Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

El que fuera presentador de La Jungla y El Tirachinas en COPE fue el bastión del que se sirvió Florentino Pérez para volver al Real Madrid
Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

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El nombre de José Antonio Abellán (Madrid, 1960) lo ha puesto sobre la mesa el presidente del Real Madrid en un comunicado oficial. Dicen que agua pasada no mueve molinos, pero lo del fútbol son aguas fecales. De las que corren por esas cloacas que ya forman parte de nuestro día a día. Videos de cremas, ministras que llaman “maricón” a un juez, micrófonos sospechosamente abiertos… la piel de todo se agrieta. 

Ahora el escándalo llega porque El Confidencial publica unos audios donde Florentino Pérez llama “estafas” a Raúl y a Iker Casillas. Desde la Casa Blanca apuntan a Abellán y se escudan en que quieren pasar factura al mandatario blanco por lo de la Superliga. Esa excusa burda y barata no tiene recorrido. El mayor complot contra su nuevo modelo de fútbol se lo montó él solito aquella noche fatídica en El Chiringuito. El hazmerreir de la prensa extranjera que miraba atónita el circo mediático donde se pretendía dar seriedad al proyecto. Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

La Jungla

Todo gira en torno al que fuera la voz musical de la tele y de la radio por los años 80 y 90. Abellán fue el pionero en eso de mezclar tele y radio. Lo que ahora es necesario para que los oyentes pongan cara a los periodistas nocturnos y mueva el EGM, lo hacía él entre Tocata (TVE), Vuelta y vuelta (Telecinco) y su producto más preciado: La Jungla (Onda Cero y Cadena 100). Ese espacio le metió cada mañana en casa de los españoles más humildes y de los políticos y empresarios más influyentes. Tal es el éxito que cuando aterrizó en Punto Radio para presentar Abellán en Punto, la política María San Gil amadrinó el primer programa y relató como La Jungla era su vía de escape matutina en los tiempos del plomo más duros del País Vasco. 

Los audios de Florentino Pérez no son algo nuevo para el presidente blanco. Sabía que existían porque en el libro ‘Asalto al Real Madrid’ aparecen entrecomilladas declaraciones de Pérez mucho más duras. Abellán tuvo un manuscrito de ese libro en 2008 preparado para salir a la luz, pero recibió presiones para no hacerlo. Volvió a un cajón hasta que en 2015 publicó una versión más comedida, aunque con frases más precisas que nadie quiso desmentir entonces. Lo que ahora se conoce son esos audios. Conversaciones mantenidas en 2006 y grabadas gracias a la ingeniería y a la alta costura que le permitían tener un salvavidas sonoro de lo que se cocía en los restaurantes de postín de la capital. El sonido llegaba a un técnico que lo despiezaba y lo archivaba. Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

El Tiemblo

Abellán no ha comerciado con esos audios. Y es difícil de creer que un medio de comunicación pague por esas pruebas. El comunicador vive enganchado a la radio desde su castillo de El Tiemblo (Ávila). Allí sigue amenizando las mañanas a los nostálgicos de su radio desenfadada y ácida gracias al streaming. Sus sesiones matutinas de cada viernes son fácilmente reconocibles en Twitter por llegar a Trendig Topic. En esas paredes guarda su memoria. La de la tele y la de la radio. La pública y la privada. Cintas, DVD, discos duros… música que han tocado los más grandes solo para sus oídos. Y también voces de ultratumba que movieron los hilos de la marioneta cuando hubo que arrojar a Ramón Calderón del Real Madrid para devolver el trono a Florentino Pérez. 

Abellán se puso al frente de los deportes de COPE en 2000. No conoce otra forma de vida que no sea trabajar. No es por dinero, ni por fama, ni por estatus… es todo mucho más sencillo: trabaja porque puede y porque le gusta. Presentó El Tirachinas en las noches de COPE hasta 2009. Allí utilizaba el espacio El Radiador para ridiculizar a sus rivales con el famoso Grupo Risa. Moverse en ese terreno no le supuso un problema. Acostumbrado al trato con la flor y nata de la sociedad, en El Tirachinas ponía a secar las lágrimas de ministros, alcaldes, presidentes, actores o cantantes que se dirigían a él con cercanía. Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

Verso suelto

Entonces miró de reojo a José María García. Su amigo. Y parte de la historia de la sociedad española. Quiso seguir su forma de hacer periodismo. Investigar miserias ajenas y ponerlas a remojo por las noches. Hizo saltar por los aires el EGM y destapó las entrañas de un sistema de medición de audiencias totalmente inútil y manipulado. La COPE fue expulsada del panel y los ingresos publicitarios se tambalearon hasta que las partes llegaron a un acuerdo. Pero Abellán no hizo nada que no se supiera. Fue el kamikaze que estrelló a su emisora contra el muro del que se alimentaban sus trabajadores. Años después haría lo mismo en Punto Radio cuando Tebas quería cobrar a las radios un canon por narrar partidos. Abellán se sentó con su amigo Roures y logró que la emisora entrase a los estadios, pero el resto de las radios puso el grito en el cielo y Vocento se acobardó. Atacó al presidente la Asociación de Radios Comerciales por no leerse el anteproyecto de ley que permitía cobrar ese canon y hacerlo público con sorna en una rueda de prensa en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid. Ese era Abellán. Un verso suelto con el que nadie quería rimar. 

Como García, Abellán también utilizaba el dinero para facilitar el trabajo de investigación. Tecnología, tratos, viajes, informadores… más rápido y fácil si la economía fluye. Eso le sirvió para dar el gran golpe al Real Madrid y arrastrar la historia desde 2006 hasta 2021. Florentino Pérez dice que sus palabras están sacadas de contexto. Se equivoca, esa voz no está editada, y su contexto es el Real Madrid las 24 horas del día. Otra cosa son los métodos para obtener el veneno. Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

Pinocho de Concha Espina

Ramón Calderón llega al Real Madrid en 2006. Pérez había saltado del barco. Beckham, Figo, Ronaldo, Zidane… no respondían y las derrotas se acumulaban. Nunca pensó que Calderón ganaría aquellas elecciones porque el mejor posicionado para seguir la estela del presidente de ACS era Juan Palacios, incluso Villar Mir hubiera valido. Todo menos el “Monchito de Concha Espina” como le calificaba Abellán. Porque Abellán puso a Calderón en su diana nocturna desde el principio. Destapó las malas artes de Nanín y su equipo para sumar votos de socios fallecidos y hacer presidente al abogado madrileño. Viajó a México para fotografiar el erial que el Real Madrid vendía como academia de fútbol, acorraló a los cerdos de los negocios porcinos de Calderón en Rumanía… Abellán le pegó muy fuerte a la línea de flotación del Real Madrid. 

El diario Marca de Eduardo Inda y El Mundo se sumaron a su causa para derrocar al presidente blanco. El fuego de arma corta de Abellán se convirtió en bombardeo diario desde la prensa nacional y deportiva. Abellán tenía las espaldas cubiertas porque sabía que de esa investigación no iba a sacar nada. Porque no quería nada. Agasajar al de El Tiemblo con cargos o dinero era imposible. Lo primero no le interesaba y de lo segundo tenía para enterrar a muchos. 

Florentino Pérez siempre estuvo a la sombra de aquel golpe de Estado. Unos dicen que quería volver al Real Madrid arrepentido de su espantada y otros comentan que no quería dejar el club en manos de un incompetente como Calderón. El caso es que las cloacas del fútbol movieron mucha suciedad entre 2006 y 2009. Abellán abrió la alcantarilla y sentó a la mesa a capos y fontaneros para manejar la información. Por la noche soltaba amarras, aunque el mensaje no tenía la fuerza necesaria. La competencia no solo no entraba al trapo si no que protegía al mandatario blanco. Las cintas de Abellán y el asalto al Real Madrid

Un pasatiempo

Cuando Marca y El Mundo tomaron parte el ataque tomó otra dimensión. Abellán pudo sentirse utilizado, aunque tampoco es una persona que se deje arrastrar por determinadas corrientes. Su camino era la radio, sus noches, su música, su pueblo…  le divertía ese barro del que otros periodistas han seguido viviendo. Él no. Su personalidad le impide ponerse al servicio de nadie. Ahora Florentino Pérez le señala por grabar unos audios donde ratifica lo que todo el mundo sabe: que se lleva mal con los jugadores que se ponen por encima del club y pretenden aprovecharse del Real Madrid. 

Las cintas de Abellán son ahora el recreo de un tipo que vive por encima de eso. Que no se supo retirar a tiempo y que ahora utiliza su dinero para pagarse el vicio de la radio. Abogados, pleitos, demandas, sentencias… nadie hará nada contra un personaje que se mueve como pez en el agua en los fondos marinos de la Justicia. Y que pierde pocas veces. No merece la pena. Florentino volvió al Real Madrid. Abellán llegó al éxtasis de madrugada. Otros fueron premiados con cargos en el club o exclusivas semanales. Los rescoldos de aquel fuego son ahora un juguete roto sin más recorrido.