La proyección iraní en Líbano: Hizbulá

El interés geoestratégico que Irán tiene proyectado en Líbano pasa necesariamente por el empoderamiento institucional de Hizbulá
 Hizbulá

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El profundo colapso económico y de gestión del Estado libanés ofrece una ventana de oportunidad a Teherán, siempre interesada en ampliar su área de influencia en los países de su entorno. Por otro lado, en contra de esta proyección internacional se presenta la posibilidad de acercamiento entre la nueva Administración Biden y el Gobierno de Rohaní. El derribo de la administración Trump ofrece una posibilidad de acercamiento al pacto nuclear bajo preceptos acordes a los intereses de Teherán, y la deriva de influencia política en Líbano puede frustrar las expectativas depositadas hacia esta cuestión.

La incierta economía libanesa

El colapso económico del Líbano ha propiciado una profunda polarización política con diferentes bandos enfrentados entre sí. El acuerdo de Taif de 1989 ─que puso fin a la guerra civil─ estableció una fórmula de reparto del poder basada en cuotas sectarias entre los tres conjuntos culturales mayoritarios del país: cristianos, suníes y chiíes . Los recientes intentos políticos encaminados a liberar al Estado de esta herencia de sectarismo han resultado infructuosos, principalmente debido a la inestabilidad de los débiles gobiernos establecidos caracterizados por su futileza y fragilidad.

La brutal explosión del puerto de Beirut del pasado año no hizo sino apuntillar la difícil situación financiera de las cuentas del Estado, y el mundo entero pudo constatar la ineficaz gestión de la crisis por parte del Gobierno libanés. Además, merece la pena mencionar que el almacén de armas donde se originó el accidente pertenecía a la organización libanesa de Hizbulá. 

La realidad económica actual muestra que el Banco Central ha perdido su capacidad para estabilizar el tipo de cambio de la moneda local, ya que ha cruzado la tasa de 15.000 liras libanesas por dólar estadounidense, perdiendo el 90% de su valor desde octubre de 2019 .

AFP/ ANWAR AMRO  -   Manifestación frente a la entrada de la Universidad Americana de Beirut, en la calle Bliss de la capital libanesa, el 29 de diciembre de 2020, contra la decisión de varias universidades de adoptar un nuevo tipo de cambio del dólar para fijar el precio de las matrículas
AFP/ ANWAR AMRO  -   Manifestación frente a la entrada de la Universidad Americana de Beirut, en la calle Bliss de la capital libanesa, el 29 de diciembre de 2020, contra la decisión de varias universidades de adoptar un nuevo tipo de cambio del dólar para fijar el precio de las matrículas

En el cuarto trimestre de 2020, el Gobierno libanés anunció subidas de impuestos sobre el tabaco, la gasolina y las llamadas de voz a través de aplicaciones de mensajería instantánea para aumentar sus ingresos; sin embargo, la violenta respuesta de una población al borde de la rebelión obligó a cancelar estos planes .

Finalmente, la pandemia también ha influido negativamente en las cuentas del Estado. Las medidas derivadas de la crisis sanitaria establecidas por el gobierno supusieron un confinamiento obligatorio para paliar la propagación de la enfermedad. Muchos negocios se vieron obligados a despedir al personal y la inflación agravó mucho más la situación de las familias, incapaces de comprar si quiera artículos para satisfacer sus necesidades básicas .

Proyección iraní en Líbano

Por otro lado, atendiendo a estrategia geopolítica, el interés que la República Islámica de Irán tiene proyectado hacia sus Estados vecinos de Oriente Próximo obedece a diferentes finalidades. En primer lugar, se encuentra la tradicional expectativa de la minoría musulmán chií (mayoritaria en Irán) de asociarse con los intereses de sus comunidades homólogas en Estados como Líbano. Por otro lado, encontramos los intereses económicos que Irán tiene depositados hacia el exterior de su frontera occidental. El ansiado corredor terrestre que una las ciudades de Teherán y Beirut le daría una ruta segura con salida al Mediterráneo, algo que sin duda proporcionaría a Irán una ventaja y preeminencia económica en la zona . Finalmente encontramos el siempre clima bélico inherente a las disputas contra Israel, ya que tanto Hizbulá como Hamás son las principales milicias armadas que, bajo patrocino iraní, defienden sus intereses sobre el terreno.

La organización de Hizbulá se caracteriza por poseer una cuádruple dimensión: partido político, milicia de resistencia, organización terrorista y organización social. Mediante el patrocinio y los recursos, principalmente de Irán, Hizbulá ha logrado disponer de un gran aparato de seguridad, actuar como una organización política y construir una red de servicios sociales en el Líbano, donde el grupo es a menudo descrito como un “Estado dentro del Estado” .

PHOTO/REUTERS  -   El presidente iraní Hassan Rohani
PHOTO/REUTERS  -   El presidente iraní Hassan Rohani

En Líbano, Hizbulá es más fuerte que el Ejército nacional libanés. Además, en gran variedad de círculos se considera a la organización chiita como un ejército de ocupación de Irán en el país . El patrocinio de Teherán hacia la organización no ha sido bien vista por parte de Naciones Unidas y el departamento del Tesoro de Estados Unidos estimó, en 2018, que el apoyo económico por parte de Irán hacia Hizbulá alcanzaba los 700 millones de dólares anuales .

La quiebra económica del Estado libanés ha acrecentado, aún más si cabe, la influencia de la organización en torno a la agenda política estatal. Hizbulá opera un gobierno alternativo separado del Gobierno central en Beirut. Incluye un sistema económico independiente, incluidos los bancos de Hizbulá con cajeros automáticos; un sistema de salud que brinda una solución parcial a la incapacidad del Estado para hacer frente a la pandemia del coronavirus; un sistema educativo independiente, que incluye jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias; y un sistema de 32 hawzat (seminarios de estudios religiosos) e instituciones de asistencia social en todo el Líbano. La financiación de este sistema integral, que se estima en miles de millones de dólares anuales, sigue llegando desde Irán a pesar de las sanciones impuestas por parte de la Comunidad Internacional . Además, lejos queda la tradicional postura por parte del Gobierno iraní de silenciar públicamente estas conexiones. Actualmente, para Teherán el orgullo de poseer influencia exterior en comunidades chiitas homólogas a la par que se beneficia de un empoderamiento económico y político fuera de sus fronteras ha quedado evidenciado en diferentes estrategias publicitarias en los últimos años .

Tal es la influencia de Hizbulá como organización política en el Líbano que una delegación diplomática viajó a Moscú, el pasado mes de marzo, con el objetivo de tratar asuntos relacionados con la quiebra económica del Estado e intentar tender puentes hacia una posible solución al conflicto político del país.

El paulatino empoderamiento que Hizbulá ha desarrollado durante décadas en la esfera política de Beirut satisface ampliamente las pretensiones de Teherán. La actual situación de crisis en los órdenes político y económico no hace sino acrecentar el abanico de posibilidades donde la organización puede actuar y afianzar, aún más si cabe, la intromisión iraní en los asuntos políticos del Líbano.

Sin embargo, la deriva expansionista del Gobierno de Rohaní debe ser prudente por dos cuestiones fundamentales.AFP/JOSEPH EID - Manifestantes libaneses marchan con un modelo de la Cúpula de la Roca, junto con sus banderas nacionales y las banderas de Palestina durante una protesta en Beirut contra el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel por parte de EEUU

En primer lugar, la nueva Administración Biden ofrece una oportunidad de reencuentro entre ambos Estados en el Plan Integral de Acción Conjunta (el acuerdo internacional entre Occidente y Teherán para limitar el programa nuclear iraní). De hecho, al hilo de esta cuestión, la diplomacia iraní hizo público un comunicado de prensa el pasado 15 de marzo donde abría la puerta a un posible acercamiento entre posturas . Sin embargo, la desconfianza mutua y la continua tensión ha propiciado que en las últimas semanas Teherán haya potenciado sus relaciones diplomáticas con el principal enemigo comercial de Estados Unidos: China .

En segundo lugar, las inminentes elecciones generales en Irán suponen que toda acción relacionada con la política exterior pueda derivar en que una parte importante del electorado se encamine en una u otra dirección. No debemos olvidar que el régimen iraní se mantiene en el poder con apoyos limitados. La facción de los votantes que se posiciona en contra del reformismo de Rohaní es importante y cualquier paso en falso en cuanto a la política exterior se refiere puede verse reflejado en la intención de voto de la ciudadanía.

A modo de conclusión

Es innegable que la proyección exterior del Gobierno de Teherán le ha generado numerosos beneficios económicos y políticos a lo largo de los últimos años. Los reproches internacionales no han mermado su estrategia y el empoderamiento de Hizbulá en la agenda política de Beirut, bajo patrocinio iraní, es una realidad difícil de socavar a corto plazo.

En la otra cara de la moneda encontramos la siempre difícil relación de Irán con el Gobierno de Washington. A pesar de las difíciles relaciones con la Administración Trump y algunos acontecimientos sobrevenidos que rozan la deriva bélica ─por ejemplo, el asesinato de Qassem Soleimani─, parece que Teherán abre la puerta a retomar la agenda de su programa nuclear con la presencia de Estados Unidos en la mesa de negociación.

No parece viable que Rohaní aproveche la fractura político-económica del Líbano para seguir proyectando a Irán en el exterior, a la par que pretende un acercamiento al Gobierno de Estados Unidos. Washington condena activamente la influencia externa de actores estatales mediante organizaciones como Hizbulá, la cual ha calificado de terrorista.

Irán debe elegir y debe hacerlo teniendo en cuenta la incertidumbre que surge al respecto de las inminentes elecciones nacionales. Siempre existe una posibilidad real de que Rohaní y la facción de los reformistas de Irán queden a corto plazo fuera del Gobierno y la Administración del Estado.

Miguel Ángel García-Fraile Hernández: Historiador y Analista Colaborador del Área de Conflictos armados de Sec2Crime https://www.sec2crime.com/articulos-de-conflictos-armados/