Los intereses personales de Sarkozy emergen en la investigación sobre el Mundial de Qatar

El país qatarí podría haber premiado personalmente al expresidente francés tras la obtención del derecho a organizar la cita mundialista de 2022, hecho por el que habría presionado el dirigente galo
El expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy

AFP/JOEL SAGET  -   El expresidente de Francia, Nicolas Sarkozy

El asunto sobre el dudoso proceso de adjudicación a Qatar de la organización de la Copa del Mundo de fútbol de 2022 salpica ahora al expresidente de Francia Nicolas Sarkozy, a raíz de los supuestos beneficios que podría haber recibido el antiguo mandatario francés en sus negocios personales tras salir del Palacio del Elíseo.

La investigación sobre corrupción en la designación de Qatar como sede para el Mundial de Fútbol de 2022 se centra cada vez más en los intereses privados de Nicolas Sarkozy, según varios documentos inéditos recogidos por el medio Mediapart.

La Fiscalía Nacional de Finanzas (PNF) decidió abrir una procedimiento judicial después de tres años de investigación preliminar sobre Michel Platini, expresidente de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) y ex vicepresidente de Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol (FIFA), y dos antiguos subordinados de Nicolas Sarkozy: su secretario general en el Palacio del Elíseo, Claude Guéant, y su consejera deportiva, Sophie Dion, quienes ya han sido declarados sospechosos por la Oficina Anticorrupción de la Policía Judicial, ya sea en régimen de detención policial o de audiencia libre. 

El expresidente de la UEFA Michel Platini
PHOTO/FEDERICO GAMBARINI - El expresidente de la UEFA Michel Platini

En la misma línea de lo reseñado por Mediapart, investigaciones de la agencia AFP están empezando a confluir en la figura de Nicolas Sarkozy, ya que, tras su salida del Palacio del Elíseo en 2012, el expresidente se habría beneficiado personalmente en sus asuntos privados gracias al apoyo dado al Estado de Qatar con el presunto importante papel jugado en la obtención por parte de Qatar del derecho a organizar el Mundial de 2022. 

Como abogado (profesión personal del antiguo presidente francés) Nicolas Sarkozy también consiguió contratos con dos grandes empresarios franceses, de los que se sospechaba que se habían aprovechado de la acción de la Presidencia francesa en favor de la adjudicación del Mundial de fútbol a Doha. Corresponde a los tribunales ahora investigar el posible lucro obtenido por estos nexos de Sarkozy en relación con la función del Estado francés cuando desempeñaba su antiguo cargo presidencial. 

Sarkozy pudo obtener una recompensa directa o indirecta por su actividad en 2010, siendo presidente de la República, enfocada a que Qatar se ganase el derecho a albergar la Copa del Mundo de 2022, a pesar de las críticas recibidas por el país de Oriente Medio sobre el poco respeto a los derechos civiles y de los trabajadores y por las poco recomendables condiciones para jugar en el país árabe por el fuerte calor, por ejemplo (hecho este último que obligó a cambiar el calendario de la competición de verano a invierno).

Documentos del Palacio del Elíseo, cuyo contenido fue revelado por Mediapart, ya han mostrado el intenso trabajo de Nicolas Sarkozy para que la monarquía del Golfo obtuviese un fuerte apoyo por parte de Michel Platini, por entonces presidente de la UEFA y vicepresidente de la FIFA, quien se mostró "reacio" a tal oferta en un principio.

Estas notas publicadas indican que el exjugador y exdirigente francés fue persuadido durante un almuerzo crucial, organizado en el Palacio del Elíseo en noviembre de 2010, en el que estuvo presente el emir de Qatar, Tamim bin Hamad al-Thani, justo nueve días antes de que se materializase la votación de la FIFA sobre la elección de la sede para el Mundial de 2022.

El jeque Tamim bin Hamad al-Thani, emir de Qatar
PHOTO/REUTERS - El jeque Tamim bin Hamad al-Thani, emir de Qatar

Coincidiendo con este extremo, tan pronto como dejó de ser presidente de la República después de su derrota en las elecciones presidenciales de 2012, Nicolas Sarkozy prosperó supuestamente gracias a Qatar, según lo reseñado por Mediapart. En este sentido, la justicia ha puesto sus miras en la promesa de financiación de hasta 200 millones de euros firmada en diciembre de 2012 por el fondo soberano Qatar Investment Authority (QIA) a favor de un fondo de inversión, llamado Columbia, que Nicolas Sarkozy quiso crear con el empresario francés Stéphane Courbit.

Otros documentos confidenciales que Mediapart pudo consultar y a los que tuvo acceso, y que no forman parte de los procedimientos legales, ofrecen ahora pistas adicionales. Estas demuestran que Nicolas Sarkozy también fue contratado como abogado, después de dejar su cargo, por dos de los presuntos beneficiarios del acuerdo que supuestamente se selló entre las autoridades francesas y qataríes durante el famoso almuerzo del Elíseo en noviembre de 2010. Uno de ellos es Sébastien Bazin, exjefe de Colony Capital Europe que vendió el club del París Saint Germain al fondo soberano QSI, perteneciente al Estado de Qatar, en mayo de 2011, seis meses después de la votación de la FIFA sobre la atribución de la Copa del Mundo, y que se convirtió en jefe del grupo hotelero Accor en febrero de 2014, contratando al bufete Claude & Sarkozy para diversos asuntos. Nicolas Sarkozy estaba personalmente "a cargo" de lo relativo a Accor dentro de la firma, según textos internos consultados por Mediapart. Aquí cabe recordar que, curiosamente, la cadena hotelera Accor es el principal patrocinador actualmente del PSG. El otro es Arnaud Lagardère, quien también contrató a Sarkozy en octubre de 2012 en el marco de una consulta jurídica en relación con QIA, seis meses después de que este fondo se convirtiera en el principal accionista del grupo Lagardère. 

El emir de Qatar, Tamim bin Hamad al-Thani, en la presentación del diseño del estadio Lusail, el estadio más grande de la Copa Mundial de la FIFA 2022
PHOTO/AGENCIA ANATOLIA - El emir de Qatar, Tamim bin Hamad al-Thani, en la presentación del diseño del estadio Lusail, el estadio más grande de la Copa Mundial de la FIFA 2022

Sarkozy, Bazin y Lagardère no se han pronunciado sobre esta investigación recogida por Mediapart. Al igual que tampoco lo han hecho el emir de Qatar o los responsables de QIA y del PSG, incluido el presidente del club galo, Nasser al-Khelaifi. Aunque desde este entorno se habla de "acusaciones manifiestamente falsas y tendenciosas".

Por su parte, Sébastien Bazin niega, a través de un portavoz, haber pedido la ayuda de Nicolas Sarkozy para vender el PSG a Qatar. Accor indica ahora que los contratos con la firma Claude&Sarkozy se hicieron en "condiciones normales", por cantidades que son "confidenciales" pero que "no son significativas", como publicó Mediapart.

Conductos de ventilación del estadio de Ciudad de la Educación de Qatar, abierto y refrigerado con una capacidad de 45.350 asientos; uno de los estadios de la Copa Mundial de 2022, en Doha, Qatar
PHOTO/AP - Conductos de ventilación del estadio de Ciudad de la Educación de Qatar, abierto y refrigerado con una capacidad de 45.350 asientos; uno de los estadios de la Copa Mundial de 2022, en Doha, Qatar

Esta operación fue descubierta por otra investigación judicial, el asunto ‘Cocaína Aérea’, en el que la justicia había descubierto que el Grupo Lov, propiedad del empresario Stéphane Courbit, había financiado viajes en jet privado a Nicolas Sarkozy.

Se abrió una investigación por abuso de los activos de la empresa, que terminó en 2016 con un despido. Se trataba de viajes de negocios realizados en el marco del proyecto Columbia, el citado fondo de inversión sobre el que Courbit se había asociado con Sarkozy, poco después de su derrota en las elecciones presidenciales de mayo de 2012. Los documentos resultantes de este procedimiento, cuyo contenido fue revelado por Libération y cuyos extractos publica Mediapart, revelan el trasfondo del generoso impulso dado por Qatar al fondo Columbia durante una visita a la capital de Doha, en la que Sarkozy actuó como representante de Qatar respecto a la Copa del Mundo de 2022. 

Continúan así los escándalos vinculados a Qatar como organizador del Mundial de fútbol de 2022. El propio Nasser al-Khelaifi, presidente del PSG y presidente del grupo audiovisual beIN Media Group (integrado en la división de deportes de la cadena estatal qatarí Al-Jazeera), será sometido a proceso judicial en Suiza junto con Jerome Valcke, antiguo secretario general de la FIFA, por corrupción vinculada a la asignación de los derechos de emisión de la Copa del Mundo de fútbol de 2022. 

El emir de Qatar, Tamim bin Hamad al-Thani, recibiendo a la selección nacional de fútbol de Qatar en el aeropuerto de Doha
AFP/KARIM JAAFAR - El emir de Qatar, Tamim bin Hamad al-Thani, recibiendo a la selección nacional de fútbol de Qatar en el aeropuerto de Doha

A partir del 14 de septiembre dará comienzo el proceso judicial que atañe a ambos dirigentes, acusados de gestión desleal e instigación a la gestión desleal, falsificación documental y corrupción pasiva. Un tercer sujeto, del que no ha trascendido públicamente su identidad, también es señalado por la justicia helvética por corrupción activa en su caso en relación con este asunto. 

Según la Fiscalía Federal de Suiza, Jerome Valcke utilizó su posición entre 2013 y 2015 para favorecer a determinados grupos mediáticos en la atribución de los derechos televisivos de competiciones internacionales como Mundiales o Copas Confederación de la FIFA en el periodo comprendido entre 2018 y 2030. Recibiendo supuestamente en su caso beneficios provenientes de Nasser al-Khelaifi y de la otra persona encausada. A cambio, el ejecutivo de la FIFA recibió tres pagos por un valor de 1,25 millones de euros, según detalló la Fiscalía.

Sobre los derechos de retransmisión de la Copa del Mundo también cabe recordar que se incluyó un supuesto soborno por parte de la cadena Al-Jazeera, según destapó una investigación del diario The Sunday Times. El medio británico indicó que Qatar, a través de Al-Jazeera, pagó 880 millones de dólares a la FIFA por su Mundial de Fútbol, según sus propias fuentes; vulnerando así las reglas financieras del proceso de licitación del Mundial. 

Según los documentos filtrados, solo tres semanas antes de que Qatar recibiera el honor de organizar la Copa Mundial de 2022, la cadena Al-Jazeera había ofrecido al organismo rector del fútbol mundial un lucrativo acuerdo secreto de televisión, que incluía una tarifa de 100 millones de dólares si Qatar se hacía con los derechos para acoger el Mundial. En este sentido, el contrato parecía ser una clara violación de las normas y regulaciones de la propia FIFA.