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Marruecos

Los expatriados libaneses llamados a las urnas

Los libaneses residentes en el exterior en países musulmanes en los que el viernes es ya fin de semana serán los primeros en votar en las elecciones legislativas de este año
Elecciones líbano

PHOTO/AFP  -   Una mujer libanesa deposita su voto en un colegio electoral de la embajada libanesa en Teherán el 6 de mayo de 2022

Comienzan las elecciones en el Líbano con su peculiar sistema de voto y elección repartido en distritos religiosos. Los primeros en ser llamados a las urnas son los 230.400 libanes expatriados inscritos al voto que están repartidos por el mundo. 

Los partidos en el Gobierno han pedido una movilización masiva de esta población con la esperanza de verse favorecidos en los comicios que terminarán el domingo 15 de mayo. Se espera que, para el 21 de mayo, el parlamento se disuelva y tomen el acta los nuevos diputados de los 128 escaños que se reparten las distintas comunidades religiosas del país.

Un libanés expatriado comprueba la lista de nombres mientras llega a depositar su voto en las elecciones parlamentarias del Líbano en la embajada libanesa en Riad, Arabia Saudí, el 6 de mayo de 2022 PHOTO/REUTERS
PHOTO/REUTERS Elecciones parlamentarias del Líbano en la embajada libanesa en Riad, Arabia Saudí, el 6 de mayo de 2022

La participación de estos 230.400 votantes del extranjero es un punto crucial en las elecciones. La edad mínima para votar es de 21 años, lo que favorece a los cristianos. Son 4 millones, de los 6 de la población total, que están en esa edad de votar. Si se añaden las expectativas de una baja participación, 50%, el voto de los 230.400 libaneses expatriados es un bocado muy grande en estos comicios. Najib Mikati, primer ministro libanés, se ha esforzado en atraer el voto de los expatriados hacia las fuerzas tradicionales, pero según los análisis nada apunta a que su discurso tenga calado en este grupo. 

Es la segunda vez que los expatriados votan en las elecciones del Líbano. La primera fue en 2018. En comparación con las pasadas elecciones, las inscripciones para los comicios se han duplicado. 

La política libanesa está fuertemente marcada por su sistema electoral, que divide el país en 15 circunscripciones electorales que reparten los escaños entre maronitas, ortodoxos orientales, católicos orientales, ortodoxos armenios, católicos armenios, protestantes y cristianos, que desde los Acuerdos de Taif de 1972 eligen a 64 de los 128 diputados del Parlamento libanés. 

Mapa de las circunscripciones electorales de la Ley del Voto 2017 y distribución de escaños.
@Soman - Mapa de las circunscripciones electorales de la Ley del Voto 2017 y distribución de escaños.

A su vez, los musulmanes se reparten la elección de los otros 64 escaños entre los sunitas, chiitas, drusos y alawitas. Los Acuerdos de Taif marcan también otros aspectos importantes a la hora de formar Gobierno. Según los acuerdos, el presidente del Líbano siempre deberá de ser un cristiano maronita, la confesión enraizada en el país y afincada en las lomas del monte Líbano. A su vez el primer ministro debe de ser un musulmán suní, y el presidente del parlamente un chiita. En un sistema presidencial y monocameral, este método está pensada para garantizar un equilibrio y una cierta “paz social” en el país, pero también es un obstáculo para el cambio político en las instituciones. 

PHOTO/REUTERS
PHOTO/REUTERS Un grupo de personas llevan banderas y pancartas mientras marchan durante una manifestación

Ese cambio político y un aire nuevo en un país azotado por la inestabilidad, la penuria económica y los intereses divergentes entre sus líderes es uno de los mayores deseos de los libaneses de acuerdo con las encuestas encargadas al departamento demoscópico de la Fundación Konrad Adenauer (FKA), la fundación política alemana vinculada a la Unión Demócrata Cristiana de Alemania (CDU). Según los datos publicados por la FKA, las preocupaciones del electorado libanés son la corrupción (33,8%), la devolución de los fondos ilegalmente transferidos al extranjero por la clase política libanesa (13,5%) y el cambio de la clase política del país (13,3%). 
Estos datos resumen que el principal problema del Líbano a ojos del 60% del país es la clase política que les dirige, algo que en principio no debería de favorecer mucho a los partidos tradicionales en el poder. 

El mismo estudio sobre la intención de voto confirma esta premisa. FKA da estima que las candidaturas independientes obtendrán el 25,7% de los votos escrutados con un 50% de participación total el domingo 15 de mayo. Les siguen el Hezbollah con un 14,7%, el Movimiento 17 de Octubre con el 12,3% de los votos, los partidos cristianos Fuerza Libanesa y Corriente Patriótica Libre con el 11,5 y 6,8 por ciento respectivamente.