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La tregua en Yemen llega a su fin tras 6 meses de armisticio

Pese a los esfuerzos de la ONU por acercar ambas partes, el Consejo de Liderazgo Presidencial yemení y los rebeldes hutíes no han logrado alcanzar un acuerdo que extienda el alto el fuego por seis meses más
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AFP/MOHAMMED HUWAIS  -   Miembros de la Policía Militar de los rebeldes hutíes yemeníes apoyados por Irán desfilan por las calles de la capital, Saná

La sombra de la guerra civil se cierne de nuevo sobre Yemen. La incapacidad de lograr un nuevo acuerdo por parte de la comunidad internacional –encarnada en la figura de Hans Grundberg, enviado especial de la ONU para Yemen–, y de las dos principales facciones enfrentadas, ha terminado por dilapidar los resultados del alto el fuego vigente hasta ahora. Una tregua de seis meses que ha servido de paréntesis a la guerra que ha causado la –considerada por Naciones Unidas como– “peor crisis humanitaria del mundo”. La guerra civil de Yemen. 

“La tregua que comenzó el 2 de abril de 2022 ha ofrecido una oportunidad verdaderamente histórica para Yemen”, recogía el comunicado de prensa emitido por Grundberg, quien lamentaba que “no se haya llegado a un acuerdo, ya que una tregua extendida y ampliada proporcionaría beneficios críticos adicionales a la población”. Y es que, sobre la base de los prometedores resultados obtenidos hasta la fecha, el enviado especial de la ONU incorporó algunos “elementos adicionales” a la propuesta de extensión del armisticio de otros seis meses presentada el pasado sábado. 

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UN PHOTO/LOEY FELIPE  -  Fotografía oficial del enviado especial de la ONU para Yemen, Hans Grundberg

“El pago de salarios y pensiones a los funcionarios públicos, la apertura de carreteras específicas en Taiz y otras gobernaciones [que se encuentran actualmente en manos de los hutíes], [el establecimiento de] destinos adicionales para vuelos desde y hacia el aeropuerto de Sanaa [también bajo control hutí], la entrada sin trabas de buques de combustible en el puerto de Hodeidah, el fortalecimiento de los mecanismos de desescalada a través del Comité de Coordinación Militar, o el compromiso de liberar urgentemente a los detenidos” eran algunos de los añadidos que Grundberg pretendía conseguir de forma total. Pero estas cuestiones han sido motivo de discrepancias desde el comienzo de las primeras negociaciones, allá por el mes de abril, y el rechazo a la extensión del acuerdo –expirado este domingo 2 de octubre– no hace más que alejar a los yemeníes de estos avances. 

A la desaprobación de estos requisitos se sumaron también, según fuentes para el medio Al-Arab, las divisiones internas en el seno del Consejo Político Supremo Hutí. Y es que, como recoge el diario árabe, las presiones internacionales –entre las que sobresale el papel del Sultanato de Omán– tuvieron como resultado inicial la aprobación hutí del nuevo texto para extender la tregua. Sin embargo, justo antes de la finalización del acuerdo previo, antes de que el 2 de octubre llegase a su fin, el órgano ejecutivo del grupo rebelde respaldado por Teherán emitió una declaración retirando su ratificación del armisticio. 

“El anuncio de hoy de que no se ha alcanzado un acuerdo para renovar la tregua en Yemen es profundamente decepcionante. Es una oportunidad perdida para ayudar a millones de civiles yemeníes a salir del brutal conflicto en el que las partes enfrentadas han sumido al país”, decía la directora del Consejo Noruego para los Refugiados en Yemen, Erin Hutchinson.

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AFP/ AHMAD AL-BASHA  -  Un manifestante sostiene una pancarta en la que se lee "End Taiz siege" (fin del asedio a Taiz) exigiendo el fin de un bloqueo de años en la zona impuesto por los rebeldes hutíes de Yemen a la tercera ciudad yemení

Desde el 2 de abril de 2022, el Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen y el grupo rebelde hutí han logrado alcanzar un acuerdo de alto el fuego de dos meses, y dos extensiones del mismo de otros dos meses cada una, en parte gracias a la mediación de Naciones Unidas. Esto ha permitido a la población del país tomar un pequeño respiro de la catástrofe humanitaria en la que estaban inmersos desde comienzos del conflicto, en 2014, y a la comunidad internacional, proporcionarles parte de la ayuda que requerían.

Ahora, tras el fin del armisticio, son ya varias las localidades que han reportado nuevos enfrentamientos entre las tropas del Gobierno yemení internacionalmente reconocido y los militares hutíes. 

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AP/MARIMAN EL_MOFTY  -  Combatientes yemeníes respaldados por la coalición liderada por Arabia Saudí en la línea de frente de Kassara, cerca de Marib, Yemen
Los recursos naturales yemeníes, en el foco de las disputas 

A pocas horas de que expirase la tregua, las autoridades hutíes se dirigieron a las compañías petroleras extranjeras que trabajan en territorios controlados por el Gobierno afín al Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen para advertirles de que cesen sus operaciones, o que se arriesguen a ser atacas por las milicias rebeldes. Así, el Comité Económico hutí sostuvo que si no se detiene “el saqueo de la riqueza soberana de Yemen a partir de las 18:00 p.m. [hora local] del domingo, [los hutíes] se reservan el derecho legal de lidiar con el saqueo”. 

En este sentido, las informaciones publicadas por el medio Yemen Net sobre los esfuerzos de Emiratos Árabes Unidos por esquivar las amenazas de los rebeldes yemeníes han recogido los encuentros de funcionarios de inteligencia emiratíes con personal hutí en Mascate, la capital omaní. Los responsables emiratíes expresaron sus preocupaciones sobre las amenazas de atacar las instalaciones petroleras que Abu Dabi pretende reactivar en el sur de Yemen para abastecer a Europa de gas natural licuado, explicaba el medio. 

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AP/HANI MOHAMMED  -  Hutíes sostienen un cartel del líder de Hezbolá, el jeque Hassan Nasrallah
Al-Sufyani: “en cualquier caso, es un mal negocio para el Consejo Presidencial” 

Y mientras, en la arena internacional, el conflicto continúa representando la colisión de las influencias saudí (líder de la coalición que respalda al Consejo Presidencial) e iraní en la región; a nivel interno, el rechazo del armisticio por parte de los hutíes es percibido por el director del centro de estudios South24, Yaqub Al-Sufyani, como una estrategia del grupo para chantajear tanto al Gobierno central, como a la comunidad internacional, para lo que hará uso de la situación humanitaria, económica y energética. 

“La tregua en Yemen se encamina hacia dos caminos oscuros determinados por los hutíes: el primero pasaría por un fracaso de la tregua y un regreso de la guerra civil; mientras que el segundo sería la extensión de la tregua, lo que beneficiaría al grupo respaldado por Irán [los hutíes]. En ambos casos es un mal negocio para el Consejo Presidencial y la coalición internacional liderada por Arabia Saudí”, decía Al-Sufyani.