La presencia de Estados Unidos en Siria se debe al petróleo y a la lucha contra Daesh, según el jefe del Comando Central

El general Kenneth F. McKenzie ha señalado que están cooperando con las milicias kurdas
Fotografia de archivo del general de la Infantería de Marina Kenneth F. McKenzie, comandante del Comando Central de los Estados Unidos

AFP/SOMODEVILLA  -   Fotografia de archivo del general de la Infantería de Marina Kenneth F. McKenzie, comandante del Comando Central de los Estados Unidos

El jefe del Comando Central de Estados Unidos (Centcom, por sus siglas en inglés), Kenneth F. McKenzie, ha asegurado que el despliegue militar de Washington en Siria responde a la protección de las instalaciones petroleras y a la contención del Daesh en declaraciones recogidas por el diario Military Times. El general McKenzie también ha señalado que siguen cooperando con las milicias kurdas que se encuentran sobre el terreno. “No sé hasta cuándo vamos a quedarnos en Siria. Cuando llegue el momento, saldremos, pero se trata de una decisión política y nosotros estamos listos para ejecutar las órdenes”, ha indicado respecto a la retirada militar de Estados Unidos de Siria. 

El presidente sirio, Bachar Al-Asad, ha advertido al Ejército estadounidense que deben abandonar el país. Tras liberar las zonas noroccidentales del país árabe en manos de los terroristas es probable que Al-Asad concentre sus esfuerzos en recuperar las zonas ocupadas por Washington y sus aliados en el este. “Nos ocuparemos de eso cuando suceda”, ha explicado McKenzie sin añadir más detalles. Las autoridades sirias acusan a Washington de ayudar a bandas terroristas para desestabilizar Siria y de intentar hacerse con los recursos petrolíferos del país. 

Estados Unidos ha reforzado en los últimos meses su presencia militar en Siria. A principios de abril un destacamento militar penetró en el noroeste de Siria con nuevos suministros. El Ejército estadounidense entró desde Al-Hasaka desde Irak, dirigiéndose al distrito de Al-Malikiyah cerca del cruce fronterizo en la región noroeste de Siria y la zona noroeste del Kurdistán iraquí

Campos petrolíferos
AFP/ DELIL SOULEIMAN - Un vehículo militar estadounidense patrulla los campos petrolíferos de la ciudad de Qahtaniyah, en la provincia de Hasakeh, al noreste de Siria

El propio Ejército oficialista del régimen de Bachar al-Asad procedió a detener este comando, formado por cinco vehículos, cuando estaba próximo a un puesto de control en el enclave de Hammo; algo que fue vitoreado por la propia población siria que se opone a la presencia norteamericana en su nación. A principios de mayor el Ejército de Estados Unidos instaló una nueva base en el enclave de Deir Ezzor, al este de Siria, para reforzar sus posiciones dentro del conflicto bélico que se desarrolla en el país de Oriente Medio desde 2011.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), organización radicada en Reino Unido y que cuenta con una amplia red de informadores sobre el terreno, informó sobre esta nueva estrategia norteamericana. La entidad señaló en su página web que se han detectado refuerzos masivos estadounidenses en la localidad de Al-Yazira, justo al oeste de la zona rica en petróleo de Deir Ezzor. Diversos expertos ven precisamente en el asunto del crudo la principal razón por la que el Gobierno de Donald Trump ha retomado intensamente el interés por Siria. 

Esta jugada de Estados Unidos sigue poniendo de manifiesto el renovado interés de la Administración Trump por Siria, vinculado al atractivo que despierta la riqueza petrolera del área, después de que abandonase sus posiciones hace meses y pactase con Turquía la creación de una zona de seguridad en la frontera turco-siria, de la que debían salir las fuerzas kurdo-sirias hostigadas por la nación otomana y a la que debían regresar miles de refugiados sirios que habitan en territorio turco, según las intenciones del presidente Recep Tayyip Erdogan.

Deir
AFP/ DELIL SOULEIMAN - Instalaciones de producción de petróleo en el yacimiento de Omar, en la provincia siria oriental de Deir Ezzor

Gracias a su nueva maniobra en Siria, Estados Unidos aumenta su presencia en campos de petróleo y gas al norte de la nación árabe. A través del punto de Al-Walid el gigante norteamericano también aporta semanalmente material bélico y logístico a efectivos de las citadas FDS, conformadas mayormente por kurdos. Estados Unidos estuvo presente en bases al norte y al sureste, en el triángulo fronterizo con Irak y Jordania, pero posteriormente las abandonó tras el consabido pacto con Turquía, aunque la marcha no se produjo del todo

Se mantiene ahora muy presente en los núcleos de hidrocarburos de Deir Ezzor y Raqqa por el renovado interés estadounidense centrado en el crudo. Algunas fuentes calculan que Estados Unidos puede tener entre 3.000 y 4.000 soldados desplegados actualmente. La coalición internacional que lidera Estados Unidos para combatir al grupo terrorista Daesh en Siria también ha desplegado a finales de mayo un sistema antimisiles Patriot en los alrededores de la planta de gas de Koniko en la región de Deiz Ezzor, en el noreste de Siria, según la información recogida por Syrian Observer. 

El corresponsal de Syrian Observer ha asegurado que las milicias de la coalición han estado trabajando en los alrededores de la planta de Koniko, anexando un área de aproximadamente 1.000 dunam al campo (10 dunams equivalen a una hectárea). Este analista también ha especificado que además de ampliar su zona de control han instalado una cerca de alambre alrededor de esta zona

El portal web Deir Ezzor 24 ha publicado en varias ocasiones información relacionada con la llegada de baterías de misiles a esta base; baterías que, de acuerdo con los medios locales, están desplegadas hoy en día. El despliegue de un sistema de antimisiles Patriot se ha instalado después de que el Ejército de Estados Unidos situara una nueva base en el enclave de Deir Ezzor, al este de Siria, para reforzar sus posiciones dentro del conflicto bélico que se desarrolla en el país de Oriente Medio desde 2011.