La Premier League, nuevo terreno de juego para el enfrentamiento entre Arabia Saudí y Qatar

El grupo de comunicación qatarí beIN Media Group trata de evitar la anunciada adquisición del Newcastle FC por parte de un fondo estatal saudí
Fotografía de archivo de Yousef al-Obaidly, presidente de beIN Sports France

AFP/FRANCK FIFE  -   Fotografía de archivo de Yousef al-Obaidly, presidente de beIN Sports France

Partido en la cumbre entre Arabia Saudí y Qatar, países árabes muy interesados en un deporte que tanto atractivo y beneficio económico genera como es el fútbol. En este caso, la pugna ‘deportiva’ se traslada al campo de la Premier League inglesa, competición liguera que más dinero genera actualmente en Europa y que más sumas de dinero mueve en concepto de derechos de retransmisión. El último choque entre ambos países rivales dentro de la región de Oriente Medio tiene que ver ahora con la próxima compra del equipo del Newcastle FC por parte de Fondo de Inversión Pública (FIP) del reino saudí, la cual ha despertado los recelos en Qatar, que a través del consorcio de comunicación beIN Media Group trata de entorpecer la operación de adquisición para que no se lleve a cabo. 

El grupo beIN Media, del que forma parte el canal de deportes beIN Sports, propiedad del Estado qatarí y que ya había denunciado que Arabia Saudí pirateaba sus diversas señales, insta a las máximas autoridades del fútbol inglés a que bloqueen la venta del Newcastle al FIP, fondo soberano saudí que se constituye en uno de los más ricos y poderosos del mundo y al que está estrechamente vinculado Mohamed bin Salman bin Abdulaziz al-Saud, príncipe heredero del Reino. 

De este modo, la compañía beIN Media Group, poseedora de los derechos de emisión de los partidos de la Premier League inglesa en Oriente Medio, envió a los 20 equipos integrantes de la liga y a su director ejecutivo, Richard Masters, una misiva firmada por su director ejecutivo Yousef al-Obaidly explicando la necesidad de evitar que el Newcastle pase a ser de propiedad saudí. 

El consorcio beIN, con el apoyo de organizaciones deportivas de diversas partes del planeta, acusó a Arabia Saudí de dar sustento a una red de piratería que violaba seriamente sus valiosos derechos televisivos al desviar su señal de transmisión. Su actual contrato de tres años está cifrado en 500 millones de dólares, significando así el segundo acuerdo internacional más grande vinculado a la Premier League.

Ambas naciones del Golfo protagonizan una disputa diplomática que provoca la escalada de tensión política en Oriente Medio. El punto álgido del enfrentamiento se dio en 2017 cuando Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU), secundados por Bahréin y Egipto, cortaron relaciones con el Estado qatarí, al que acusaban de sustentar el terrorismo transfronterizo vinculado con el integrismo islamista, algo que fue negado por Qatar. Este bloqueo supuso un fuerte golpe económico para el país árabe, que buscó entonces nuevos socios en la esfera internacional, como Turquía e Irán, grandes adversarios políticos del polo que aúna a naciones amigas como Estados Unidos y el reino saudí. 

El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman
REUTERS/CHARLES PLATIAU - El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman

La carta remitida por Yousef al-Obaidly podría transformar ahora la Premier League en otro tablero de juego para la batalla entre Arabia Saudí y Qatar. 

Según informaciones de varios medios, de las que se hizo eco The New York Times, la operación de piratería, conocida como ‘beoutQ’, que investigadores independientes han vinculado a Arabia Saudí, es la más grande en la historia del deporte, englobando a las citas deportivas más importantes del mundo, cuyos derechos de retransmisión se vendieron para convertir a beIN en el mayor comprador de derechos deportivos del mundo.

En esta operativa, las transmisiones de beIN habrían pasado supuestamente a través de Arabsat, un operador satelital regional del que Arabia Saudí es el mayor inversor, y la imagen de beIN se habría sustituido por un logotipo con el lema ‘beoutQ’.

"¿Por qué es esto importante? El potencial comprador de Newcastle United no solo ha causado un gran daño a los ingresos comerciales de su club y de la Premier League (en referencia a la emisión supuestamente ilegal de contenidos de la competición inglesa), sino que el legado del servicio ilegal continuará impactando en el futuro”, manifestó Al-Obaidly en el texto remitido a los equipos británicos. "Cuando la temporada de la Premier League vuelva a comenzar en los próximos meses, todo el contenido de las emisoras de la liga seguirá estando disponible de forma inmediata e ilegal", indicó.

Según The New York Times, en septiembre, una investigación auspiciada por la Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA, por sus siglas en francés), dos de sus confederaciones y un grupo de las principales ligas de fútbol europeas, incluida la Premier League, concluyeron "sin dudas" que Arabsat había desempeñado un papel vital en la operación de piratería. Los esfuerzos para litigar contra la operación fracasaron después de que las firmas de abogados en Arabia Saudí se negasen a representar a las organizaciones afectadas.

En este escenario, el Reino está cerca de completar la adquisición del equipo del Newcastle FC, uno de los históricos del fútbol británico, con el objetivo de convertirlo en el club británico más potente, por encima incluso del todopoderoso Manchester City propiedad de la familia Zayed al-Nahyan de Emiratos Árabes Unidos. Detrás de la operación relativa a ‘las urracas’ está Mohamed bin Salman y el citado FIP, con una inversión de casi 350 millones de euros. 

Estadio St James' Park, sede del Newcastle United
AFP/LINDSEY PARNABY - Estadio St James' Park, sede del Newcastle United

Se espera que en el mes de mayo se complete definitivamente el proceso de compra del conjunto inglés por parte del fondo estatal árabe, tras los contactos desarrollados en las últimas fechas; en lo que significaría un hecho importantísimo dentro del fútbol de las islas, ya que el Newcastle pasaría a ser con casi total probabilidad el club más poderoso del balompié británico y eso atraería a jugadores relevantes del panorama internacional y a auténticos referentes de los banquillos, quienes verían con bueno ojos aterrizar en Saint James’ Park para formar parte de un nuevo proyecto ambicioso que buscaría pelear por los títulos más importantes. 

Aunque el Fondo de Inversión Pública del reino saudí no sería el único propietario; se haría con el 80% del paquete accionarial del club y el resto quedaría en manos de un fondo de inversión de Dubái controlado por la multimillonaria británica Amanda Staveley, con el 10%, y de los hermanos David y Simon Reuben, con el otro 10%, personajes que venían estando interesados en hacerse con una escuadra para desarrollar un proyecto interesante dentro del mundo del fútbol. 

Desde Qatar se pide investigar a fondo esta operación de adquisición. “En la medida en que los informes sobre la adquisición del Newcastle sean correctos, consideramos que es esencial que la Premier League investigue a fondo al posible comprador del club, incluidos todos los directores, oficiales y otros representantes o entidades de Arabia Saudí involucradas en proporcionar cualquier financiamiento para la adquisición ", comunicó Al-Obaidly a Richard Masters. "Nuestra solicitud se basa únicamente en el robo pasado y presente de Arabia Saudí de sus derechos de propiedad intelectual y los de sus clubes miembros", remarcó el directivo de beIN. 

No obstante, las fuentes que trabajan en la adquisición siguen confiando en que no habrá problemas de último momento, lo que sugiere que los controles de la Premier League que han estado en marcha durante quince días se están acercando a su conclusión. También se ha observado que, a pesar de preocupaciones similares, la Premier League dio luz verde a la adquisición del Sheffield United por parte de intereses saudíes también el año pasado. 

La Premier League continúa siendo un tablero de juego relevante donde confluyen los intereses de países árabes importantes. El próximo objetivo es el Newcastle por parte de Arabia Saudí, tras haber intentado comprar el año pasado el Manchester United, mientras Qatar trata de frenar esta operación después de que otros clubes ilustres como el Manchester City pasasen a manos de Emiratos Árabes en su día. Qatar ya puso sus ojos en el fútbol europeo hace años, siendo el PSG su principal estandarte con el emir Tamim bin Hamad al-Thani y el jeque Nasser al-Khelaifi a la cabeza. 

Un país el qatarí que está protagonizando grandes polémicas relacionadas con la organización de su Mundial de fútbol en 2022. 

Joseph S. Blatter anuncia que Qatar ha ganado la candidatura para organizar la Copa Mundial de la FIFA de 2022, el 2 de diciembre de 2010
PHOTO/Action Images/Matthew Childs Livepic - Joseph S. Blatter anuncia que Qatar ha ganado la candidatura para organizar la Copa Mundial de la FIFA de 2022, el 2 de diciembre de 2010

Conocidas son las investigaciones judiciales por los presuntos sobornos que hubo para hacerse con el derecho a organizar la cita mundialista, incluidos supuestos pagos espurios de la cadena de televisión estatal Al-Jazeera; o las ya denunciadas por varias organizaciones internacionales malísimas condiciones de trabajo de los operararios en las obras de construcción de los estadios para Qatar 2022. Diversos medios como Foreign Policy ya advirtieron cómo los trabajadores extranjeros viven hacinados en áreas insalubres inadecuadas, algo muy llamativo más aun teniendo en cuenta la actual crisis sanitaria global que se vive por la propagación de la enfermedad COVID-19.