Los últimos rebrotes de coronavirus en Marruecos frenan el impulso del turismo interior

El Ejecutivo alauí ha ordenado el reconfinamiento de las tres ciudades turísticas de Fez, Tánger y Asilah
Marruecos aísla la ciudad de Tánger tras detectar focos de coronavirus

AFP/FADEL SENNA  -   Marruecos aísla la ciudad de Tánger tras detectar focos de coronavirus

Los últimos rebrotes de coronavirus en Marruecos y las nuevas restricciones impuestas por las autoridades del país frenaron los esfuerzos de impulsar el turismo interior, según alertaron los profesionales del sector.

El vicepresidente de la Confederación Marroquí de Turismo (CMT), Faouzi Zemrani, lamentó en declaraciones a Efe que las nuevas restricciones tomadas en los últimos días en varias ciudades turísticas desalentaron la llegada de visitantes locales.

El Gobierno marroquí ordenó desde este miércoles el reconfinamiento de las tres ciudades turísticas de Fez, Tánger y Asilah ante el aumento inquietante de los casos de coronavirus, que acumularon a día de hoy 28.500 casos, entre los cuales 19.994 se curaron y 435 fallecieron.

Además, el Ejecutivo prohibió en vísperas de la Fiesta del Sacrificio (donde se producen masivos movimientos humanos) el desplazamiento desde y hacia ocho de las principales ciudades del país, entre las cuales figura la turística de Marrakech y Casablanca.

El cierre repentino de algunas ciudades y las nuevas medidas de control llevaron a varios turistas marroquíes a cancelar sus viajes o evitar hacer planes de vacaciones.

En Rabat por ejemplo, la mayoría de los lugares turísticos y monumentos históricos se han quedado cerrados, y algunos aprovecharon para hacer obras, mientras se observa poco movimiento cerca de los hoteles de la ciudad. "La gente está cansada y está limitando sus desplazamientos, y estamos a tres semanas antes del fin de agosto. (...) El turismo interno no va a salvar la temporada", alertó Zemrani.

El vicepresidente de la CMT dio el ejemplo de los pocos hoteles que han reabierto durante la desescalada en junio en Marrakech (sur) pero que solo han hecho una ocupación de entre un 8 y 10 %.

En cuanto a los pocos hoteles que reabrieron en Agadir (sur) y en el norte del país (destino favorito de los turistas marroquíes) apenas han logrado una ocupación media del 50 %, añadió Zemrani.

Para los profesionales del sector, el turismo interior fue la última oportunidad para impulsar el sector tras la caída del turismo internacional (que supone un 70 % de los ingresos del sector en Marruecos) por el cierre de las fronteras del país magrebí desde hace más de cuatro meses.

Por otra parte, Zemrani subrayó que el Gobierno firmará hoy un contrato programa con la CMT, la patronal y el agrupamiento de bancos marroquíes que prevé varias medidas de acompañamiento del sector turístico, fuertemente dañado por la crisis del coronavirus.

Entre estas medidas figuran planes para salvar los puestos de trabajo de este sector que garantiza al menos 550.000 empleos directos y del que dependen otros sectores como artesanía y transporte.

El Gobierno marroquí también movilizará 6.000 millones de dirhams (548 millones de euros) para salvar la aerolínea estatal Royal Air Maroc (RAM).

Marruecos prevé que los ingresos del turismo bajarán un 70 % este año debido al impacto de las medidas tomadas para frenar la propagación del virus.