La UE y Mauritania llegan a un acuerdo sobre pesca que no beneficia a todos los profesionales del sector

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Por Lorenzo Medina
Foto: Bruselas y Nuakchot han llegado a un acuerdo de pesca que no satisface a todos los profesionales del sector.  
 
La Unión Europea (UE)  y Mauritania  llegaron esta semana  a un acuerdo de compromiso que no beneficia ni satisface a todos los profesionales del sector. Las dos partes acordaron que la la flota pesquera, que es mayoritariamente española, pueda pescar camarones y pequeños pelágicos en aguas mauritanas hasta el próximo 15 de diciembre de 2014. En cambio, los buques europeos de atún y demersales que llevan pescando estas especies desde agosto de 2012 tendrán que abandonar aguas mauritanas a partir de este viernes, según informó la Comisión Europea en un comunicado. La UE y Mauritania llegaron a este acuerdo de compromiso en Nuakchot. La flota europea logró una victoria parcial, porque las autoridades mauritanas habían defendido  previamente que todos los buques europeos debían abandonar aguas mauritanas el 1 de agosto. Según los términos del acuerdo de compromiso, toda la flota europea debe poder continuar pescando durante 24 meses desde el primer periodo de la autorización concedida al segmento correspondiente de la flota. Bruselas y Nuackchot se comprometieron a seguir negociando para renovar el Protocolo de Pesca con el objetivo de permitir a toda la flota europea reanudar “pronto” sus actividades, según la Comisión Europea. Para ello mantendrán una próxima cuarta ronda de negociaciones en Bruselas, para la que todavía no hay fecha, según fuentes comunitarias. Ambas partes han celebrado  tres rondas de negociaciones desde principios de mayo de cara a la renovación del acuerdo de pesca. Las dos últimas rondas se llevaron a cabo los días 29 y 30 del mes de  julio y en ellas ambas partes intentaron superar  sus “diferencias”.
 
Interpretación del Protocolo
Bruselas  y Nuakchot  han mostrado diferencias hasta ahora en torno a  la fecha de finalización del actual Protocolo de Pesca, que indica “claramente” que termina el 15 de diciembre de este año, según la parte europea, mientras que Mauritania insistía en que la flota europea debía abandonar sus aguas el 1 de agosto. El actual Protocolo de Pesca ente la UE y Mauritania autoriza a 69 buques de la Unión, de España, principal beneficiaria, Francia, Países Bajos y Polonia, entre otros, a pescar en aguas mauritanas a cambio de una contrapartida financiera de Bruselas para ayudar a desarrollar el sector pesquero del país norteafricano. Son unos 70 millones de euros anuales, la mayoría de ellos, 67 millones, para compensar las capturas y el resto para el desarrollo de los sectores locales, al margen de otros 40 millones de euros que debían aportar armadores en cánones por pescar. El nuevo acuerdo de pesca abarca ocho categorías: especies pelágicas, merluza y especies demersales (aquellas que viven en el fondo del mar), mariscos (gamba, langostino, cigala y cangrejo) y atún. Sin embargo, las posibilidades de pesca del pulpo quedan en exclusiva para la flota mauritana. Este es un punto que España criticó con firmeza. El acuerdo anterior concedía 32 licencias para este recurso a los buques europeos, de los que 24 eran españoles. Así las cosas, la UE dejó claro que el nuevo Protocolo de Pesca deberá negociarse en base a los principios de la reforma de la Política Pesquera Común que prima la sostenibilidad del sector y el rendimiento económico  a cambio de acceder a aguas mauritanas, mejorar la transparencia y garantizar la no discriminación entre la flota europea y de terceros países en el caladero mauritano.