Las facciones respaldadas por Turquía continúan con sus saqueos a la población civil siria

Robo de instalaciones, cortes de agua potable y ataques a los civiles se repiten en el norte de Siria; el Ejército turco envía una columna blindada de 35 vehículos
Convoy militar turco estacionado cerca de la ciudad de Batabu en la carretera que une Idlib con el paso fronterizo sirio de Bab al-Hawa con Turquía

AFP/ AAREF WATAD  -   Convoy militar turco estacionado cerca de la ciudad de Batabu en la carretera que une Idlib con el paso fronterizo sirio de Bab al-Hawa con Turquía

Las milicias respaldadas por Turquía continúan robando instalaciones y atacando a los civiles en las áreas conocidas como ‘Primavera de la Paz’ y los enfrentamientos entre las facciones respaldadas por Turquía se suceden. El Ejército turco ha enviado una columna con 35 vehículos blindados a la zona de Idlib a través del paso fronterizo de Kafr Lusin para reforzar sus posiciones, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés).

El SOHR informa, sin embargo, de que los enfrentamientos han estallado este jueves con ametralladoras entre las facciones de milicianos respaldadas por Turquía y la población de la aldea Hammam al-Turkman. Según fuentes del Observatorio, los enfrentamientos tuvieron lugar entre miembros de Deir Ezzor pertenecientes a la facción Ahrar al-Sharqiya, ek ejército rebelde sirio y miembros de la aldea siria, después de que milicianos del ejército rebelde sirio acosaran repetidamente a las mujeres de la aldea. Tres miembros de las facciones rebeldes resultaron heridos durante los enfrentamientos.

El 20 de marzo, fuentes del SOHR informaron que esas facciones robaron motores diésel utilizados para extraer agua de pozos en las aldeas de Knihar, Drako y Al Said, que son un grupo de aldeas conocidas como ‘Rashda Hamra’ en el campo de Tal Tamer.

También saquearon herramientas y equipos de proyectos agrícolas en el área. Las violaciones incluyeron impuestos ilegales, reprimir a los civiles y acusarlos de pertenecer a partidos kurdos, mientas que estas aldeas están habitadas por tribus árabes.

Una foto tomada el 2 de marzo de 2020 muestra humo que se desprende de un ataque aéreo cerca de la ciudad de Saraqib en la parte oriental de la provincia de Idlib en el noroeste de Siria
PHOTO/AFP - Una foto tomada el 2 de marzo de 2020 muestra humo que se desprende de un ataque aéreo cerca de la ciudad de Saraqib en la parte oriental de la provincia de Idlib en el noroeste de Siria

El 18 de marzo, el SOHR informó de que las facciones respaldadas por Turquía habían saqueado las instalaciones públicas y las estaciones utilizadas para extraer agua en la aldea de Un Ushbeh en la zona rural de Al-Hasakeh. Las facciones respaldadas por Turquía han estado desmantelando motores diésel, bombas de extracción de agua y bombas de aguas sumergibles a través de grúas.

El periódico progubernamental sirio Al Watan informaba este lunes del corte de agua potable por parte de los militares turcos y “sus mercenarios terroristas”, a cientos de miles de residente en la ciudad de Al-Hasakeh. “El régimen turco y sus mercenarios tienen la intención de golpear la infraestructura y continuar sus prácticas criminales contra la gente, ya que estos mercenarios han cortado previamente el agua potable para la gente”, escribía Al Watan.

La ‘calma-tensa’ que se vive en la zona de ‘Putin-Erdogan’ desde que hace 22 días decretaran un alto el fuego, se está viendo interrumpida por numerosos enfrentamientos. El jueves por la noche, el SOHR informó de que las fuerzas de Bachar Al-Asad estacionados en el campo de Idlib dispararon varios proyectiles de artillería en las aldeas de Sfuhen y Kansafra en Jabal al-Zawiya, al sur de Idlib, y en las afueras de la aldea de Kafr Amma en el campo al oeste de Alepo.

El alto el fuego acordado el 5 de marzo por Ankara y Moscú, principal patrocinador del presidente sirio dio un respiro a Idlib después de continuos ataques vividos en esta región. Apenas cuatro años después de que Al-Asad prometiera recuperar cada centímetro del territorio perdido para los rebeldes, el régimen estuvo muy cerca de recuperar Idlib. 

Vehículos militares turcos circula por la autopista M4, que une las provincias sirias septentrionales de Alepo y Lataquia, cerca de la aldea de al-Nayrab
PHOTO/AFP - Vehículos militares turcos circula por la autopista M4, que une las provincias sirias septentrionales de Alepo y Lataquia, cerca de la aldea de al-Nayrab

El acuerdo de alto el fuego crea una zona de amortiguamiento a lo largo de la carretera estratégica M4 que atraviesa la provincia de Idlib y es vigilada por patrullas conjuntas turco-rusas, pero no está prevista la retirada de las tropas sirias de ese territorio.
Turquía se comprometió a tomar medidas para “neutralizar a los grupos radicales extremistas que impiden el movimiento de convoyes” a lo largo de la ruta, según el Kremlin.

Según Naciones Unidas, cerca de un millón de personas habían dejado la zona de Idlib desde el pasado mes de diciembre. Otras fuentes, como el SOHR dan una cifra algo mayor, que ronda las 1.150.000 personas desplazadas.