Las autoridades libanesas se enfrentan a manifestaciones contra las restricciones

La ampliación de las restricciones en El Líbano ha suscitado un sentimiento de enfado entre la población sumergida en una crisis sanitaria y económica
Atalayar_Manifestaciones en Líbano

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La Cruz Roja Libanesa informó sobre más de 30 heridos en los enfrentamientos de las fuerzas de seguridad contra jóvenes manifestantes que se oponían a las restricciones sanitarias en Trípoli. 

Los manifestantes arrojaron piedras a la sede de las autoridades locales poco antes de que la situación se complicase, dijo la agencia nacional de noticias ANI. Destacaron que estaban protestando contra el encierro, las multas y la situación de crisis económica. Sin embargo, según un fotógrafo de AFP en el lugar, los jóvenes lanzaron piedras a las fuerzas de seguridad ya que estaban intentando dispersarlos con gases lacrimógenos y bolas de goma.

Horas antes, la policía antidisturbios se desplegó este martes para evitar que manifestantes cerrasen una calle principal de Beirut, movidos por el mismo motivo que los manifestantes de Trípoli. El despliegue se realizó en Corniche al-Mazraa tras el intento de bloqueo de esta calle de un pequeño numero de residentes. No hubo enfrentamientos directos entre los dos bandos y la carretera se mantuvo abierta. 

Más tarde, los manifestantes cerraron carreteras y una vía clave en las partes norte y sur del país con neumáticos y piedras en llamas antes de que los soldados libaneses entraran rápidamente y las reabrieran. Allí tampoco hubo incidentes.

Asimismo, se han notificado protestas contra el bloqueo en la ciudad sureña de Sidón durante el fin de semana. Este cierre ha afectado duramente a las zonas empobrecidas que ya se enfrentan a la peor crisis económica y financiera en décadas.

Las restricciones se aplican de forma moderada en Trípoli y las fuerzas de seguridad han impuesto numerosas multas. Se ha extendido un estricto confinamiento concretado inicialmente hasta el 25 de enero que se ha ampliado hasta el 8 de febrero. Las medidas se han tomado para frenar un desatado aumento de los casos de coronavirus y terminar con la saturación de los hospitales. 

Hasta ahora Líbano cuenta con 282.249 casos de COVID-19 y 2.404 fallecimientos. La crisis sanitaria ha conllevado a un encierro que consta de un toque de queda de 24 horas y cierre de comercios. Los casos se dispararon después de que durante las vacaciones de navidades y de fin de año las autoridades permitiesen las reuniones familiares

El país se encuentra sumergido en una de las crisis económica más grave que ha experimentado en su historia, acentuada por la depreciación de su moneda, hiperinflación y desempleo. La mitad de la población vive ahora en la pobreza.