La violencia quintuplica los desplazados en la zona del Sahel

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Eva Cifuentes

Los conflictos se intensifican en Burkina Faso, Mali y las regiones fronterizas de Níger (Tillaberi y Tahoua) provocando así que los desplazados internos hayan aumentado de forma notable en el último año. Según los datos de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), hay un total de 331.000 desplazados entre los tres países. Una situación que según las estimaciones de la OCHA hará que a lo largo de este año 2019, más de 5 millones de personas necesiten ayuda urgente en estas regiones para lo que ya se ha solicitado una ayuda de 600 millones, aunque en la actualidad tan solo se ha recaudado el 19% de dicha cantidad.

Burkina Faso es el país con más desplazados hasta el momento con más de 330.000, le sigue Mali con 99.000 y las regiones fronterizas de Níger con 70.000. Esta última llama la atención especialmente ya que, a principios del pasado año, apenas había desplazados en el oeste del país, y tras los conflictos violentos de los países vecinos, en menos de un año se ha alcanzado la friolera de 70.000.

Escalada de ataques a civiles

Los tres países han sufrido una escalada de violencia en la que la población civil ha sido la más afectada. Además, en todos ellos, actúan diversas organizaciones yihadistas como el DAESH o Al Qaeda; a lo que hay que sumar los conflictos internos entre diferentes etnias.

En Níger, en los últimos meses los ataques directos contra civiles aumentaron en un 600% con un total de 63 ataques que se llevaron por delante a 73 personas. Por otro lado, los enfrentamientos armados dejaron 452 víctimas. Según reflejan los últimos informes, en Mali han muerto más de 500 personas en 145 ataques directos a la población civil, y en Burkina Faso, los atentados contra los civiles han costado la vida a casi 500 personas. 

Récord de desplazados internos en todo el mundo

Las conclusiones del último Informe Global sobre Desplazamiento Interno han revelado que en la actualidad hay 41,3 millones de desplazados internos a causa de un conflicto bélico en su país. Sin duda un récord negro y triste ya que, tal y como explica el coordinador del informe, Vicente Anzellini, “es una estimación conservadora”.

Los desplazados internos tienen un estatus jurídico diferente al de refugiado. Un desplazado interno es aquel que, ya sea por conflictos armados o desastres naturales, tiene que abandonar su hogar de forma forzosa y permanece dentro de ese mismo país. Según el citado informe, se advierte de que cada vez es más largo el tiempo que los desplazados internos permanecen fuera de sus hogares debido, en general, a la confluencia de factores como la pobreza, el cambio climático y la inestabilidad política de las regiones. Además, según explica Anzellini, la integración de los desplazados internos en ocasiones es más compleja que la de los refugiados ya que el asilo de estos últimos viene guiado por una serie de políticas internacionales, y que los desplazados, aun con los mismos derechos que el resto de ciudadanos de su país, “tienen menos protección”. A su juicio son “los más vulnerables entre los vulnerables”, pues son como ‘inmigrantes’ dentro de su propio país.