Las milicias pro-Turquía al borde del colapso en Trípoli

El Ejército de Haftar ha acusado a Ankara de atacar indiscriminadamente posiciones civiles
Combatientes sirios apoyados por Turquía toman posición en la aldea de al-Yalishli, en la zona rural de Manbij

AFP/BAKR ALKASEM  -   Combatientes sirios apoyados por Turquía toman posición en la aldea de al-Yalishli, en la zona rural de Manbij

A once kilómetros de la capital libia, Trípoli, los enfrentamientos entre el Ejército Nacional de Liberación (LNA, por sus siglas en inglés), comandado por el mariscal Jalifa Haftar, y el Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), liderado por el primer ministro Fayez Sarraj, se han recrudecido en los últimos días.

En este frente de batalla, la División del LNA anunció este jueves que habían eliminado a uno de los terroristas más buscados del país, Ziyad Balaam, vinculado a Al-Qaeda a través de Ansar al-Sharia, que estaba combatiendo en las filas del GNA, junto a miles de mercenarios sirios financiados por Turquía y Qatar. Este viernes, Al-Ain revelaba, citando a una fuente militar libia, que estas milicias ubicadas en el frente de Ain Zara, se encontraban “en un estado de colapso total”, tras haber perdido a uno de sus líderes más prominentes, el mencionado Balaam.

“La fuente, que pidió no ser identificada, agregó que el LNA respondió con éxito a los ataques terroristas de la milicia, y añadió que el Ejército de Haftar probablemente tomaría el control del área de Ain Zara pronto”, explican desde la publicación. Los enfrentamientos también se han extendido a numerosas zonas de las inmediaciones de la capital, como Salah al-Din o Al-Zatarna, donde ya este jueves por la noche, las Brigadas del LNA consiguieron controlar uno de los centros activos de los mercenarios. En otro eje, Al-Aziziya, los soldados de Haftar han lanzado una contraofensiva contra las posiciones de las milicias, integradas estas en este caso por extremistas de nacionalidades africanas.

De acuerdo con Al-Ain, el GNA se está nutriendo en la actualidad de diferentes combatientes, parte de ellos traídos por Turquía desde Siria -y con el sustento financiero de Qatar y los Hermanos Musulmanes, como ya se ha probado- y otra parte procedente de África, entre los que se encuentran extremistas vinculados a la organización terrorista Boko Haram e inmigrantes ilegales que se han convertido en mercenarios asalariados. 

Acusaciones contra Turquía

Una fuente del LNA ha denunciado este sábado que “un avión no tripulado turco ha atacado hogares civiles al oeste de la capital, Trípoli”, concretamente en el área de Gypsum Gate, muy cerca de la franja de territorio controlada por el GNA. “Los proyectiles disparados por los drones impactaron en siete casas y causaron daños materiales, además de herir a una mujer y a una niña”, ha detallado la fuente.

De acuerdo con el Ejército de Haftar, estas acciones por parte de Ankara no son aisladas, sino que se llevan sucediendo con frecuencia en los últimos meses. Para el LNA, suponen crímenes de guerra, puesto que este derecho -el Derecho Internacional Humanitario- prohíbe lanzar ataques contra la población civil en ninguna circunstancia.

El Consejo de Jeques, uno de los organismos más importantes de Libia, también se ha sumado a esta denuncia, y ha anunciado que han comenzado a recopilar pruebas para llevar a Turquía y a Qatar ante la Corte Penal Internacional, tribunal competente con sede en La Haya para juzgar este tipo de delitos.