La valla fronteriza entre Marruecos y Argelia aviva la discordia entre los dos países

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Por Ahmed Brahim y Rachid Elalamy
Foto: Marruecos construye una valla a lo largo de la frontera con Argelia para protegerse del terrorismo, según la versión oficial. 
 
La tensión entre Marruecos y Argelia sigue vigente. La causa puede ser el conflicto del Sáhara occidental, la inmigración irregular, el terrorismo,  la política exterior respecto a los países de África subsahariana… Da igual, Rabat y Argel siempre encontrarán un motivo para pelearse. Hasta cierto punto es normal, porque ambos países quieren ser hegemónicos en el Magreb y el Sahel y tienen potencial político y económico para conseguirlo. La razón aconsejaría que los dos países estratégicos del Magreb enterraran para siempre el hacha de guerra, resolvieran el conflicto saharaui, que tanto sufrimiento  causa a miles de inocentes, y sentaran las bases de una futura cooperación. El Magreb sin Marruecos y Argelia no es nada, y las dos principales potencias europeas en la región, Francia y España, necesitan de sus aliados marroquí y argelino. Rabat y Argel no tienen que renunciar a sus intereses económicos, políticos y geoestratégicos. “Ni Marruecos tiene que dejar de ser una monarquía ni Argelia acabar con la república presidencialista. Los dos Estados tienen que acercar posiciones, hacer concesiones y asumir que son vecinos y complementarios”, señala el politólogo argelino Khaled Elkadi. “El conflicto no nos beneficia, es malo para los dos países. Tenemos muchas diferencias pero también mucho que ganar si supiéramos dialogar, negociar y acordar entre nosotros”, puntualiza el politólogo marroquí Mustafá Sehimi. De momento, las espadas siguen en  alto. Esta vez el motivo del conflicto es la valla que construye Marruecos a lo largo de la frontera con Argelia para “protegerse de las amenazas  de los terroristas”. Así lo dijo en el Parlamento el ministro marroquí del Interior, Mohamed Hassad, el pasado 15 de julio. Rabat, oficialmente, levanta esta valla porque quiere evitar “toda infiltración de miembros de grupos extremistas en el territorio marroquí”. Según explica  el periodista y director del diario marroquí ‘Al Hadath Acharki’, Zahreddine Taybi, a la cadena de televisión francesa ‘FRANCE 24’, “la valla se extenderá desde Saïdia, en el extremo noreste, pasará por Uchda y llegará hasta Jerada, en el sudeste. Es una distancia de 140 kilómetros a lo largo de la frontera con la vecina Argelia”. A su juicio, esta valla “obedece mucho más a una razón política que de seguridad y se inscribe en el contexto de escalada diplomática impulsada por altos funcionarios de los dos países”. “El argumento de la seguridad es insuficiente para explicar el motivo de esta valla”, recalca el periodista. En su opinión, es “un mensaje codificado” de Marruecos dirigido a Argelia.  
 
Tema polémico
El tema es polémico y ha sido criticado por observadores políticos de los dos países. Hadda Hazem, directora del periódico argelino ‘El-Fajr’, destaca que “Marruecos no recurrió a una medida así cuando Argelia vivió  una  grave crisis  de seguridad en los años 90 y sólo cerró su frontera terrestre, impuso visados a los argelinos, y acogió en su territorio a grupos terroristas que habían masacrado argelinos”. Hazem cree que la decisión de Rabat es “un golpe severo a las voces argelinas y marroquíes, incluida la del rey Mohamed VI, que reclaman la reapertura de la frontera por razones humanitarias y económicas”. En este contexto de tensiones y disputas, la guerra mediática entre Rabat y Argel desempeña un papel importante. En una entrevista con el diario saudí, con base en Londres, ‘Achark Al Awsat’, el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Salahedine Mezuar, acusó a Argelia de haber cometido “crímenes de guerra” contra los militares marroquíes detenidos durante el conflicto armado entre Marruecos y el Frente Polisario por el control del Sáhara occidental. Mezuar acusó a Argelia de haber apoyado desde el punto de vista económico, militar y logístico al Polisario. Por otra parte, el presidente de la Comisión Nacional de Promoción y Protección de los Derechos del Hombre de Argelia (CNCPPDH), Faruk Ksentini, pidió la ruptura de relaciones diplomáticas con Marruecos, y acusó a Rabat de “paralizar la unión magrebí”. Por otra parte, Marruecos y Estados Unidos firmaron, en Washington, en el marco de la cumbre entre Barack Obama y representantes de países africanos un acuerdo de cooperación en materia antiterrorista. Para los responsables de los dos países, Marruecos es un “líder regional” en la lucha contra el terrorismo en el Magreb y África del Oeste.