México (1994), Chile (2010) y Colombia, que entró oficialmente en abril de 2020 tras un largo proceso abierto en 2013. Costa Rica ingresará antes que Argentina, Brasil y Perú, que aún no han recibido visto bueno a su entrada. San José ve en su admisión un 'hito histórico', un paso estratégico en la reactivación post COVID-19 y un acicate para elevar la IED.

El presidente Alvarado transmitió a los expresidentes Laura Chinchilla (2010-14) y Luis Guillermo Solís (2014-18) su reconocimiento por el impulso a la adhesión. El sector empresarial también ha saludado el ingreso de un país que fue de los primeros en obtener estatus de candidato a miembro pleno de la Alianza del Pacífico, si bien se mantiene como observador dada la oposición de algunos sectores a una entrada que podría afectarles económicamente.

Costa Rica, que sufrirá este 2020 la peor contracción del PIB desde la crisis de los 80, cuenta con que la entrada en la OCDE impulsará la IED. El propio banco central, que estimaba un avance del 2,5% este año, baraja ya una caída del 3,6%, mientras que BM y FMI prevén una recesión del 3,3% y Cepal, del 3,6%, superior a la media centroamericana (-2,3%) y la mayor de la subregión excepto la de Nicaragua. La economía mejorará en 2021 con tasas que van del 3% (FMI); 4,5% (BM) y 2,3% (banco central. El banco emisor otea para este año una caída del 27,6% en el sector hotelero; una reducción del 5,3% en las exportaciones y la primera caída del consumo de los hogares en 38 años.

Ejemplo frente a la COVID-19

Para el centenar de firmas españolas en Costa Rica también es una buena noticia en tiempos de incertidumbre. En 2018, España fue segundo inversor europeo y sexto mundial tras EEUU, Panamá, Holanda, México y Colombia. La inversión bruta española en el país tocó su punto más alto en 2011 (150 millones), para bajar hasta 2018.

En Costa Rica las españolas destacan en infraestructuras (FCC, Sacyr, Copisa, Grupo Puentes, Globalvia); turismo (Ríu, Barceló, Occidental, Iberia) y energía, con énfasis en unas renovables origen del 95% de la electricidad (Naturgy, Acciona, Iberdrola, Gamesa). A ellas se unen Eulen, Calvo, Tendam, Inditex, Mapfre, Indra y una Telefónica en retirada. La IED global cayó el 3,2% en 2018 (2.134 millones) tras subir el 24,4% en 2017. El país atrae el 27% de la IED subregional, frente al 44% de Panamá.

Aunque no es inmune a la lacra de la violencia, delincuencia y narcotráfico que azota Centroamérica, ni a la desigualdad, Costa Rica mantiene como puntos fuertes una seguridad a años luz de sus vecinos (algo que se percibe en el ecoturismo, una de sus grandes fuentes de ingresos junto con la exportación agrícola); estabilidad política y social; una menor percepción de corrupción; un crecimiento sostenido; un marco de libre comercio y acceso a mercados con numerosos TLC y una notable inversión en salud y educación, que ha forjado un capital humano de primer nivel. A ello se suman numerosos incentivos fiscales y un Régimen de Zonas Francas que favorecen la inversión. El BM ha llegado a calificar al país como “historia de éxito” en términos de desarrollo.

Costa Rica, que acaba de iniciar la flexibilización de medidas sanitarias por la COVID-19, con apertura de playas, hoteles, cines, parques nacionales y realización de deportes recreativos sin contacto físico, es uno de los países de Centroamérica y de Latam que mejor ha capeado la crisis de salud por la pandemia. Suma solo 930 casos positivos, de los que el 65% se ha recuperado ya, y 10 fallecidos. La ONU ha destacado el “liderazgo global” que este país ejerce en el combate a la pandemia, basado en sistema de salud fuerte que le ha permitido contar con una situación epidemiológica diferente al resto de la región.

Naciones Unidas también ha elogiado planes del Gobierno como el ‘Bono proteger’ (subsidio por tres meses para los parados) o el ‘Plan Alivio’, dirigido a apoyar pequeñas y medianas empresas. Costa Rica acaba de recibir créditos por 380 millones de BID y la AFD para atender la emergencia por el COVID-19 y tramita con el FMI un crédito de 508 millones de dólares.