Los magrebíes dejan de emigrar a Europa

 -  

Redacción Atalayar

La inmensa mayoría de los habitantes del Magreb, en los próximos dos años, no desea emigrar a Europa,  un continente que vive una profunda crisis económica desde 2008. Los países del sur de la zona euro, como España e Italia, que hasta hace poco años eran destino de emigrantes de origen marroquí, han dejado de ser atractivos para esos trabajadores, y Francia también se encuentra en una delicada situación económica. Según indica la última encuesta  sobre Movilidad y Migración del Barómetro de Vecindad de la Unión Europea (UE), sólo el 14% de los ciudadanos que viven en Argelia, Marruecos, Túnez y Libia  desean abandonar sus respectivos países para emigrar a Europa u otros lugares. Libia (19%) y Túnez (18%) superan la media magrebí. El sondeo, que fue llevado a cabo entre diciembre de 2013 y enero de 2014,  utilizó una muestra de 1.000 encuestados en los cuatro países magrebíes. El estudio de la UE revela también que sólo el 9% de ciudadanos de otros países árabes, 2% de los egipcios y 8% de personas de países de la antigua URSS como Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania quieren ir a trabajar a Europa u otras regiones prósperas del planeta. Los resultados del sondeo ponen en tela de juicio las ideas que circulan en Europa  sobre una supuesta  “invasión” del Viejo Continente por  inmigrantes del continente africano y de otras partes del mundo. Entre las personas que emigran, el 31% de los magrebíes lo hacen para ganar mejores sueldos y en segundo lugar,  para encontrar un buen empleo y poder ayudar a la familia.

Francia, principal destino

En Europa, Francia es el país más atractivo para los magrebíes: 37% de los que quieren emigrar escogen a este país. En el caso de los marroquíes, el porcentaje alcanza el 79%. El estudio señala también que el 42% de las personas interrogadas conocen a alguien que emigró de forma irregular a Europa. En España, hay casi 800.000 emigrantes legales de origen marroquí. Entre 2001 y 2012 el número de trabajadores marroquíes se multiplicó por tres. Con la crisis, una parte pequeña de esa inmigración regresó a su país de origen. Según el Consejo de la Comunidad Marroquí en el Extranjero (CCME), más del 50% de los inmigrantes marroquíes en España están oficialmente en paro y muchos, para sobrevivir, tienen que trabajar en la economía sumergida.