Las elecciones del 12 de diciembre marcarán el desenlace del Brexit

La propuesta tiene aún que pasar por la Cámara de los Lores del Reino Unido
Parlamento británico

AFP PHOTO / UK PARLIAMENT / JESSICA TAYLOR  -   Perspectiva del Parlamento británico en una imagen de la sesión celebrada este 29 de octubre

El Reino Unido celebrará el próximo 12 de diciembre elecciones generales. Unos comicios en que los británicos decidirán la composición del Gobierno que se encargará de dirigir el desenlace del Brexit.


La Cámara de los Comunes respaldó este martes el adelanto electoral que buscaba el primer ministro, el conservador Boris Johnson, que parte con ventaja en las encuestas y tratará de recuperar la mayoría parlamentaria para ratificar el acuerdo de salida que ha pactado con la Unión Europea (UE).

 Aunque la propuesta todavía debe pasar por la Cámara de los Lores, se espera que supere todos los trámites y reciba el asentimiento de la reina Isabel II antes del 6 de noviembre, cuando el Parlamento debe quedar disuelto para cumplir con los plazos que marca la legislación electoral.

El Partido Laborista, que ha dudado durante semanas si respaldar unos comicios, se sumó finalmente al resto de las principales fuerzas de la oposición y apoyó la llamada a las urnas, a pesar de que algunos de sus diputados habían expresado reservas sobre ese plan.



Estas serán las terceras elecciones generales en menos de cinco años en el Reino Unido y las primeras que se celebren en pleno invierno desde 1923, en un país que suele convocar sus votaciones en mayo o junio para que el buen tiempo favorezca la participación. 

La posición de partida favorece a Johnson, que según un sondeo publicado esta semana por la firma YouGov obtendría el 36 % de los votos, frente al 23 % los laboristas, el 18 % los liberaldemócratas y el 12 % el Partido del Brexit. Con el país en una encrucijada política sin precedentes en las últimas décadas, la campaña electoral se prevé sin embargo disputada y compleja.

El eurófobo Partido del Brexit amenaza con restarle terreno a los conservadores con el mensaje de que dos primeros ministros "tories" consecutivos han sido incapaces hasta ahora de cumplir con el mandato del referéndum de junio de 2016, en el que el 51,9 % de los votantes optó por el Brexit.



Johnson, por su parte, tratará de aglutinar el voto de los partidarios de la salida de la UE con el compromiso de ratificar un acuerdo en el Parlamento y materializar la ruptura el 31 de enero, al término de la última prórroga que ha concedido Bruselas, sin permitir más extensiones.

 "Los retrasos están comenzando a dañar seriamente los intereses nacionales. Las familias y las empresas no pueden hacer planes y el clima de incertidumbre está corroyendo la confianza en la política", sostuvo el jefe de Gobierno durante el debate de este martes en el Parlamento.



Presidente de la Cámara de los Comunes
PHOTO/UL PARLIAMENT/ROGER HARRIS via REUTERS - El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, este martes

El primer ministro ha insistido desde que llegó al poder, el pasado julio, en que no retrasaría bajo ninguna circunstancia la salida más allá de octubre y llegó a decir que preferiría estar "muerto en una zanja" antes que aceptar una extensión.

El Parlamento, sin embargo, le forzó a enviar a regañadientes una carta a Bruselas en la que pedía una nueva prórroga, un paso que algunos de sus rivales tratarán de utilizar previsiblemente en su contra.

El Partido Laborista, por su parte, defiende la necesidad de negociar su propio acuerdo de salida con Bruselas y someterlo a un referéndum de confirmación.

El líder laborista, Jeremy Corbyn, ha mantenido cierta ambigüedad sobre el Brexit en los últimos tiempos, al considerar que en torno a un 30 % de sus votantes son partidarios de abandonar el bloque comunitario.



La formación tratará de llevar su campaña más allá del debate sobre la UE, hacia asuntos sociales, una estrategia con la que en las anteriores generales, en 2017, logró superar los resultados que pronosticaban las encuestas.

El Partido Liberal Demócrata defiende por su parte revocar por completo la salida de la Unión Europea, así como un segundo referéndum, y espera mejorar con ese mensaje los resultados de 2017, cuando sumó el 7,4 % de los votos.

En Escocia, el Partido Nacionalista Escocés (SNP) confía asimismo en ganar terreno con su propuesta de celebrar dos nuevos plebiscitos, uno sobre el "brexit" y otro sobre la independencia de la región británica.



Boris Johnson
 AFP PHOTO / UK PARLIAMENT / JESSICA TAYLOR- El primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson

Los partidos de la oposición trataron de aprobar hoy una ampliación de la franquicia electoral para permitir a los europeos residentes en el Reino Unido y a los mayores de 16 años que pudieran participar en los próximos comicios, pero la vicepresidenta de la Cámara de los Comunes, Lindsay Hoyle, no llegó a someter a votación sus propuestas. 

31 de enero, estación término para el Brexit

Este lunes los Estados miembros acordaron una nueva prórroga para el Brexit hasta el 31 de enero de 2020, como había solicitado Johnson. "Los 27 han acordado que aceptarán la petición de Reino Unido para una extensión flexible hasta el 31 de enero de 2020", reseñó entonces en su cuenta de la red social Twitter Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo. 
Hasta el acuerdo del pasado día 28, parecía que el Brexit había entrado en un nuevo callejón sin salida a raíz de que la Cámara de los Comunes hubiese bloqueado la votación para ratificar el acuerdo de marcha de Reino Unido que había suscrito el ‘premier’ Johnson con los dirigentes comunitarios, anunciado en su día con entusiasmo por el propio dirigente conservador y Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. 

Esta nueva prórroga no implica que la salida efectiva se produzca el mismo día 31 de enero, es simplemente una flexibilización del periodo estipulado; por lo que Reino Unido podría salir antes de la UE si se llega a aprobar por fin el plan pactado por Johnson y las altas esferas comunitarias. El propio Donald Tusk indicó en Twitter que la extensión de plazo es “flexible”, de tal forma que Reino Unido podrá quedar fuera de la UE el primer día del mes posterior al que el Parlamento de Westminster ratifique el acuerdo de salida. Aunque luego haría falta, efectivamente, que el Parlamento Europeo de su beneplácito, algo de lo que no se dudaría, en principio, una vez llegado el caso.