La UE propone a Estados Unidos iniciar un diálogo sobre retos que plantea China

Los ministros de exteriores han mantenido una reunión por videoconferencia este lunes
Josep Borrell, alto representante de Política Exterior de la Unión Europea

REUTERS/LUISA GONZALEZ  -   Josep Borrell, alto representante de Política Exterior de la Unión Europea

El alto representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Josep Borrell, propuso este lunes al secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, un diálogo bilateral sobre los retos que supone China, asunto que ha centrado las discusiones entre los ministros de Exteriores de la UE y el norteamericano.

"Sugerí iniciar un diálogo bilateral separado que se centre en China y los desafíos que sus acciones y ambiciones significan para nosotros, Estados Unidos y UE", ha anunciado Borrell en una rueda de prensa tras la videoconferencia de los titulares de Exteriores comunitarios a la que se había unido, en un segmento dedicado a las relaciones transatlánticas, Pompeo.

Borrell ha dejado claro que esta relación es "uno de los pilares del orden mundial" y que así lo ha reafirmado la cita telemática que mantuvieron hoy, en la que quedó patente que "aunque no estemos de acuerdo en todo, nuestro compromiso con la cooperación transatlántica es más fuerte que nunca".

China era uno de los puntos de la agenda, pero en el que más interés tenía Pompeo, según fuentes comunitarias. Borrell ha explicado que intercambiaron puntos de vista sobre "China y su creciente asertividad en muchos frentes", y ha reconocido que "hay asuntos que afrontamos juntos en la relación con China y donde nuestra cercana cooperación es muy importante para tratarlos juntos". "Esto incluye, por supuesto, la situación en Hong Kong", donde la UE ya ha advertido de que la nueva legislación aprobada por Pekín pone en peligro la semiautonomía de la ciudad.

Para Borrell, un diálogo específico entre Washington y Bruselas sobre China serviría para "mantenernos juntos, compartir preocupaciones y tener una base común para defender nuestros valores e intereses". Otro asunto primordial que han tratado ha sido el proceso de paz en Oriente Medio, y ahí la UE dejó claro que "es importante animar a israelíes y palestinos a que se comprometan en un proceso político creíble y significativo".

Borrell reconoce que el plan propuesto por Estados Unidos para la zona "creó cierto impulso" que puede emplearse para "iniciar esfuerzos internacionales conjuntos", eso sí, "sobre la base de los parámetros internacionalmente acordados existentes", algo con lo que la propuesta estadounidense no casa, ha recordado.

En ese sentido, advirtió de las "consecuencias" que la anexión que Israel contempla de parte de Cisjordania puede tener para las perspectivas de una solución de los dos Estados. Borrell admitió que Pompeo se dio cuenta de que hay "diferentes puntos de vista entre los Estados miembros" sobre el conflicto en Oriente Medio, pero que "no dijo que estuviera de acuerdo con unos y en desacuerdo con otros".

La ministra española de Exteriores, Arancha González Laya, ha indicado que España ha tratado dea "utilizar" la iniciativa estadounidense para "buscar una negociación entre Israel y Palestina" que evite "movimientos unilaterales de anexión y preserve el cauce de la negociación entre las dos partes en favor de la paz y la seguridad". También ha destacado el "tono correcto" de la conversación con Pompeo, y ha apuntado que "buscar las cosas que nos unen" forma parte de la relación transatlántica.

"A veces, hay cosas en las que no estamos de acuerdo, pero somos capaces de mantener esa discusión de manera serena", ha comentado. Los ministros europeos y Pompeo también han abordado la situación en Ucrania o la amenaza de la desinformación, pero González Laya ha confirmado que no trataron "cuestiones arancelarias" como las represalias que la UE podrá imponer a Estados Unidos cuando la Organización Mundial del Comercio (OMC) se pronuncie próximamente sobre las ayudas de Estado ilegales al gigante aeronáutico Boeing. Sí que insistió la UE en "impulsar el multilateralismo" a través de organismos como la OMC o la Organización Mundial de la Salud, de la que Estados Unidos ya ha dicho que se desvinculará por discrepancias sobre el tratamiento de la pandemia de coronavirus.