Llegan nuevos terroristas a Europa procedentes de Libia

El número de combatientes sirios desplegados por Turquía en el país norteafricano supera los 9.000
Combatientes de la unidad “Shelba”, aliada con el GNA, apuntan a las posiciones enemigas en el frente del barrio de Salah-addin en Trípoli

AP/RICARD GARCIA  -   Combatientes de la unidad “Shelba”, aliada con el GNA, apuntan a las posiciones enemigas en el frente del barrio de Salah-addin en Trípoli

Los mercenarios enviados por Turquía a Libia están huyendo hacia Europa. Con ese titular Atalayar abría el pasado 23 de enero para dar a conocer como algunos de los combatientes respaldados por Ankara, que fueron enviados al país norteafricano para luchar en las filas del Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), habían comenzado a huir hacia el viejo continente, utilizando la vía italiana. Desde entonces, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés), ha situado en cerca de 2.000 el número de combatientes que han abandonado Libia con destino a suelo comunitario, entre ellos, muchos terroristas de índole yihadista que forman parte de grupos como Daesh, Al-Qaeda o de sus filiales. 

Uno de los últimos casos registrados se ha conocido esta semana: el extremista Saif Abu Bakr, jefe de la milicia Hamzat, que entró en Libia para combatir junto con el GNA, ha utilizado un barco de las mafias de migrantes para entrar en el sur de Europa a través de Italia. La embarcación salió del puerto de Sabratha, enclave recuperado recientemente por el GNA. Así lo ha desvelado el analista Faraj Aljarih, un testimonio recogido también por el experto José Luis Mansilla (@Sahel_Intel). “Este es otro ‘embajador de buena voluntad’ que Erdogan ha enviado a Europa después de haber desplegado a decenas de miles en Libia. Europa lamentará entregar Libia a Turquía, y espero que Italia no sea la que pague el precio, mientras los alemanes y los franceses observan”, ha declarado Aljarih en su cuenta oficial de Twitter.

De la figura de Saif Abu Bakr se desconocen detalles, más allá de que es el dirigente de la milicia Hamzat, facción siria de la que se ha nutrido Ankara para apoyar al GNA junto con otras como Al-Mutasim, Sultán Murad, Suqur Al-Shamal y Suleiman Shah. En total, la nación euroasiática ha desplegado en Libia más de 9.600 mercenarios, de acuerdo con el SOHR, mientras que cerca de 3.300 todavía permanecen en Turquía recibiendo entrenamiento e instrucciones. Además, entre los que están luchando en el país norteafricano, la organización con sede en Londres ha registrado a al menos 180 menores de edad. Hasta el momento, 311 milicianos han perdido la vida en los enfrentamientos, incluyendo 18 personas de menos 18 de años.

En esta línea, el portavoz de la facción rival de la guerra libia -el Ejército de Liberación Nacional (LNA, por sus siglas en inglés) de Jalifa Haftar- Ahmed al-Mismari, ha denunciado este jueves que “cientos de mercenarios y extremistas pagados por Ankara llegaron a Europa y otros países vecinos desde Libia”, según ha podido saber el diario local Libya Akhbar.

Además, este viernes, el activista de la oposición siria y experto en asuntos de Oriente Medio, Bassam Al-Bunni, ha denunciado en sus redes sociales que “Turquía ha engañado al pueblo sirio”. “Solíamos pensar que Ankara vino a apoyar a los Luchadores por la Libertad [las milicias rivales a Bachar al-Asad], y descubrimos que su objetivo no otro que reclutarlos para luchar en Libia […] Erdogan practica una clara hipocresía política”, ha criticado.