Las tensiones entre Erdogan y el alcalde de Estambul se reabren por el coronavirus

La tormenta política azota a Turquía, país que ya ha registrado más de 27.000 casos y medio millar de muertes
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, saludando a Ekrem Imamoglu, alcalde de Estambul del Partido Popular Republicano de Turquía (CHP) en 2019

AFP/SERVICIO DE PRENSA PRESIDENCIAL TURCO  -   El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, saludando a Ekrem Imamoglu, alcalde de Estambul del Partido Popular Republicano de Turquía (CHP) en 2019

La pandemia del coronavirus ha cambiado el orden mundial, tal y como lo entendíamos hasta ahora, de un día para otro.  Las alianzas entre países, la evolución de los estados democráticos y la globalización han visto como los principios sobre los que se sustentaban empezaban a transformarse a raíz de la aparición de este virus.  Sin embargo, en este contexto se ha puesto de manifiesto uno de los valores que nos define como humanos y ese es la solidaridad, una solidaridad que en Turquía ha reavivado la rivalidad entre el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, y el alcalde de la oposición en Estambul, Ekrem Imamoglu.  

En este escenario, las autoridades turcas han confirmado 3.135 nuevos casos positivos por coronavirus, por lo que la cifra total asciende a 27.069 en total. Las disputas sobre la recaudación de fondos y un posible cierre de uno de los motores financieros del país han puesto de manifiesto las disputas entre Erdogan e Imamoglu, visto por muchos como el principal contrincante del presidente turco en las próximas elecciones presidenciales de 2023. 

El mandatario turco puso en marcha el pasado lunes la ‘Campaña Nacional de Solidaridad’ con el fin de hacer frente a la pandemia del coronavirus, una campaña para la que Erdogan habría donado siete meses de su salario. Esta iniciativa comenzó a funcionar activamente, con entidades públicas, bancos y grupos y empresarios afines al Gobierno anunciando importantes donaciones. 

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, preside por videoconferencia la reunión del Gabinete Presidencial en Huber Villa
PHOTO/PRESIDENCIA TURCA - El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, preside por videoconferencia la reunión del Gabinete Presidencial en Huber Villa

Las administraciones locales lideradas por el CHP en Ankara y Estambul también habían lanzado campañas de recaudación de fondos para reducir el impacto de esta pandemia. Sin embargo, el Ministerio de Interior emitió una circular el 31 de marzo bloqueando las cuentas bancarias de estas iniciativas al considerarlas “ilegales”. “No tiene sentido tener un Estado dentro de un Estado”, explicó el Ejecutivo islamista a los funcionarios del AKP en una videoconferencia televisada, diciendo que nadie tenía derecho a recaudar fondos aparte de la Presidencia, según ha recogido la agencia de noticias Reuters. El Ministerio de Interior amenazó con actuar contra los responsables por no cumplir una ley que exige pedir permiso a las autoridades antes de recaudar dinero con este tipo de fines. 

La municipalidad de Estambul anunció el miércoles que había iniciado una causa judicial con el fin de levantar el bloqueo de sus cuentas y reactivar la campaña de recaudación de fondos, según han informado varios medios locales. Así, once alcaldes de las ciudades lideradas por el principal partido de la oposición emitieron una declaración conjunta pidiendo al Ministerio de Interior que revirtiera su movimiento, diciendo que era el momento de dejar la política a un lado y evitar la polarización. Más tarde, el ministro de Interior, Suleyman Soylu, dijo que había hablado del tema con Imamoglu y que le había instado a cooperar, no a trabajar en contra de los demás. “No debemos estar en una pelea a ciegas, eso está mal”, indicó Soylu, haciendo hincapié en el hecho de que “una campaña de recaudación de fondos no aprobada era ilegal”.

El alcalde Ekrem Imamoglu habla a los trabajadores que preparan paquetes de comida para los que lo necesitan en medio del brote de coronavirus, en Estambul
PHOTO/Oficina del Alcalde de Estambul vía AP - El alcalde Ekrem Imamoglu habla a los trabajadores que preparan paquetes de comida para los que lo necesitan en medio del brote de coronavirus, en Estambul

El paquete de estímulo que Ankara anunció el mes pasado para ayudar a las pequeñas y medianas empresas y a los ciudadanos de bajos ingresos contra las consecuencias económicas de la pandemia del coronavirus tiene un valor de sólo 100.000 millones de liras turcas, es decir, unos 15.000 millones de dólares, según ha informado Al Monitor. Durante una entrevista con Al Monitor, el vicepresidente y portavoz del principal partido de la oposición, el Partido Popular Republicano (CHP), Faik Oztrak, insistió en que las medidas de distanciamiento social han obligado a muchos a “elegir entre la salud y el trabajo”. “Si se quiere que la gente se quede en casa, hay que ofrecerles un ingreso mínimo para su sustento”, añadió. 

El presidente del Partido Popular Republicano (CHP), Kemal Kilicdaroglu
AFP/ADEM ALTAN - El presidente del Partido Popular Republicano (CHP), Kemal Kilicdaroglu

Ante esta situación la oposición ha criticado que la cuestión de asistencia para reducir el impacto del coronavirus se haya politizado. Según un informe publicado en 2019, por la DISK, una confederación de sindicatos, 16 millones de personas en Turquía son pobres y otros 18 millones viven en el umbral de la pobreza. Ante esta situación, la oposición ha advertido, según recoge Al Monitor, que es poco probable que este tipo de donaciones alcancen una suma lo suficientemente grande para financiar a todas las personas que lo necesitan.  

No obstante, la rivalidad entre los dos líderes políticos va más allá de esta pequeña disputa por las recaudaciones. Mientras que Imamoglu quiere que se cierre Estambul para frenar la propagación del coronavirus, Erdogan se resiste a tomar esta medida para reducir el impacto económico.  Turquía anunció el pasado viernes nuevas medidas para hacer frente al COVID-19; entre ellas, la prohibición a las personas menores de 20 años de abandonar sus hogares, excepto si es absolutamente necesario. Además, Ankara ha suspendido todos los vuelos internacionales y ha limitándolos viajes nacionales. Estas medidas se suman al cierre de escuelas, bares y cafés y a la suspensión de las oraciones en masa y los encuentros deportivos para contrarrestar el brote. 

Un trabajador municipal con un traje protector rocía desinfectante en un autobús en Estambul, en medio del brote de coronavirus, el 3 de abril de 2020
AP/EMRAH GUREL - Un trabajador municipal con un traje protector rocía desinfectante en un autobús en Estambul, en medio del brote de coronavirus, el 3 de abril de 2020

“Estambul es claramente ahora el foco de esta enfermedad en Turquía”, explicó Imamoglu a FOX TV la semana pasada. “El 15 % de la población de Estambul representa a 2,5 millones de personas, casi lo mismo que la población de algunas ciudades de Europa que están lamentando su situación”, ha añadido. El alcalde de Estambul instó a la población de la ciudad a quedarse en casa poco después de que el ministro de Sanidad anunciase que el 60% de los casos en Turquía se encontraban en esta ciudad. 

La gestión sobre la pandemia del coronavirus es tan solo una de las disputas de las decenas que enfrentan a Erdogan con los principales líderes de la oposición. Hace apenas un año, el Ejecutivo del país puso en marcha un proyecto legislativo para reducir las competencias del Ayuntamiento de la ciudad del Bósforo y así poder poner en marcha una serie de proyectos, algo que el Gobierno municipal no ha visto con buenos ojos. 

Los ataúdes de las personas que murieron oficialmente de COVID-19 en un depósito de cadáveres de Estambul, el 1 de abril de 2020
AFP/BULENT KILIC - Los ataúdes de las personas que murieron oficialmente de COVID-19 en un depósito de cadáveres de Estambul, el 1 de abril de 2020 

El ministro de Salud turco, Fahrettin Koca, ha asegurado durante las últimas horas “que si no están aislados quienes están en contacto con el coronavirus, no hay posibilidad de controlar esta pandemia”, según han recogido en TRT. “Si no podemos aislar a las personas en contacto durante este período, no tendremos la oportunidad de controlar la enfermedad. Entonces, deberíamos poder controlarlo primero. En segundo lugar, deberíamos poder diagnosticar al paciente rápidamente en la etapa temprana”, ha añadido. 

El ministro de Salud de Turquía, Fahrettin Koca, tras la reunión del Consejo Científico sobre el brote de COVID-19 en Ankara, Turquía, el 16 de marzo de 2020
AFP/ADEM ALTAN - El ministro de Salud de Turquía, Fahrettin Koca, tras la reunión del Consejo Científico sobre el brote de COVID-19 en Ankara, Turquía, el 16 de marzo de 2020

En Turquía, donde cualquier tema puede polarizarse en cuestión de segundos, este tipo de disputas encajan a la perfección con la relación que existe entre el Gobierno y la oposición.  Por un lado, los partidos de la oposición acusan al mandatario turco de “autoritarismo y de servir a sus propios intereses” ante la sugerencia de imponer el toque de queda en Estambul. Mientras tanto, Erdogan teme que una medida de estas características debilite aún más la frágil economía turca.