Las SGR inyectan 975 millones de euros de financiación a pymes y autónomos en 2015

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Pie de foto: José Rolando Álvarez, presidente de Cesgar, las Sociedades de Garantia Recíproca que contribuyen al mantenimiento de 650.000 empleos. Aumenta un 8 por ciento el importe facilitado por las SGR a compañías de todo el país durante el pasado ejercicio.

Las 20 Sociedades de Garantía Recíproca (SGR) que operan en España inyectaron financiación por valor de 975 millones de euros durante 2015 a partir de 17.123 avales, y ya contribuyen al mantenimiento de 650.000 empleos. Son datos de actividad dados a conocer ante los órganos directivos de la Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-CESGAR), en los que destaca un incremento del 8 por ciento en el volumen de préstamos facilitados a pymes, autónomos y emprendedores a lo largo del pasado año.

Durante ese ejercicio, las sociedades de garantía situaron el flujo de préstamos próximo a los mil millones de euros (en esos 975 M€), frente a los 901 prestados en el ejercicio anterior, con un número de avales, un 3% mayor que los 16.662 con que concluyó 2014.

La Confederación Española de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR-Cesgar) destaca que la financiación facilitada por el sector, a cierre de 2015, ya beneficia a 118.900 pymes, autónomos y emprendedores, que mantienen activos créditos y préstamos por 4.073 millones de euros (riesgo vivo).

El respaldo de las SGR a la financiación de las empresas constituye un activo fundamental en el ámbito laboral de España, si  bien SGR-CESGAR incide en la posibilidad de multiplicar ese potencial laboral de las empresas a partir de la financiación de las sociedades de garantía. Algo que se ponía de manifiesto en el primer Informe «Situación de las pymes en relación con la financiación ajena», presentado hace unos meses por el sector, que tendrá continuación en mayo, cuando se detalle pormenorizadamente la segunda edición de ese estudio.

Mejores condiciones

Uno de los atractivos de las SGR se sitúa en la mejora de los plazos de devolución en préstamos y créditos que deben afrontar pymes, autónomos y emprendedores. De hecho, la mayoría de las operaciones respaldadas por una sociedad de garantía (un 66%) afrontan la amortización de sus préstamos o créditos en un plazo superior a los ocho años, y un 91 por ciento de los casos, el periodo de devolución establecido se sitúa por encima de los tres años.

Junto a ello, destacan unas condiciones más ventajosas en la financiación. El importe medio avalado en 2015 en las operaciones financiadas desde las 20 SGR que operan a lo largo y ancho del territorio nacional fue de 80.000 euros.

En lo que se refiere al tamaño de las empresas, el 76% de los avales han tenido como destino las micropymes (entre uno y diez trabajadores).

Servicios e industria, a la cabeza

El tipo de financiación más demandado por las pymes españolas, en su relación con las sociedades de garantía, han sido los avales financieros (81 por ciento), ya sean de inversión (54 por ciento), circulante (25 por ciento) u otros avales financieros (2 por ciento), mientras que los técnicos (avales para licitaciones públicas) han supuesto el  19 por ciento de toda la operativa, según datos de cierre del ejercicio 2015.

En lo que atañe a la distribución según la actividad de la empresa, el sector Servicios ha liderado el número de operaciones con un porcentaje del 43%; superando a la Industria, con el 23% -que ha registrado el mayor avance sectorial- y el Comercio, con el 19%. La Construcción y auxiliares, han supuesto 11% del total del importe financiado, mientras que el Primario representa el 4% del total de expedientes de préstamo o crédito respaldados por las SGR.

Canalizador de fondos europeos y estatales

Las SGR suponen un excelente canalizador de fondos europeos (fundamentalmente a través del FEI) y un mecanismo de mitigación del riesgo, ya que asumen el 100% del riesgo del prestatario final.

Su garantía es líquida y elimina la necesidad de provisionar las operaciones avaladas por las SGR, lo que tiene un impacto inmediato en cuenta de resultados. Además, facilitan acceso a la financiación de empresas que, por su reducido tamaño o limitadas garantías, habitualmente no encuentran el respaldo que necesitan en las entidades financieras.

El sistema SGR permite la aportación de recursos públicos a través de la Compañía Española de Reafianzamiento (CERSA) y de las comunidades autónomas, que inyectan recursos al capital y al fondo de provisiones técnicas de las sociedades. Las SGR maximizan la eficiencia de las aportaciones públicas para la promoción de las empresas, debido al efecto multiplicador ligado a su actividad, de modo que, por cada euro aportado al sistema, según datos de CERSA, se generan más de 40 euros de financiación a las pymes. Además, frente a las ayudas directas, en los créditos avalados por las sociedades de garantía, a medida que se amortizan, los recursos aportados se liberan y sirven para financiar nuevos proyectos.

Un sector presente en todo el territorio

Al cierre de 2015, el conjunto de las 20 Sociedades de Garantía Recíproca empleaba a 562 profesionales, y acumula una histórica cifra de avales formalizados por un total de 28.480 millones de euros, a partir de más de 725.000 operaciones. Con estos fondos, la acción de las SGR ha propiciado una inversión inducida de 37.025 millones de euros en nuestro país. Su contribución al empleo, a partir del riesgo vivo en vigor, se sitúa en casi 650.000 puestos de trabajo.        

El sector ha concedido el 82 por ciento de las solicitudes presentadas, lo que demuestra la fiabilidad de las SGR (intermediarias entre pymes y entidades de crédito) y el alto compromiso de las empresas beneficiarias a la hora de devolver los importes recibidos.

El número de socios protectores y de socios partícipes de las sociedades de garantía (esto es, accionistas, ya sean instituciones públicas o empresas) se ha incrementado en 2015, y son ya 800 empresas o instituciones que respaldan la acción de las SGR y 118.879 las pymes, autónomos y emprendedores que integran estas entidades mutualistas.

Con respecto a los prestamistas del riesgo, el 75 por ciento lo acaparan las entidades financieras, mientras que el 25 por ciento las administraciones públicas y otros proveedores.

En su empeño por allegar más financiación a las empresas, las 20 sociedades de garantía sellaban acuerdos durante 2015 con entidades como Caixabank y Popular, y alcanzarán un acuerdo similar en los próximos días con Bankinter.

A ello se suma la alianza impulsada junto a la Asociación de Trabajadores Autónomos –ATA-, en el pasado mes de enero, con el propósito de facilitar recursos a los autónomos que buscan afrontar proyectos de inversión o requieren de circulante para sus negocios.