La RFEF pone en riesgo el patrocinio de Movistar Inter

La Federación intenta comercializar unos derechos televisivos ya vendidos hasta 2023
Jugadores del Inter Movistar

 -   Jugadores del Inter Movistar

La guerra del fútbol sala escribe otro capítulo vergonzoso a menos de un mes de que empiece una competición para la que no hay ni sorteo de las jornadas, ni protocolo COVID-19. 

#CNMV

Andreu Camps, secretario general de la RFEF, ha enviado un comunicado a todos los clubes de fútbol sala en el que anuncia que van a proceder a comercializar los derechos de televisión del fútbol sala masculino y femenino. En la misiva explica que los borradores de modelos de contratos se enviarán a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que emita un informe. Van más allá al comentar que “una vez recibido el informe de la CNMC procederemos a la convocatoria según lo previsto en la ley”. 

Entre los clubes que han abandonado la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS) está Movistar Inter. Uno de los pilares del fútbol sala español desde su creación y actual campeón de liga. Ahora el club madrileño se encuentra en una encrucijada que le compromete con su principal patrocinador. Si la camiseta azul y la “M” no salen en la televisión peligraría un contrato en vigor pero que expira en 2021.  

#Telefónica

El impacto económico de Movistar Inter para Telefónica en la temporada 2019-2020 fue de más de 13,5 millones de euros según los datos de Kantar Media, empresa dedicada a la medición de audiencias, consumo y rendimientos. Una cantidad conseguida tras levantar la Supercopa, pero sin ganar títulos importantes como la liga española, la Copa de España o la UEFA Futsal Cup. En años anteriores el retorno fue muy superior al dominar el futsal doméstico y europeo. 

#Amenaza

La RFEF ignora la realidad del fútbol sala como ha demostrado tratando a este deporte de no profesional. Su intento de venta de derechos amenaza el impacto de Movistar en el fútbol sala ya que intenta comercializar algo que los clubes tienen vendido a otro operador hasta 2023 y por lo que ya han cobrado dos anualidades. Es más, en la venta a Mediapro que hizo la LNFS, Movistar Inter era miembro de la junta directiva en la figura de su director general José Carlos Delgado. Comité al que renunció en julio de 2019 justo antes de promover el motín contra la propia institución. 

#Rebeldes

El club de Torrejón de Ardoz abandonó la LNFS el pasado mes de julio, pero sigue sin hacer pública su renuncia al organismo del que fue fundador en 1989. Las condiciones de su relación contractual con Movistar pueden estar detrás de este silencio. Sí lo han hecho Jaén, Burela y Peñíscola, clubes que reconocen abiertamente a la RFEF como promotora de las competiciones del fútbol sala en España. El resto de los equipos sigue unido en torno a la figura de Javier Lozano. Estos clubes pidieron a la Federación reajustes del calendario para afrontar el comienzo de temporada con garantías económicas y sanitarias pero desde Las Rozas no tuvieron en cuenta sus peticiones. La temporada comenzará el 5 de septiembre con un mes cargado de partidos que hacen inviable la logística de viajes y protocolos anti COVID-19.

#Apagón

La salida de los rebeldes de la LNFS supone el apagón mediático de sus patrocinadores ya que ni Gol Televisión, ni LaLigaSportsTV, ni las autonómicas podrán emitir sus encuentros. El retorno económico caería en picado y sus acuerdos de patrocinio peligrarían. Al margen de incurrir en un incumplimiento de contrato que, como todo lo que rodea últimamente al fútbol sala, acabaría en los tribunales. 

#SinProtocolos

El fútbol sala es una bomba de relojería en manos de una Federación inexperta y de unos clubes que se han quedado solos en su espantada. Rubiales no es capaz de dar una hoja de ruta segura para la COVID-19 y solo los grandes equipos como Movistar Inter -por presupuesto- o Barça, Levante y Betis -por pertenecer a clubes de fútbol- podrían ejecutar las pruebas en tiempo y forma.  

#SinÁrbitros

La anomalía que vive el fútbol sala llega hasta tal punto que la RFEF se ha negado a enviar árbitros para los amistosos que van a disputar los equipos a lo largo del mes de agosto. No se quieren implicar en un posible positivo después de la nefasta gestión de las pruebas PCR en los play off exprés que puso en riesgo la salud de los deportistas, según destapó El Español.  

Si el gobierno del fútbol sala masculino y femenino ya es de por sí complicado, la pandemia que vivimos desde marzo hace todo más difícil. La RFEF está condenada a entenderse con la LNFS como en los últimos 31 años para que el mejor fútbol sala del mundo siga estando en España. 

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