Los Hermanos Musulmanes llaman a atentar en Libia, Egipto y Emiratos

El objetivo del grupo es facilitar la victoria del Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés) sobre la capital del país norteafricano, Trípoli
Combatientes del Gobierno de Unidad Nacional (GNA) de Fayez Sarraj durante los enfrentamientos con las fuerzas Ejército de Liberación Nacional Libio (LNA), dirigido por Jalifa Haftar, en el frente de Ain Zara, en los suburbios del sur de la capital, Trípoli

PHOTO/AMRU SALAHUDDIEN  -   Combatientes del Gobierno de Unidad Nacional (GNA) de Fayez Sarraj durante los enfrentamientos con las fuerzas del Ejército de Liberación Nacional Libio (LNA), dirigido por Jalifa Haftar, en el frente de Ain Zara, en los suburbios del sur de la capital, Trípoli

El líder político de la organización surgida en Egipto, considerada como terrorista por ese país, así como por Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU), Sami al-Atrash, ha dado la orden de llevar a cabo ataques suicidas para “facilitar” la caída de Libia en las manos del Gobierno de Unidad Nacional (GNA, por sus siglas en inglés), liderado por el primer ministro Fayez Sarraj y con vínculos probados tanto con Turquía y Qatar como con los Hermanos Musulmanes.

“La implementación de operaciones terroristas en el este de Libia y en países vecinos como Egipto y Emiratos allanará el camino para que el GNA obtenga la victoria de la batalla en Trípoli”, ha declarado el dirigente del grupo en el canal ‘Panorama de Libia’, el brazo mediático del Partido Justicia y Construcción, la filial de los Hermanos Musulmanes en el país norteafricano, según ha desvelado Al-Ain.

La organización se ha marcado como objetivo desestabilizar la franja este del territorio libio, puesto que es el principal bastión de la facción rival, el Ejército de Liberación Nacional (LNA, por sus siglas en inglés), comandado por el mariscal Jalifa Haftar. Desde que comenzase su ofensiva sobre la capital del país, Trípoli, en el pasado mes de abril, sus filas han llegado a sitiar la ciudad. De hecho, este fin de semana, el LNA advertía de que la victoria sobre la capital era “inminente”. 

Combatientes del Gobierno de Unidad Nacional (GNA) de Fayez Sarraj durante los enfrentamientos con las fuerzas del Ejército de Liberación Nacional Libio (LNA), dirigido por Jalifa Haftar, en el frente de Ain Zara, en los suburbios del sur de la capital, Trípoli
PHOTO/AMRU SALAHUDDIEN - Combatientes del Gobierno de Unidad Nacional (GNA) de Fayez Sarraj durante los enfrentamientos con las fuerzas del Ejército de Liberación Nacional Libio (LNA), dirigido por Jalifa Haftar, en el frente de Ain Zara, en los suburbios del sur de la capital, Trípoli

Por ello, el líder político de los Hermanos Musulmanes podría haber tomado la decisión de forma desesperada, ante el rápido avance de Haftar sobre las inmediaciones de Trípoli. Cabe recordar, en este punto, que tanto EAU como Egipto, dos de los países señalados como objetivos, han mostrado su apoyo explícito al LNA, ya sea a través del suministro de equipos o con acciones y mensajes en los planos político y diplomático. Así, el grupo podría propiciar ataques en estos países para ejercer presión sobre ellos y obligarles a abandonar su sustento al LNA, con el objetivo último de debilitarlo al dejarle sin apoyo exterior y vencerle militarmente. 

En cuanto a las acciones que ya ha llevado a cabo el grupo en el país norteafricano cabe destacar, por ejemplo, el desmantelamiento de una fábrica farmacéutica y el expolio de todos sus bienes y equipos el pasado mes de febrero, que posteriormente fueron enviados a Turquía para su beneficio. Esto, según recogió Al-Ain, ofrecía una prueba más de “la capacidad de la organización egipcia para sabotear al pueblo libio, en un momento marcado por el deterioro de la salud pública, el repunte de las enfermedades y la falta de medicamentos”. 

Los Hermanos Musulmanes, además, han contribuido a facilitar la creación de una red de mercenarios en Libia, en su mayoría de nacionalidad siria, que actualmente integran las filas del GNA. Este envío de milicianos ha sido financiado tanto por Qatar como por Turquía. El presidente de este último país, Recep Tayyip Erdogan, tiene planes de alcanzar una presencia de 11.000 “voluntarios” leales en el territorio del que está considerado como un Estado fallido desde 2011.

Las banderas de los Hermanos Musulmanes, Jordania y otros partidos políticos durante una manifestación de plegaria posterior al viernes contra el “Acuerdo del Siglo” en la capital jordana, Amman, el 21 de junio de 2019
PHOTO/AFP - Las banderas de los Hermanos Musulmanes, Jordania y otros partidos políticos durante una manifestación de plegaria posterior al viernes contra el “Acuerdo del Siglo” en la capital jordana, Amman, el 21 de junio de 2019

Por su parte, en Egipto, los Hermanos Musulmanes siguen estando “muy activos”, a pesar de la política contra el terrorismo que ha adoptado el presidente del país, Abdel Fattah al-Sisi, desde el año 2014. De hecho, el pasado 29 de enero, se conoció que las autoridades habían abortado nuevos intentos de la organización de sabotear la seguridad del país durante el 9º aniversario de la revolución del 25 de enero de 2011. 20 personas fueron detenidas por su supuesta vinculación con el movimiento ‘Hism’, ligado a la rama de la Hermandad en Turquía. Además, el grupo está muy presente en las escuelas y mezquitas del país con predicadores que difunden el mensaje islamista. Como advierte el analista Warren Reinsch en The Trumpet, “nueve años después de que el islam radical derrocara por primera vez al Gobierno de Egipto, los Hermanos Musulmanes siguen trabajando en la retaguardia, preparándose para un segundo levantamiento islámico”.

En Emiratos, el nivel de penetración del grupo es inferior al caso anterior, si bien recientemente se han conocido acciones de la organización en términos de soft power o poder blando, definido como la capacidad que tiene un agente de incidir en los intereses de otro a través de medios ideológicos, culturales, diplomáticos, etcétera. En el pasado mes de diciembre, el país del Golfo denunció públicamente que los Hermanos Musulmanes habían lanzado “una campaña implacable contra el Estado y contra la figura del príncipe heredero de Abu Dhabi, Mohammed bin Zayed al-Nahyah”. “Comenzó a principios de año, con una serie sistemática de artículos y programas de televisión distribuidos en periódicos regionales e internacionales, canales satelitales y sitios web, todos financiados por Turquía o Qatar”, expuso entonces el analista Sami Moubayed en Gulf News.

Y ¿por qué la organización apunta a EAU? Para el analista Hussein Ibish, “tiene mucho sentido que los Hermanos Musulmanes intenten obtener el control directo de Emiratos”, por dos razones concretas: por un lado, “como trampolín para nuevas expansiones”, y, por otro lado, y en su defecto, “para garantizar al menos que EAU deje de actuar como un impedimento para la agenda regional”, como es en el caso de Libia, como ya se ha mencionado anteriormente.