La ONU alerta de una nueva amenaza terrorista de Daesh

La Oficina de Naciones Unidas contra el Terrorismo ha manifestado que el grupo yihadista está “impulsando sus esfuerzos por reagruparse y revitalizar sus actividades”
ONU/LOEY FELIPE -Vladimir Voronkov, el jefe de la lucha contra el terrorismo de la ONU,  en la conmemoración del 20º aniversario del Consejo de Seguridad de la ONU

ONU/LOEY FELIPE  -   Vladimir Voronkov, el jefe de la lucha contra el terrorismo de la ONU, en la conmemoración del 20º aniversario del Consejo de Seguridad de la ONU

El secretario general adjunto de la ONU para la Lucha Antiterrorista, Vladimir Voronkov, ha manifestado que la amenaza a la paz y la seguridad internacionales de Daesh está “aumentando de nuevo”, y que el grupo terrorista está utilizando las consecuencias de la pandemia como cebo para la radicalización y el reclutamiento de nuevos integrantes. 

El diplomático ruso ha alertado, además, de que los terroristas mantienen la capacidad de movimiento y operan incluso a través de las fronteras porosas. Mientras la comunidad internacional continúa lidiando con los residuos del ‘califato’, el jefe de la Oficina de la Lucha contra el Terrorismo explicó que unos 10.000 remanentes de Daesh –sobre todo en Irak– tienen como objetivo una insurgencia prolongada, lo que plantea una importante “amenaza global y a largo plazo”. 

El propio Voronkov añadió que sería “crucial” para los Estados miembro permanecer concentrados y unidos para acabar con el terrorismo, y que Daesh está organizado “en pequeñas células que se esconden en zonas desérticas y rurales, y cruzan la frontera entre los dos países para atacar”. Aunque ha perdido su ‘califato’ autoproclamado en Irak y Siria, la organización “sigue perpetrando atentados en ambos países y mantiene la capacidad de operar a través de fronteras desprotegidas”. Incluso “podría recuperar la capacidad de orquestar atentados en todo el mundo este año”, reconoció. 

AFP/DELIL SOULEIMAN -Campamento de Al-Hol, gestionado por los kurdos, que alberga a familiares de presuntos combatientes del Daesh, en la gobernación siria de Al-Hasakeh 
AFP/DELIL SOULEIMAN -Campamento de Al-Hol, gestionado por los kurdos, que alberga a familiares de presuntos combatientes del Daesh, en la gobernación siria de Al-Hasakeh 

Durante la conferencia, el jefe de la lucha antiterrorista de Naciones Unidas admitió que las consecuencias sociales, económicas y políticas producidas por la COVID-19 pueden aumentar la radicalización y facilitar el trabajo de reclutamiento. “El riesgo a la exposición a la propaganda de Daesh y a su incitación ha continuado creciendo entre la gente, especialmente entre los jóvenes, pasando más tiempo en casa y en línea”, aseguró Voronkov ante los miembros del Consejo de Seguridad. 

El diplomático ruso informaba, de esta forma, al máximo organismo de la ONU sobre los últimos esfuerzos llevados a cabo por Naciones Unidas para contrarrestar los peligros de Daesh y de otros grupos terroristas. Esta advertencia se enmarca en la Resolución 2368, que solicita al Consejo una adaptación a la evolución de las amenazas terroristas, y a los Estados miembros que refuercen las medidas para bloquear la financiación del terrorismo, limitar los viajes de los terroristas e impedir que obtengan armas

“Casi dos años después de la derrota territorial de Daesh, unos 27.500 niños extranjeros todavía están en peligro en los campamentos del noreste de Siria, incluidos unos 8.000 niños de unos 60 países distintos”, señaló Voronkov. El diplomático también puso de relieve la precaria situación de la mayoría de mujeres y niños con vínculos con los combatientes, incidiendo en la terrible situación humanitaria en los centros de detención y campos de desplazados, “especialmente en Al-Hol”. 

En este sentido, Voronkov remarcó las palabras del secretario general de la ONU, António Guterres, quien instó a “repatriar voluntariamente a los adultos y niños varados en Irak y Siria” a los 57 Estados con nacionales dentro de los campos. El embajador de Estados Unidos, Jeffrey DeLaurentis, manifestó a colación que la amenaza global de Daesh seguirá creciendo mientras las autoridades de estos países se nieguen a repatriar a sus ciudadanos. Además, los expertos han advertido que estos centros son un caldo de cultivo perfecto para el extremismo y la radicalización. 

 AFP/DELIL SOULEIMAN-Un guardia vigila mientras los sirios esperan para salir del campamento de Al-Hol, gestionado por los kurdos, que alberga a familiares de presuntos combatientes del EI en Al-Hasakeh.
AFP/DELIL SOULEIMAN-Un guardia vigila mientras los sirios esperan para salir del campamento de Al-Hol, gestionado por los kurdos, que alberga a familiares de presuntos combatientes del EI en Al-Hasakeh.

Durante la conferencia, la directora ejecutiva del Comité contra el Terrorismo de la ONU, Michèle Coninsx, ha insistido en el “volátil y complejo” entorno de seguridad que destaca por los desafíos generacionales de los grupos terroristas. Coninsx ha señalado a la pandemia como el “desafío más urgente” pues, a su juicio, ha servido como catalizador de una gran cantidad de problemáticas subyacentes.  

Voronkov destacó que este año se cumple el vigésimo aniversario de la Resolución 1373, un mecanismo adoptado por el propio Consejo de Seguridad de Naciones Unidas tras los ataques del 11 de septiembre como medida de cooperación global contra el terrorismo. El diplomático ruso subrayó la necesidad de poner fin al “flagelo del terrorismo” a través de la lucha cibernética, física y abordando “la amenaza que plantean sus afiliados regionales, especialmente en África”.   

El jefe de la Oficina de Naciones Unidas contra el Terrorismo sentenció: “Debemos resolver urgentemente el problema de los miembros de Daesh, no sea que nuestro fracaso permita el resurgimiento del grupo”.