La sociedad civil argelina pide explicaciones al Gobierno por la muerte de un periodista

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Paco Soto

Pie de foto: El periodista argelino Mohamed Tamalt, muerto en prisión el pasado 11 de diciembre.

Un total de seis organizaciones de la sociedad civil argelina pidieron hace unos días a través de un comunicado al Gobierno de Abdelmalek Sellal que informe con honestidad y transparencia sobre la muerte del periodista Mohamed Tamalt, fallecido en prisión el pasado 11 de diciembre, y no trate de manipular a la opinión pública. Las ONG en cuestión, Civic-Oran, Grupo Antigás de Esquisto, CAC, Liga de Defensa de los Derechos del Hombre, Agrupación Acción Juventud (RAJ), Colectivo Argelino en Francia y Actuar por el Cambio y la Democracia en Argelia, denunciaron en el comunicado la supuesta manipulación del Gobierno sobre la muerte de Mohamed Tamalt, de nacionalidad argelina y británica.. Acusaron al Ejecutivo dirigido por Sellal y a la administración penitenciaria de ser responsables directos del fallecimiento del periodista. “El Gobierno argelino es culpable porque no prestó la ayuda necesaria a una persona que estaba en peligro”, ya que lo dejó morir durante la huelga de hambre que llevó a cabo el detenido, destacó el citado comunicado.

Agregaron las ONG que “la administración penitenciaria tiene responsabilidad penal” en este asunto, y recordaron que el pasado mes de octubre la familia de Tamalt detectó que había sido objetivo de malos tratos en la cárcel, y puso por ello una denuncia que no desembocó en una investigación judicial. Las seis organizaciones consideraron inaceptables por su falta de credibilidad las explicaciones que dio el Ministerio de Justicia sobre el fallecimiento del periodista, y señalaron que muchos presos argelinos fallecieron a consecuencia de las torturas y malos tratos perpetrados por funcionarios penitenciarios, y después los carceleros “las disfrazaron como si estas muertes hubieran sido un accidente o un suicidio, y algunos médicos fueron complacientes” con dichos abusos.

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Pie de foto: Entierro del periodista Mohamed Tamalt.

Huelga de hambre

El periodista Mohamed Tamalt, de 42 años y diabético, murió tras haber llevado a cabo una huelga de hambre y después de estar tres meses en coma. Había sido condenado el pasado mes de julio a dos años de prisión y una multa de 200.000 dinares (unos 1.700 euros) por “ofensa a las instituciones y al presidente” Abdelaziz Bouteflika. Murió el 11 de diciembre en el Hospital de Bab El-Oued de Argel. Anunció su muerte su abogado, Amine Sidhoum, quien calificó el hecho de “drama” a un medio de comunicación. La administración penitenciaria aseguró a través de la agencia de prensa APS que el periodista fue atendido adecuadamente por los médicos durante la huelga de hambre que llevó cabo, y explicó que murió por culpa de un grave problema de tipo vascular y cerebral que se complicó a raíz de “una infección pulmonar”. Mohamed Tamalt fue tenido el 27 de junio e inició inmediatamente una huelga de hambre para denunciar su situación y antes de ser condenado el 11 de julio. La Justicia argelina no le perdonó que criticara con dureza al presidente Bouteflika y a importantes dirigentes políticos en su cuenta de Facebook.

“Acontecimiento trágico”

Tras la muerte de Tamalt, la directora de la Oficina de Reporteros Sin Fronteras (RSF) en África del Norte, Yasmine Kacha, calificó de “acontecimiento trágico y terrorífico” lo ocurrido. “La libertad de expresión no estará garantizada en Argelia mientras la publicación de un poema en Facebook pueda costar dos años de cárcel”, denunció la ONG Human Rights Watch (HRW). Amnistía Internacional (AI) también se unió a la protesta de la sociedad civil argelina y de ONG internacionales y exigió a las autoridades argelinas que “abran una investigación independiente, profunda y transparente sobre las circunstancias de la muerte” de Mohamed Tamalt. En este sentido, la directora de AI en Argelia, Hassina Oussedik, en una entrevista en el diario francés ‘Le Monde”, se mostró convencida de que “la muerte del periodista Mohamed Tamalt podría haber sido evitada”.

Situación “incomprensible”

“Es incomprensible que se haya llegado a esta situación”, recalcó la activista pro derechos humanos. Hassina Oussedik explicó: “La revisión de la Constitución en febrero ha permitido reforzar la libertad de los medios. El delito en un periódico ya no puede ser sancionado con una pena de privación de libertad. Las libertades de expresión, de manifestación y de reunión están garantizadas por la Constitución”. Lo que ocurre, puntualizó Oussedik, es que estas libertades tienen que ejercerse “en el marco de la ley y del respeto a las constantes y los valores religiosos, morales y culturales de la nación”. Así las cosas, el pasado 12 de diciembre, centenares de personas asistieron al entierro de Mohamed Tamalt. Sus defensores no piensan tirar la toalla y exigirán al Gobierno, cueste lo que cueste, que asuma todas sus responsabilidades en este dramático asunto. Varios medios de oposición informaron de que Tamalt podría haber muerto de un fallo multiorgánico consecuencia del grado de extrema debilidad en el que se encontraba. “Estaba en coma. No sabíamos nada más ya que su historial médico estaba bloqueado”, explicó su abogado al diario digital ‘Tout Sur Algérie’.