Lo último que necesitan los sirios es una nueva ola de violencia, advierte la ONU 

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, UNICEF y la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria alertan sobre las nefastas consecuencias que puede ocasionar a los civiles la reciente incursión del ejército turco
Dos gemelos de nueve meses junto a su madre y dos hermanos que huyeron de la violencia en la aldea de Susa, en el noreste de Siria. La familia emprendió un arduo viaje al campamento de Al-Hol.

UNICEF/Hasen  -   Dos gemelos de nueve meses junto a su madre y dos hermanos que huyeron de la violencia en la aldea de Susa, en el noreste de Siria. La familia emprendió un arduo viaje al campamento de Al-Hol.

La Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) avisó este jueves que la escalada del conflicto en el noreste de Siria abre la puerta a más sufrimiento y a más movimientos de las personas afectadas por la mayor crisis de desplazados a nivel mundial.
El máximo responsable de la Agencia, Filippo Grandi, desatacó que "cientos de miles de civiles en el norte de Siria se encuentran ahora en peligro. Los civiles y la infraestructura civil no deben ser un objetivo", manifestó el Alto Comisionado.

ACNUR cifró en decenas de miles el número de personas que huyen de los combates en busca de seguridad y pidió a las partes que se adhieran al derecho internacional humanitario.

Además, la Agencia alertó del riesgo adicional que corren estas personas: el descenso de las temperaturas en toda la región. Por ese motivo, la Agencia destacó la necesidad “de contar con un acceso humanitario sin trabas a fin de acceder a los nuevos desplazados y prestarles asistencia allí donde sea necesario”.

Cualquier nueva campaña militar puede conducir a la inseguridad y al caos.

La Agencia también recordó su posición de que cualquier regreso de refugiados a Siria debe ser voluntario, digno y producirse en un momento en el que sea seguro. Además, corresponde a los refugiados decidir si desean regresar y cuándo.

El Fondo de la ONU para la Infancia se sumó a la preocupación por los últimos acontecimientos en el noreste de Siria e instó a todas las partes a proteger a los niños y la infraestructura civil.

“El uso de armas explosivas en zonas pobladas causa daños inaceptables a los niños”, añadió UNICEF que señaló las “dramáticas” consecuencias que puede ocasionar esta situación a los trabajadores humanitarios a la hora de prestar servicios de asistencia y protección “a miles de niños y niñas vulnerables”.

Más violencia es lo único que no se necesita
 

“Lo último que ahora necesitan los sirios es una nueva ola de violencia”, advertía hoy la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre Siria que, del mismo modo, exhortó a todas las partes a actuar “con cautela y moderación” para evitar la escalada de los enfrentamientos.
“Los civiles ya han comenzado a huir de los combates. Cientos de miles pueden verse afectados por cualquier operación a lo largo de la frontera, ya que las hostilidades probablemente causarán la destrucción de infraestructura civil vital e impedirán el acceso de los civiles a la asistencia humanitaria que tan desesperadamente necesitan”.

Los integrantes de la Comisión recordaron que parte de la población es “altamente vulnerable”, ya que previamente se vieron sometidos a múltiples desplazamientos o fueron forzados a vivir bajo el régimen del ISIS.

A este grupo de personas se le ha de añadir las más de 100.000 personas, la mayoría de las cuales son mujeres y niños presuntamente vinculados a los combatientes del ISIS, que permanecen en campamentos improvisados, como los de Al-Hol, Al-Roj y Ain-Issa, “con limitado acceso a los servicios básicos y en peligro de radicalización por falta de programas de rehabilitación”.

La Comisión recalcó que los menores atrapados en el conflicto son “víctimas necesitadas de protección”.

“Cualquier nueva campaña militar puede conducir a la inseguridad y al caos, poniendo en riesgo circunstancias bajo las cuales podría ocurrir un resurgimiento del ISIS”, advierte la Comisión.

Por último, reiteraron que no hay una solución militar al conflicto en Siria y recordaron a todas las partes la necesidad de entablar un diálogo para mitigar la actual situación, priorizar la protección de los civiles y respetar el derecho humanitario.