Los consumidores de Oriente Medio y el norte de África esperan cambios significativos en su estilo de vida tras la crisis

Un nuevo informe de la consultora EY analiza la transformación de las pautas de compra en la región y perfila los nuevos segmentos de consumidores tras la pandemia
Mercado de Shorja en el centro de Bagdad el pasado 23 de abril de 2020

AFP/SABAH ARAR  -   Mercado de Shorja en el centro de Bagdad el pasado 23 de abril de 2020

El último informe Future Consumer Index publicado por la firma de servicios profesionales EY revela que el 69% de los consumidores encuestados de la región de Oriente Medio y el norte de África considera que su forma de vida cambiará de forma significativa a largo plazo como consecuencia de la pandemia del coronavirus. La crisis sanitaria y económica todavía no ha concluido, pero tanto las empresas como los consumidores de la región han superado al menos su impacto inicial y están tratando de adaptarse lentamente a la nueva rutina.

De hecho, el 84% de los consumidores encuestados para realizar este estudio declara haber cambiado sus opciones de compra hacia un enfoque en el que la relación entre la calidad y el precio tiene más valor, y en el que el compromiso con los productos de fabricación local es mucho más importante. Muchos de los compradores están adoptando estos valores por primera vez; también se perfila un mayor interés por los productos beneficiosos para la salud y el 67% de los encuestados prevé reducir sus gastos en bienes considerados no esenciales.

Gaza
AFP/MAHMUD HAMS - Mercado de al-Zawiya en la ciudad de Gaza el 20 de abril de 2020

Esta tendencia hacia la frugalidad y el recorte del gasto es mayor que en otras regiones, pues solo el 9% se plantea “volver a la normalidad” una vez terminada la crisis frente al 40% registrado a escala global. Si bien ya se ha producido una disminución de las restricciones para controlar la pandemia en los principales mercados, los consumidores de la región aún muestran reticencias para regresar a sus actividades anteriores al COVID-19 y solo el 26% de los entrevistados señala que se siente cómodo yendo a un centro comercial. Desde la consultora se apunta que esta mayor preocupación por la salud, la higiene, la relación calidad-precio y el desperdicio son características de un consumidor “ansioso”, pero esperan que “estas preocupaciones se alivien a medida que pase el tiempo y las organizaciones retomen las acciones necesarias para ayudar al consumidor a sentirse seguro”.

Cinco perfiles

No obstante, los autores del estudio también destacan que esta “ansiedad” observada en el último índice tendrá un impacto duradero e identifican cinco nuevos segmentos de consumidores tras la transformación de los mercados ocasionada por la pandemia. Dos de ellos corresponderían a aquellos que se centrarán en la salud y sus posibilidades (“salud primero”, con el 29% de los consumidores de la región, y “asequibilidad primero”, con el 25% del total). Otros dos segmentos se centrarían en preocupaciones ambientales y sociales (“el planeta primero”, con el 17% de los consumidores, y “la sociedad primero”, con el 20%). El último segmento identificaría a aquellos que se enfocarán a vivir el momento y aprovechar cada experiencia (“experiencia primero”, que solo contaría con el 9% de los consumidores).

En este sentido, el responsable de Consumo de EY para la región, Ravi Kapoor, ha destacado que esperan que las preocupaciones sobre la salud y el hogar disminuyan al mismo tiempo que las personas, las comunidades y las economías se recuperan, pero no desaparecerán por completo. A medida que los consumidores permitan que las nuevas prioridades y circunstancias guíen sus hábitos de compra, las organizaciones deberán considerar la eficiencia frente a la necesidad de seguir desarrollando las capacidades que conducirán al crecimiento.

Consumo
PHOTO/AFP - Vendedores limpian tomates durante la pandemia de la COVID-19 en Dar es Salaam

“Muchas organizaciones respondieron a la crisis de COVID-19 con un grado de velocidad e innovación que probablemente no hubieran creído posible hace unos meses, pero todavía necesitan descubrir cómo servir a un consumidor más preocupado por la salud”, ha resaltado Ravi Kapoor. “Si bien algunos creen que ya cuentan con la cartera de productos, el marketing y la cadena de suministro adecuados, pocos son lo suficientemente resistentes para cumplir con estas expectativas elevadas. Además, ha aumentado el interés por comprobar si el comportamiento de una empresa está a la altura de sus promesas, las vagas seguridades ya no serán suficientes”, ha concluido el directivo.