La región MENA tiene que acelerar las reformas económicas, advierte el Banco Mundial

La población se va a duplicar en Oriente Medio y Norte de África en el horizonte de 2050
Rabah Arezki, economista jefe para Oriente Medio y África del Norte en el Banco Mundial, explica los desafíos que enfrenta la región en términos de empleo y la economía en general

PHOTO/BANCO MUNDIAL  -   Rabah Arezki, economista jefe para Oriente Medio y África del Norte en el Banco Mundial, explica los desafíos que enfrenta la región en términos de empleo y la economía en general

Los gobiernos de Oriente Medio y África del Norte han de incrementar las reformas y acelerar la liberalización económica y limitar los monopolios, así como garantizar un entorno que permita que el sector privado lidere el crecimiento y el desarrollo, han advertido economistas del Banco Mundial. La población se está duplicando en la región, lo cual hace aún más urgentes las medidas. 

“MENA no evoluciona en un vacío, sino que es una región relativamente bien integrada”, asegura en una entrevista con el diario The National el economista jefe para Oriente Medio y África del Norte del Banco Mundial, Rabah Arezki. “Necesita recrear la orientación de que el sector privado es una fuerza auténtica para el desarrollo. Lo necesita hacer a nivel nacional. Pero también ha de desarrollar una estrategia al nivel regional y global”, apunta. 

El aumento de población y los cambios sociales provocados por la era digital hace cada más imperativo que las autoridades locales y élites empresariales actúen. En algunos países del Norte de África y de Oriente Medio más del 60% de la población tiene menos de 30 años. Se estima que en el horizonte de 2050 haya 300 millones de personas entrando en el mercado laboral. La mayoría de países duplicará su población a mitad de siglo según datos del Banco Mundial. 

“Hay una oportunidad, los mercados crecen, las condiciones para que el sector doméstico sea más productivo se están creando. La región tiene potencial para que la situación sea más propicia”, asegura Arezki. “Pero ello no puede ocurrir si no tenemos un entorno competitivo y libre de distorsiones… ausencia de monopolios, democratización de la economía, maximizar el uso de la tecnología”, asevera. 

En los últimos meses el Banco Mundial se felicitaba porque el crecimiento ha mejorado en toda la región y se prevé que se fortalezca en los próximos años. Casi todos los países de MENA, recordaban desde el organismo multilateral, han comenzado a reducir o eliminar los subsidios a la energía, identificar nuevas fuentes de ingresos no procedentes del petróleo y ampliar sus redes de protección social para proteger a los pobres de los efectos negativos de este cambio. 

Pero la implementación creciente de tecnología y el aumento del número de pequeñas empresas, con los sectores de población más jóvenes liderándolo, no son suficientes, avisa el citado economista del Banco Mundial. 
“Necesitamos un momento Ley Sherman Antitrust, en el que digamos que la monopolización de la economía o los intentos de monopolizarla sean un delito”, afirmó Arezki. La Ley Sherman Antitrust, publicada el 2 de julio de 1890, fue la primera medida del Gobierno federal estadounidense para limitar los monopolios. Declaró ilegales los trust al considerarlos restrictivos para el comercio internacional. 

Este mismo mes Banco Mundial revisaba el crecimiento para el conjunto de la región y lo fijaba en un 0,6% como promedio para este año, un 0,8% menos que lo previsto en abril. El organismo internacional cree que en el año fiscal 2020 el crecimiento se elevará a un 2,6% y en 2021 se situará ya en 2,9%. 

Desde el Banco Mundial se pronosticaba también hace menos de dos semanas que la economía egipcia crecería un 5,8% este año fiscal, por debajo del objetivo del Gobierno, marcado en el 6-7%.