Las teorías conspiratorias sobre el origen del coronavirus

El Gobierno chino sugiere que Estados Unidos podría haber llevado el COVID-19 a Wuhan
Investigación del coronavirus

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Las teorías conspiratorias sobre el origen del coronavirus se han multiplicado en los últimos días. Unas teorías apuntan a que el virus se habría “escapado” del Instituto de Virología de Wuhan, que posee un laboratorio de máxima seguridad con los patógenos más peligrosos como el Ebola y el SARS, idea desmentida por la mayoría de los expertos.

Otra teoría pone el centro el origen del COVID-19 en Estados Unidos. Según las últimas informaciones que la página web canadiense, Global Research, viene dando sobre el origen del coronavirus, pues esta página asegura que surgió en Estados Unidos, “el origen era desconocido durante mucho tiempo, pero parece probable ahora, según informes chinos y japoneses, que el virus se originó en otros lugares, desde múltiples ubicaciones, pero comenzó a extenderse ampliamente solo después de ser introducido en el mercado (de Wuhan)”, afirma este portal web. “Más concretamente, parece que el virus no se originó en China y, según informes en japonés y otros medios, puede haberse originado en los Estados Unidos”, señala.

El periódico local Global Times, el pasado 22 de febrero aseguraba que, según un estudio realizado por investigadores chinos, “el nuevo coronavirus puede haber comenzado la transmisión de persona a personas a finales de noviembre desde un lugar que no sea el mercado de mariscos Huanan en Wuhan”.

Según este periódico, las autoridades médicas chinas y las agencias de inteligencia llevaron a cabo una amplia búsqueda del origen del virus, recolectando cerca de 100 muestras del genoma de 12 países diferentes en 4 continentes, identificando todas las variedades y mutaciones. Durante esta investigación determinaron que el brote del virus había comenzado probablemente en noviembre, poco después de los Juegos Militares de Wuhan. Entre el 18 y el 27 de octubre, Wuhan albergó esta competición militar que congregó a soldados de todo el mundo. El propio periódico del Partido Comunista, el Diario del Pueblo, acogía esta teoría: “Quizás los delegados de Estados Unidos trajeron el coronavirus a Wuhan y sufrió alguna mutación, convirtiéndola en más contagiosa y mortal y causando una gran epidemia”, publicada el 23 de febrero.

Coronavirus

Intercambio de acusaciones

Por su parte, el asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Robert O’ Brien, ha acusado la lenta reacción de China ante la aparición del coronavirus, porque, según él, probablemente le ha costado al mundo dos meses de pandemia cuando podría haberse estado más preparaddo para el brote.

Con todo esto, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Zhao Lijian, en su cuenta personal de Twitter, ha acusado al Ejército estadounidense de haber llevado el COVID-19 a la ciudad de Wuhan, epicentro de la pandemia. Lijian se hacía eco así de las declaraciones del jefe del Centro para la Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos, Robert Redfield, quien aseguraba haber encontrado en las autopsias de varios estadounidenses el virus COVID-19, cuando en un primer momento estos pacientes fueron diagnosticados con gripe.

“Robert Redfield, director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), reconoció ante el Comité de Supervisión de la Cámara el miércoles que algunos estadounidenses que parecían haber muerto de gripe fueron detectados con el nuevo #Coronavirus en un diagnóstico post mortem Positivo #COVID19”, rezaba el tuit de Lijian.

El funcionario chino, además, cuestionaba la fecha de aparición del primer caso de contagio en EEUU: “¿Cuándo apareció el paciente ‘cero’ en Estados Unidos?, ¿Cuántas personas están infectadas? ¿A qué hospitales los llevaron? Probablemente fueron los militares estadounidenses quienes llevaron la epidemia a Wuhan. ¡Sean honestos! ¡Revelen los datos! ¡EE. UU. debe explicarnos todo!”, reclamó Zhao Lijian.

Ante las acusaciones de Estados Unidos de lenta reacción por parte del Gobierno chino, el portavoz de Exteriores, Geng Shuang, criticó a los funcionarios estadounidenses por comentarios “inmorales e irresponsables”. “La sociedad internacional, incluido Estados Unidos, tiene diferentes opiniones sobre la fuente del virus. Pero China siempre cree que esto es una cuestión de ciencia que requiere una evaluación profesional y científica”, dijo Shuang.

Coronavrius

Un virus global

Con el coronavirus extendiéndose desde China a los Estados Unidos y por todo el mundo, ambas naciones están intercambiando reproches y reclamos sobre el origen del virus. El presidente del gigante norteamericano, Donald Trump, ha tratado de culpar a China por el virus. En un discurso televisión, Trump hizo numerosas referencias a China y se refirió al COVID-19 como el “virus extranjero” y aseguró que las “restricciones radicales de viajes en China”, impuestas por Washington, habían evitado la escalada de brotes que, por ejemplo, está viviendo Europa. A fecha de este viernes, los contagiados por el COVID-19 en Estados Unidos son 1360 personas y por el momento, 38 han fallecido, mientras que ocho personas ya se han recuperado.

El coronavirus COVID-19 deja más de 140.000 casos de contagio en más de un centenar de países del mundo, la gran mayoría en China, cerca de 81.000 casos, y donde se han registrado más de 3.170 fallecimientos y los recuperados ya superan los 65.000. Fuera de China se han confirmado casos en más de 100 países, incluido España, que es el segundo país de Europa, detrás de Italia, con más casos de contagio, con más de 3.700 casos y 87 fallecidos. Es especialmente preocupante la situación de Italia, con más de 15.000 contagios y con el mayor número de muertes después de China, 1016 fallecidos.

La rapidez de expansión del virus ha llevado a varios países a cerrar sus fronteras con China y también con Irán, y también se ha prohibido la entrada a ciudadanos de países europeos como Italia y España por el alto numero de contagios en ambos países. Es el caso, por ejemplo, de Marruecos, que cerró sus fronteras con España para evitar más contagios.