Los partidarios de Navalni convocan nuevas manifestaciones en todo el país 

El Kremlin resta importancia a las protestas a favor del Navalni 
Policías rusos golpean a manifestantes en una concentración de apoyo al opositor Alexei Navalny en Moscú el 23 de enero de 2021

PHOTO REUTERS/Maxim Shemetov  -   Policías rusos golpean a manifestantes en una concentración de apoyo al opositor Alexei Navalny en Moscú el 23 de enero de 2021

El  sábado alrededor de 110.000 rusos participaron en marchas y manifestaciones no autorizadas a lo largo de todo el país para exigir la liberación de Navalni, quien está preso a la espera de juicio. 

Las autoridades rusas advirtieron que las manifestaciones convocadas para el sábado no estaban autorizadas y amenazaron con castigar con todo el peso de la ley a quienes salieran a las calles, promesa que cumplieron con una violenta represión policial.  

Un total de casi 3.500 manifestantes fueron detenidos durante las concentraciones que tuvieron lugar el sábado en decenas de ciudades rusas, desde Moscú hasta Vladivostok, en el Extremo Oriente ruso, una escala sin precedentes en los últimos años, según la ONG OVD-Info, especializada en el seguimiento de manifestaciones de protesta. 

Tras la detención de Alexei Navalny, la comunidad internacional ha condenado lo sucedido y ha demandado la liberación inmediata del líder opositor al Kremlin. Estados Unidos, la Unión Europea y varias organizaciones se han sumado a esta petición. La última en hacerlo oficial ha sido la ONU. 

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) se reunirán hoy, de forma presencial en Bruselas en su primer encuentro del año, una semana después de la detención en Moscú del opositor ruso Alexéi Navalni y dos días después de las manifestaciones para pedir su liberación, aunque no se espera que aprueben nuevas sanciones contra Rusia, por la falta de unanimidad entre los países europeos.  

El jefe de la diplomacia francesa, Jean-Yves Le Drian, afirmó que la oleada de detenciones de la víspera en Rusia es una "deriva autoritaria" y un ataque "insoportable" al Estado de Derecho. 

Mientras, el Kremlin acusó este domingo a Estados Unidos de "interferir" en los asuntos internos de Rusia, al tiempo que restó importancia al alcance de las manifestaciones de apoyo al opositor encarcelado Alexei Navalny, que la víspera reunieron a decenas de miles de personas en toda Rusia.Cerca de 3.500 manifestantes en total fueron detenidos en las concentraciones celebradas el sábado.  

Navalni

El equipo del opositor ruso Alexei Navalny convocó este lunes nuevas manifestaciones en todo el país para el domingo, tras el éxito de la movilización organizada el pasado fin de semana. "El 31 de enero, a las 12:00 horas. Todas las ciudades de Rusia. Por la liberación de Navalny. Por la libertad de todos. Por la justicia", escribió en Twitter un estrecho aliado del opositor encarcelado, Leonid Volkov. 

Su llamada a manifestarse fue acompañada de una investigación en vídeo, vista más de 70 millones de veces desde el martes en YouTube, en la que acusa a Vladimir Putin de haberse construido una suntuosa residencia privada en la costa del Mar Negro por mil millones de euros. 

Leonid Volkov, declaró el domingo a la AFP que estaba "muy impresionado e inspirado" por los resultados de los actos organizados la víspera. Según él, deberían producirse nuevas protestas en Rusia "el próximo fin de semana". 

El Kremlin restó hoy importancia a las multitudinarias protestas celebradas la víspera en todo Rusia en apoyo al líder de la oposición extraparlamentaria, Alexéi Navalni, al señalar que la mayoría de los rusos apoyan al presidente Vladímir Putin. 

"Ahora muchos dirán que a las acciones ilegales salió mucha gente. No, salió poca gente, mucha gente vota por Putin (...) Si se comparan los números comprenderán que se trata de muy poca gente, aunque también son ciudadanos rusos", declaró el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. 

Del mismo modo, HRW constató que las autoridades rusas reprimen la libertad de expresión y las protestas pacíficas mediante "la brutalidad policial, la violencia y las detenciones masivas".  

"Hubo numerosos informes de uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, incluidas palizas, con muchas fotografías o filmaciones hechas por los medios de comunicación o ciudadanos y publicadas en las redes sociales", señaló. 

Aunque la ONG admitió que hubo "algunos incidentes de violencia de manifestantes", defendió que la gran mayoría de las protestas fueron pacíficas. 

Navalny ha demostrado no querer engrosar la lista de opositores rusos en el exilio. Pese a sus declaraciones es consciente de que su vuelta encerraba serios peligros. No obstante, también sabe que la única forma de mantener la influencia es estar en primera línea, y eso requiere su presencia en el país.