La violencia en Irlanda del Norte hace peligrar la paz después de 23 años

Más de 50 agentes de la Policía han resultado heridos y al menos 10 personas han sido detenidas por las oleadas de protestas violentas en varias regiones irlandesas
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AP/PETER MORRISON  -   En esta foto de archivo del miércoles 7 de abril de 2021, la policía forma una línea en la carretera de Springfield para impedir que nacionalistas y lealistas se ataquen entre sí, mientras un autobús secuestrado arde en la distancia en Belfast, Irlanda del Norte

La comunidad unionista se siente traicionada por el Gobierno de Johnson y así lo ha querido evidenciar en una nueva ola de protestas que ha tomado el control de las calles irlandesas al caer la noche. Estas protestas son una consecuencia directa de las nuevas políticas fronterizas avivadas por el Brexit, caracterizadas por los nuevos controles aduaneros en el mar de Irlanda.

La tónica que ha hecho estallar este conflicto es el establecimiento de un mayor control sobre productos de origen animal, destinados a Irlanda del Norte desde el resto de Reino Unido. En sintonía con los acuerdos de paz, firmados en 1998, la frontera entre las dos Irlandas debe ser invisible. Sin embargo, tras la entrada del Brexit, se han incorporado controles en los puertos de Belfast y Larme con el fin de que den su visto bueno a lo que entra en la isla.

Para los unionistas de Ulster estos controles significan una aduana en el mar de Irlanda entre la isla de Irlanda y Gran Bretaña. Todavía no existen indicios claros de que las protestas estén siendo organizadas por un grupo en concreto pero la violencia se ha concentrado en zonas donde las bandas criminales ligadas a paramilitares lealistas tienen una fuerte influencia. Aun así, cada vez más pruebas evidencian que figuras de alto rango de organizaciones como la Asociación de Defensa de Ulster están detrás de los disturbios.

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AP/PETER MORRISON - Antigua carretera de Belfast a Dublín cerca de la frontera irlandesa en Newry, Irlanda del Norte

En este contexto, la Comisión Europea ha anunciado que tiene previsto activar el artículo 16 del protocolo de Irlanda de acuerdo con el Brexit para evitar la fuga de vacunas al Reino Unido. Finalmente, Bruselas terminó dando un paso atrás pero el clima de tensión ya se había fortalecido.

El primer ministro británico, Boris Johnson ha comunicado en un tweet que el compromiso con el pueblo de Irlanda del Norte es “inquebrantable” y que “los recientes movimientos de la UE han socavado el Protocolo y suscitada preocupación. Es necesaria una acción urgente de la UE para resolver los problemas pendientes con la implementación del Protocolo, a fin de preservar los beneficios del Acuerdo del Viernes Santo y garantizar que Irlanda del Norte se beneficie del Brexit como cualquier otra parte de nuestro Reino Unido".

El Gobierno de Irlanda del Norte ha decidido suspender temporalmente los controles físicos a productos de origen animal ante la proliferación de las amenazas de los grupos paramilitares unionistas. Estos grupos han amenazado con pintadas a los empleados de los controles señalándoles como “futuros objetivos” y personas del lugar han declarado ver como estos han apuntado matriculas de los coches de varios trabajadores.

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AFP/JESSICA TAYLOR /UK PARLIAMENT - La diputada conservadora y ex primera ministra Theresa May en la Cámara de los Comunes, en el centro de Londres, el 12 de abril de 2021

El portavoz de la Comisión Europea en Bruselas, Eric Mamer, ha denunciado que “la amenaza de la violencia es sencillamente inaceptable”. Estos acontecimientos han hecho que se suspendieran temporalmente el empleo de los funcionarios de la Unión Europea que trabajaban en los controles de los puertos de Irlanda del Norte. 
Estos sucesos han hecho revivir fantasmas del pasado en los que enfrentamientos entre protestantes y católicos en Irlanda del Norte acabaron siendo enfrentamientos políticos exacerbados que culminaron con una serie de atentados perpetrados por el Ejército Republicano irlandés (IRA) y los grupos paramilitares unionistas en la región. Tras varios sucesos, ambas partes consiguieron llegar a un acuerdo tras la firma de los acuerdos de paz donde se puso fin a décadas de violencia entre los “leales” y los nacionalistas católicos, que buscan la unión entre Irlanda e Irlanda del Norte en un solo país.

Los acuerdos de paz fueron firmados por los exministros británico e irlandés, Tony Blair y Bertie Ahern, además de ocho partidos políticos más. Entre los compromisos suscritos en el acuerdo destacaron la creación de la frontera invisible que eliminase los controles de seguridad y aduaneros en la frontera, así como la eliminación de los grupos armados. La actual aplicación del Brexit ha supuesto un nuevo control aduanero, violando así una de las principales medidas de los acuerdos.

En este sentido, los grupos leales han anunciado la retirada de su apoyo al Acuerdo de Paz de Belfast. Así lo comunicó el presidente del Consejo de Comunidades Leales, David Campbell al primer ministro Boris Johnson en una carta fechada el 3 de marzo. De esa manera, los unionistas protestantes que siempre han querido que Irlanda del Norte siga formando parte del Reino Unido, se separan del Acuerdo de Viernes Santo o Acuerdo de Belfast.

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AP/WILLIAM CHERRY/PACEMAKER via AP - El expresidente estadounidense Bill Clinton, a la izquierda, y el ex senador George Mitchell posan después de recibir la Libertad de la Ciudad de Belfast en una ceremonia en el Ulster Hall, Irlanda del Norte, el martes 10 de abril de 2018

Este hecho ha suscitado recelos entre ambas comunidades y ha provocado nuevos episodios violentos que han hecho peligrar el espíritu de la paz alcanzada tras la firma de los pactos. 
Esto hace aumentar una escalada de tensión en Reino Unido ya que mantener el Acuerdo de Belfast no solo es importante para el país, sino también para sus relaciones internacionales, especialmente con Estados Unidos. El actual presidente del país estadounidense, Joe Biden, advirtió durante su campaña presidencial que, si el Acuerdo de Belfast de 1998 se rompía en medio del Brexit, el país norteamericano no tendría un acuerdo comercial independiente con los británicos.